Contáctanos

Especial

En el cincuentenario de la Reforma Agraria

Publicado

en

En el cincuentenario de la Reforma Agraria

Se va acabando el otoño y nos acercamos a la fecha en que tendremos la noche más larga del año. Es el fin del año andino y el comienzo de uno nuevo. La dominación colonial impuso compulsivamente a la población aborigen la celebración del año nuevo europeo en que el solsticio de invierno ocurre cuando estamos en verano. Se van a cumplir 500 años de dominación y seguimos con el implante cultural que no corresponde científicamente a nuestra geografía, pues a diferencia del hemisferio norte, nuestro solsticio de invierno ocurre cada 21 de junio.

El mundo entero ha tenido que adecuarse a esa homogenización de dominio. En nuestro país, hasta la celebración del “año nuevo chino” que hacen los inmigrantes, es destacado por los medios de prensa, pero se ignora el año nuevo andino, como una forma de discriminación encubierta. Pero los peruanos ancestrales siempre han mantenido la tradición y muchas veces a escondidas del régimen vigente.

Lo mismo sucede con la expectativa de celebración de un bicentenario aciago para los peruanos ancestrales, quienes en esa fecha perdieron su patria originaria en forma definitiva. Los advenedizos se adueñaron de la conducción del territorio nativo, dejando de lado a la población autóctona. No es casualidad que actualmente tengamos en el Parlamento a un connotado descendiente de uno de los trece de la Isla del Gallo como “padre de la patria”.

En todo el país, se añora el pasado porque el presente es aberrante. Basta ver los noticieros para ver toda la podredumbre que emana la sociedad actual. ¿Puede alguien negar que hoy, hay más desnutrición que en los tiempos prehispánicos? ¿Cuándo estuvieron mejor los campesinos: en la época Prehispánica? ¿en el Virreinato? ¿en la República? ¿Hubo más delincuentes que ahora? Es obvio que el modernismo ha traído muchos beneficios, pero los pueblos originarios han quedado rezagados por la maldición de una dominación que no los deja avanzar.

A diferencia de los países dominantes que trabajan la tierra con agricultura de precisión digitalizada, ahorrando costos y esfuerzos; en nuestros andes se trabaja todavía con herramientas prehispánicas. Vayan a las zonas rurales del sur y encontrará a los campesinos trabajando con chaquitaclla, transitando puentes artesanales de paja y durmiendo sobre piel de animales. ¿Es justo que los dueños de casa, desplazados por los advenedizos vivan es estas condiciones? Si no lo es, ¿Por qué permitimos tanta injusticia?

Sus ancestros hicieron Machu Picchu, que se conserva como una maravilla mundial, pero vemos a los descendientes sirviendo como bestias de carga a los turistas y son otros, los que se benefician de los millones de dólares que genera esta colosal herencia nativa. Se les moteja de “indígenas” a los campesinos de pura sangre autóctona, despectivamente, pero ellos llevan consigo la herencia genética que hizo posible el acervo arqueológico y cultural del cual todos los peruanos nos sentimos orgullosos

Cuanto más vil es el sistema que nos rige actualmente, mayor es el deseo de recuperar la patria perdida. Por eso, no se extingue la añoranza por el Tahuantinsuyo y se conserva el Inti Raymi como año nuevo andino que desde tiempos inmemoriales se festeja como culminación de todas las cosechas, coincidiendo con el solsticio de invierno. Siempre ha sido una fiesta de gratitud al sol por los beneficios recibidos en la producción de alimentos, salud, clima y otras bondades.

Pese a la segregación histórica, los nativos han preservado de una u otra forma, sus fuentes idiomáticas, sus cultivos y crianzas autóctonas y sus valores sociales. En Lima, se celebraba la “Fiesta de los Amancaes”, desde la colonia porque allí se reunían los segregados, en las estribaciones de los cerros aledaños teñidos de amarillo por la floración de esa planta silvestre en el mes de junio.

En reconocimiento de la inocultable tradición aborigen de esta fiesta, el presidente de la república, Augusto B. Leguía decretó en 1930, que el 24 de junio de cada año se celebre como “Día del Indio” y se rinda homenaje en escuelas e instituciones, a la población ancestral, estableciéndolo como feriado no laborable. Pero su condición como siervo feudal no cambió.

Lejos de devolverles sus tierras arrebatadas a la fuerza, seguían siendo despojados de su heredad por parte de los descendientes de la dominación colonial y republicana. El despojo de tierras generó una estructura feudal de tenencia. Los terratenientes tenían como vasallos a los despojados, obligados a trabajar gratuitamente en las tierras del amo. Las mujeres tenían que trabajar por turnos en la casa del hacendado. El señor feudal era conocido como el “gamonal”, en referencia a una planta parásita que vive a costa de otras.

Los que no han conocido esta realidad, no se imaginan los escalofriantes sufrimientos de los campesinos avasallados por los gamonales. La casta feudal tenía bajo su control a los jueces, con la complicidad de los sacerdotes que siempre reprendían a los nativos, parcializándose con los hacendados. Tenían sus propias cárceles en la casa hacienda y allí castigaban y torturaban a los nativos rebeldes. Los que reclamaban eran castigados sin misericordia.

En el cincuentenario de la Reforma Agraria

Los gamonales y sus hijos, violaban esposas e hijas de sus vasallos sin que fueran sancionados. Cuando al gamonal le faltaba dinero, arrebatan bienes y ganado de sus vasallos con cualquier pretexto y les imponían castigos totalmente arbitrarios. La justicia era imposible. Muchos gamonales eran también senadores y diputados influyentes del Congreso de la República, como también algunos llegaron a ejercer la presidencia del Senado, de la Cámara de Diputados y hasta ocuparon la Presidencia de la República.

Con todo este poder, se posesionaron de diversas empresas en todos los ramos de negocios constituyendo una oligarquía política y económica, que corrompía líderes de los partidos políticos para hegemonizar su poder. Estudiantes, intelectuales y personalidades progresistas reclamaban por las calles y plazas, una reforma agraria que reivindique al campesinado, pero los legisladores la impedían porque defendían los intereses terratenientes. No había salida.

El triunfo de la revolución cubana y su programa de confiscación de tierras y empresas extranjeras, nos mostró que había otra opción, y se generó en nuestro país una corriente política de optar por la lucha armada como solución frente al impasse político. Los campesinos prorrumpieron en los latifundios tomando las tierras para recuperar lo que era suyo y la represión sangrienta no se hizo esperar. El Ejército de Liberación nacional- ELN, incursionó en 1963, por Puerto Maldonado para iniciar la guerra de guerrillas por una revolución agraria, y gobierno popular. Javier Heraud cayó en esta tentativa.

En 1965, precisamente en junio, se reiniciaron las acciones guerrilleras en la sierra y selva central, como también en la selva de Cusco por parte de los combatientes del MIR mientras los combatientes del ELN lo hacían en la selva de Ayacucho. El júbilo fue inmenso entre el campesinado ayacuchano cuando se tomó la hacienda Chapi, eliminando a los gamonales abusivos.

La represión fue cruel y fueron los campesinos los que mayormente derramaron su sangre. Pero este drama sangriento impactó la sensibilidad de los oficiales del ejército enviado a develar la rebelión para que la oligarquía mantuviera su poder total. Sorpresivamente, hicieron suyas las demandas de los guerrilleros caídos, y encabezados por el general Juan Velasco Alvarado, resolvieron derribar el poder de la oligarquía terrateniente. La insurrección se produjo el 3 de octubre de 1968, a un año de la muerte del “Che”, cuyo sacrificio también los impactó.

Asumieron el gobierno siguiendo un proyecto diferente, establecido en el “Plan Inca” con el fin de establecer una democracia de participación plena. En esos términos se dio lo que llamaron Revolución Peruana de la Fuerza Armada. Iniciaron de inmediato la recuperación y nacionalización de los recursos petrolíferos y minerales en manos de empresas extranjeras. En junio de 1969, Velasco promulgó la ley de Reforma Agraria con las siguientes palabras:

“Hoy, en el Día del Indio, día del campesino, el Gobierno Revolucionario le rinde el mejor de todos los tributos al entregar a la nación entera una ley que pondrá fin para siempre a un injusto ordenamiento social que ha mantenido en la pobreza y en la iniquidad a los que labran una tierra siempre ajena y siempre negada a millones de campesinos. Lejos de las palabras de vanos homenajes, el Gobierno Revolucionario concreta en un instrumento de inapelable acción jurídica ese anhelo nacional de justicia por el que tanto se ha luchado en nuestra Patria.

De hoy en adelante, el campesino del Perú no será más el paria ni el desheredado que vivió en la pobreza, de la cuna a la tumba, y que miró impotente un porvenir igualmente sombrío para sus hijos. A partir de este venturoso 24 de junio, el campesino del Perú será en verdad un ciudadano libre a quien la patria, al fin, le reconoce el derecho a los frutos de la tierra que trabaja, y un lugar de justicia dentro de una sociedad de la cual ya nunca más será, como hasta hoy, ciudadano disminuido, hombre para ser explotado por otro hombre.”

Nadie creyó que Velasco fuera capaz de esta proeza. Es más, se decretó amnistía para los guerrilleros y se les invitó a participar del proceso. La izquierda estaba desconcertada. No puede ser dijeron algunos y se pusieron en la oposición. Hoy lo lamentan. La revolución iniciada fue traicionada desde adentro del gobierno por acciones de la Central de Inteligencia Americana. Velasco fue depuesto y volvió la podredumbre que hoy nos agobia.

De este modo, la reforma agraria quedó desactivada en sus inicios. Solo se cumplió la primera fase de expropiación y adjudicación. Continuaba con la tecnificación y gestión empresarial, conformando un enorme empresariado asociativo, en un nuevo ordenamiento territorial sobre la base de Proyectos Integrales de Asentamiento Rural- PIAR. Esta reforma fue saboteada y desvirtuada pero los enemigos de ella no pudieron revertir la devolución de las tierras ya en poder de los campesinos.

Al conmemorarse el 50 aniversario de la promulgación de la Reforma Agraria, expreso mi reconocimiento a todos los que la hicieron posible, luchando por años, desde abajo y desde arriba, en todas las formas, en todos los tiempos. Muchos fueron perseguidos, encarcelados y murieron por ella. Lo menos que podemos hacer, es rendirles el homenaje que se merecen.

 

MILCÍADES RUIZ

Especial

La Marsellesa, Himno de la Libertad

Publicado

en

La Marsellesa, Himno de la Libertad

A partir del 14 de julio de 1795 la Marsellesa se convirtió en el Himno Nacional de Francia.

¿Por qué los representantes del pueblo en la Convención decidieron elevarla a esa jerarquía?

Desde que el 30 de julio de 1792 un batallón de voluntarios de Marsella y Montpellier llegó a París entonando ese canto de guerra, casi todos lo cantaban en los barrios populares y en otros de la pequeña burguesía.

Inflamados de orgullo y patriotismo, sentían que esa música y esa letra eran el complemento emocional, esperado sin saberlo, de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano que los Estados Generales habían aprobado el 29 de agosto de 1789, y, sobre todo, del artículo 1º: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos.”

Esta proclama, tan simple y evidente como un axioma, se traducía para ellos en su cotidianeidad como la expresión: a la m… los reyes, nobles, señores, prelados católicos, monjes, castas y sus agentes, personajes que los habían tiranizado, explotado, discriminado y despreciado por cientos de años.

Unos a otros se comunicaban este sentimiento, que enunciaba tan claramente ese canto, reasegurándose que debían permanecer en estado de revuelta para que nadie les arrebatase ese derecho que era ya de todos, del soberano colectivo que había nacido cuando las multitudes de los barrios populares tomaron la tétrica fortaleza de La Bastilla, el 14 de julio de 1789.

Sin embargo, ese canto, que por haberlo difundido los soldados de Marsella cuando llegaron a París fue denominado la Marsellesa, no era de Marsella. Había sido creado la noche del 24 de abril de 1792 en Estrasburgo por el capitán de ingeniería Claude Rouget de Lisle, inclinado a escribir poemas, después de que el alcalde Dietrich de esa ciudad le sugiriese, en una reunión social en su casa, escribir algunos versos alusivos a la defensa de la patria ante la posibilidad de que el temible ejército prusiano, acampado en la otra orilla del Rhin, atacase Francia.

Este capitán de treinta y dos años, que para ingresar a la escuela de oficiales había tenido que aparentar ser de origen noble agregándole a su apellido los términos de Lisle, fue iluminado esa noche por una extraña musa que aparece solo en los grandes momentos, y en la soledad de su modesto cuarto escribió la letra y la música de una canción que fue ejecutando en su violón mientras la cantaba y corregía hasta el amanecer.

A las seis salió con su violón en busca del teniente Masclet, su amigo, y se la cantó. Este le sugirió corregir dos versos. Luego se dirigió a la casa del alcalde y la ejecutó ante él y su esposa que sabía música y tocaba el clavecín. La había denominado Canto de guerra para el Ejército del Rhin. Ambos quedaron extasiados. Esa noche, Claude Rouget la cantó y tocó ante el mismo grupo que se había reunido la víspera. El entusiasmo ganó a todos.

Al día siguiente, la esposa del alcalde emprendió la orquestación para diferentes instrumentos, y, unos días después, el alcalde la hizo ejecutar por la banda de la Guardia Nacional en la plaza de armas. El primer verso del estribillo repetía las palabras de una convocatoria a la movilización que Claude Rouget había leído: Aux armes citoyens (A las armas ciudadanos).

Tal vez Rouget de Lisle no se interesó luego por la suerte que pudo haber corrido su maravillosa invocación a la violencia revolucionaria y guerrera. Fue otra la opinión del impresor Danbach de Estrasburgo quien, valorando su importancia, imprimió la partitura y la letra y la difundió. Desde allí llegó a Marsella donde el jefe de un regimiento, François Mireur, dispuso que ese himno fuese aprendido por los seiscientos voluntarios marselleses que iban a París resueltos a morir en defensa de la patria.

Un día de setiembre de 1792, cuando Rouget de Lisle paseaba por un campo cercano a Riveauville, escuchó a un joven de unos quince años cantar su himno. Extrañado, le preguntó cómo lo había aprendido. El muchacho le respondió:

—¡Cómo, no lo sabe! ¡Es la Marsellesa! Todo el mundo la canta.

Se cuenta que alguien dijo que De Lisle había compuesto un himno que en el campo de batalla valdría como cien mil hombres. Parece ser cierto también que Napoleón Bonaparte, el genio y brazo armado de la Revolución Francesa, dijera que esta canción símbolo equivalía en el campo de batalla a unos 750 cañones. El pueblo la cantaba en Francia henchido de energía revolucionaria y los soldados franceses avanzaban por Europa en triunfo entonándola.

Caído Napoleón tras la batalla de Waterloo en 1815, la Marsellesa fue prohibida. Se le volvió a cantar por unos días en la revolución de 1830 y se restableció su legalidad tras la revolución de 1848. Luego se le prohibió.

Los comuneros de 1870 volvieron a cantarla. En 1879 se la hizo el himno de Francia. Se la prohibió de nuevo entre 1940 y 1944 por el gobierno de Petain, colaboracionista con el nazismo. Con la liberación se la restableció. Finalmente, la Constitución de 1958 volvió a declararla Himno Nacional de Francia.

La Marsellesa ha sido una canción entonada como un himno de liberación por varios movimientos socialistas desde el siglo XIX, y con la Internacional, cuya letra fue obra del francés Eugène Pottier, 1871, y la música del belga Pierre Degeyter, 1888, expresan el sentir revolucionario de los movimientos comunistas y de numerosos intelectuales y trabajadores. (En el Perú, un partido político agravió a Francia y al movimiento revolucionario aplicándole a la música de la Marsellesa una espúrea letra.)

Claude Rouget de Lisle se opacó como creador musical y poético y como revolucionario luego de su genial inspiración hasta su fallecimiento en 1836. Estuvo incluso detenido y a punto de ser guillotinado, salvándose sólo por haber sido el autor de la Marsellesa. En 1915 sus restos fueron depositados en el Hotel des Invalides en París donde reposan los de Napoleón Bonaparte.

Un homenaje a la Marsellesa fue una escena central de la película Casablanca de Michael Curtiz, rodada en 1942 e interpretada por Humphrey Bogard, Ingrid Bergman, Paul Henried, Claude Rains, Peter Lorre, Sidney Greenstret y Doodley Wilson.

Incluyo a continuación la letra de la primera estrofa y del estribillo de la Marsellesa, y el enlace de la escena fílmica indicada.

(Fuentes: G. LENOTRE y A. CASTELOT, Les grandes heures de la Révolution Française, Paris, Perrin, 1962, t. II; François FURET y Denis RICHET, La Révolution Française, Paris, Fayard, 1973, Wikipedia).

(19/7/2019)

Allons enfants de la Patrie, (Vamos hijos de la Patria)
Le jour de gloire est arrivé ! (¡El día de gloria ha llegado!)
Contre nous de la tyrannie (Contra nosotros la tiranía)
L’étendard sanglant est levé (bis) (El estandarte sangriento se ha elevado.)

Aux armes, citoyens ! (¡A las armas, ciudadanos!)
Formez vos bataillons ! (¡Formad vuestros batallones!)
Marchons, marchons ! (¡Marchemos, marchemos!)
Qu’un sang impur (¡Que una sangre impura)
Abreuve nos sillons ! (Riegue nuestros surcos!)

https://www.youtube.com/watch?v=j8LG_cyiuC8

 

JORGE RENDÓN VÁSQUEZ

Seguir leyendo

Especial

Roberto Fernández Retamar, el eminente intelectual cubano

Publicado

en

Roberto Fernández Retamar

El intelectual Roberto Fernández Retamar falleció en la tarde del pasado domingo en La Habana a los 89 años de edad. Presidente de la Casa de las Américas desde 1986, Retamar se convirtió en uno de los pensadores más prestigiosos del continente.

El destacado poeta, ensayista y promotor cultural obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1989, así como múltiples reconocimientos y condecoraciones.

Integraba la Academia Cubana de la Lengua, institución que también presidió, y a su infinita obra habría que añadir su labor docente e inigualable faceta de editor.

Fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado de la República de Cuba.

Por decisión familiar, su cadáver será cremado y sus cenizas lanzadas al mar.

La muerte de Roberto Fernández Retamar es una pérdida irreparable para la cultura cubana.

SÍNTESIS BIOGRÁFICA DE RETAMAR

Entre 1945 y 1946 fue alumno de un curso de artes plásticas.

Se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de La Víbora, en La Habana (1947). En 1948 abandona la carrera de arquitectura e ingresa en Filosofía y Letras. En 1954 se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. En 1955 realizó un curso de lingüística en La Sorbona, y en 1956 estudió en la Universidad de Londres.

Trayectoria revolucionaria

Tras su regreso a Cuba en 1958, integró durante la dictadura de Batista el Movimiento de Resistencia Cívica y publicó en la prensa clandestina. Tras el triunfo de la Revolución (enero de 1959) se incorporó nuevamente a la universidad.

En 1960 ocupó el cargo de consejero cultural en París.

Como delegado de Cuba asistió a la XI Conferencia General de la UNESCO. En el primer Congreso Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (1961) fue elegido secretario coordinador de la UNEAC.

Entre 1998 y 2013 fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado.

TRAYECTORIA INTELECTUAL

Fue entre 1947 y 1948 jefe de información de la revista Alba (para la cual entrevistó a Ernest Hemingway), colaborador desde 1951 de la revista Orígenes, director entre 1959 y 1960 de la Nueva Revista Cubana, consejero cultural de Cuba en Francia (1960) y secretario de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), entre 1961 y 1964, donde fundó en 1962 y codirigió hasta 1964, junto a Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y José Rodríguez Feo, la revista Unión. En 1965 empezó a dirigir la revista que es órgano de la Casa de las Américas, institución que además preside desde 1986. Fundó en 1977 y dirigió hasta 1986 el Centro de Estudios Martianos y su Anuario.

Desde 1955 fue profesor de la Universidad de La Habana (que en 1995 lo nombró Profesor Emérito), habiéndolo sido igualmente, entre 1957 y 1958, de la Universidad de Yale, y ha ofrecido conferencias, lecturas y cursos, y asistido a reuniones en muchas otras instituciones culturales de América, Europa y Japón.

Entre 1961 y 1964 fue coeditor de la Revista Unión. En 1965 dio conferencias sobre literatura hispanoamericana en las universidades de Praga y Bratislava. Viajó a la RDV en 1970 para colaborar en el rodaje de la cinta cubana Viet Nam, tercer mundo, tercera guerra mundial, dirigida por Julio García Espinosa.

Desde 1995 es miembro de la Academia Cubana de la Lengua, que dirigió entre 2008 y 2012, y miembro correspondiente de la Real Academia Española.

Fue director de la Nueva Revista Cubana. Colabora en numerosos periódicos y revistas, y pertenece a los consejos de redacción de varias de estas últimas, en América y Europa, entre ellas: Orígenes, Nuestro Tiempo, Lunes de Revolución, Bohemia, Cuba, Cuba Socialista, Poesía de América, Siempre!, El Corno Emplumado, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica (México), el suplemento de El Nacional (México), Marcha (Uruguay), Asonante (Puerto Rico), Amaru (Perú), Revista Hispánica Moderna (Nueva York), Triad (Estados Unidos), Partisans (Francia), Ínsula (España). Literatura Internacional y La Gaceta Literaria (Unión Soviética),

Es doctor en Ciencias Filológicas e investigador titular, profesor honorario (1986) de la Universidad de San Marcos (Lima) y doctor honoris causa de las Universidades de Sofía (1989), Buenos Aires (1993) y Universidad Central de Las Villas (2011).

Colaboró en Les Lettres Nouvelles, Esprit, Europe, y Les Lettres Françaises.

Es autor de Órbita de Rubén Martínez Villena (1964), de la selección y el prólogo de la antología Cinco escritores de la Revolución rusa (1968) y de la antología de poesía Para un mundo amasado por los trabajadores (1973), entre otros muchos trabajos de esa índole. En colaboración con Fayad Jamís compiló la antología Poesía joven de Cuba (1959).

Desde 1962 y hasta 1965, respectivamente, es profesor de la Escuela de Letras y de Arte de la Universidad de La Habana y director de la Revista Casa de las Américas.

El 10 de junio de 2008 fue elegido director de la Academia Cubana de la Lengua, de la que era miembro desde el 17 de septiembre de 1995, ocupando el sillón letra K.

PREMIOS Y DISTINCIONES

Por su labor intelectual, además de los doctorados honoris causa, se le han concedido numerosas distinciones:

NACIONALES

Premio Nacional de Poesía (1952).

Orden Félix Varela de Primer Grado (1981).

Premio Nacional de Literatura (1989).

Medalla Alejo Carpentier, 1994.

Orden Juan Marinello, 1996.

Premio de la Crítica Literaria por Aquí en 1996.

Premio Nacional de Investigación Cultural (2007).

Premio de la Latinidad (2007)

Premio ALBA de las Letras, 2008.

Orden José Martí (2009).

Medalla Centenario de José Lezama Lima (2010).

Premio Nacional de Ciencias Sociales (2012).

INTERNACIONALES

Condición de Miembro de Honor de la Sociedad de Escritores de Chile (1972) y el Premio Felipe Herrera Lane (1999), en Chile.

Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío (1980), en Nicaragua.

Premio Internacional de Poesía Nikola Vaptsarov (1989), en Bulgaria.

Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde, en Venezuela (1994).

Premio Alba de las Letras (2009), en Venezuela.

Grado de Oficial de la Orden de las Artes y las Letras (1994), en Francia.

Premio Feronia (2000) y el Premio Nicolás Guillén (2001), en Italia.

Condición de Puterbaugh Fellow (2002), en los Estados Unidos.

Premio Juchimán de Plata, en 2004.

Premio Internacional José Martí 2019, otorgado por la Unesco.

OBRAS

Libros suyos en prosa y verso, traducidos, se han publicado en Alemania, Brasil, Bulgaria, Checoslovaquia, Corea, Cuba, Estados Unidos, Francia, Galicia, Grecia, Italia, Jamaica, Polonia, Portugal, Unión Soviética y Yugoslavia.

Sus poemas y ensayos aparecen en antologías y volúmenes colectivos publicados en muchos idiomas. En La Habana se imprimieron un disco, dos casettes y un disco compacto con poemas suyos leídos por él.

Ha escrito textos para filmes de Armand Gatti, Santiago Álvarez, Julio García Espinosa y Alejandro Saderman. Sobre su vida y obra se filmó un documental en Alicante (España), y dos en La Habana, además de un CD-Rom sobre su obra.

Entre los autores cuyos libros ha prologado o compilado, se hallan Domingo Alfonso, Juan Almeida, Mario Benedetti, Jorge Luis Borges, Regís Debray, Julio García Espinosa, Fayad Jamís, Ernesto Che Guevara, George Lamming, Juan Marinello, José Martí, Ezequiel Martínez Estrada, Rubén Martínez Villena, Pablo Neruda, Fernando Ortiz, José Antonio Portuondo, Alfonso Reyes, César Vallejo.

Entre los artistas plásticos que ha presentado o comentado: Basquiat, Corrales, Antonia Eiriz, Ernesto, Feijoo, Gasparini, Korda, Mariano, Matta, Raúl Martínez, Mayito, Peña, Portocarrero, Rauschenberg, Osvaldo Salas, Víctor Manuel.

 

CUBADEBATE.CU

Seguir leyendo

Especial

Roberto Fernández Retamar y la obstinada ilusión

Publicado

en

Roberto Fernández Retamar

Los casi 90 años no habían quitado a Retamar ni la gracia de la poesía ni el sentido poético de la vida. Ambas lo habían traído hasta el espacio Catalejo, en la sede de la Unión de Periodistas de Cuba, tras la asunción de la nueva presidencia de la Upec, a finales del año 2018. Le temblaba irresistiblemente el cuerpo, pero nada opacaba la serena y hermosa rectitud de sus anhelos y sus sueños.

Un periodista que se sentía a plenitud en la Casa de los Periodistas porque, como bien dijo con orgullo en aquel encuentro, la nuestra había sido siempre también su profesión.

Fue en aquel encuentro donde regresé por vez primera al recuerdo de la historia de una muchacha simbólica, siempre joven, en un cuento de Rubén Darío, que se pregunta: «¿Sabéis lo que es la ciencia y la inmortalidad de todo?: Un par de ojos azules… o negros…».

Con Retamar, la belleza de su poesía y la consecuencia honorable de su vida y de sus ideas, se asume que no es posible vivir sin ideal, ni sensación de porvenir.

Este imprescindible de la cultura cubana, latinoamericana y universal había confesado mucho tiempo antes a la colega Maribel Acosta, que se sentía como un «Ariel, el obstinado de la ilusión».

Referencia al ensayo de un prestigioso escritor argentino, que ha quedado como símbolo del intelectual enamorado de las mejores causas humanas.

Eso fue y será siempre Roberto Fernández Retamar: mitad Ariel, mitad Caliban —la indomable rebeldía—. O mejor, ambas cosas a la vez. En eso también se parece a los periodistas.

Nada puede llevar al entierro una vida de poesía.

 

RICARDO RONQUILLO
CUBADEBATE.CU

Seguir leyendo
Publicidad

Lo más reciente

Daniel Enrique Salaverry Villa Daniel Enrique Salaverry Villa
Políticahace 3 horas

Golpe de Estado parlamentario

A poco de concluir la presente legislatura, el Congreso se convirtió ayer en un hervidero de intervenciones que hacían recordar...

Bancada fujimoristas Fuerza Popular Bancada fujimoristas Fuerza Popular
Políticahace 3 horas

Presentan 2 mociones de censura contra Salaverry

Ayer los congresistas de Fuerza Popular presentaron una segunda moción de censura contra el presidente del Parlamento, Daniel Salaverry. Esta...

Presidente del Congreso, Daniel Enrique Salaverry Villa y congresistas de Fuerza Popular fujimoristas Rosa Bartra Carlos Tubino, Leyla Chihuán Presidente del Congreso, Daniel Enrique Salaverry Villa y congresistas de Fuerza Popular fujimoristas Rosa Bartra Carlos Tubino, Leyla Chihuán
Políticahace 3 horas

Salaverry es alternativa ante Fuerza Popular y fujitopos

El vocero de Bancada Liberal (BL), Gino Costa, calificó de interesante una eventual candidatura de Daniel Salaverry a la reelección...

Conflictos sociales enfrentamiento entre población y policías Tía María minería minas Conflictos sociales enfrentamiento entre población y policías Tía María minería minas
Políticahace 3 horas

Más de 400 policías iniciaron desbloqueo de la Panamericana Sur

En medio de gases lacrimógenos y perdigones, más de 400 efectivos de la Policía Nacional han desbloqueado un tramo de...

Yolanda Torriani Yolanda Torriani
Políticahace 3 horas

CCL sí espera sorpresas del mensaje presidencial

La Cámara de Comercio de Lima espera que en su Mensaje a la Nación por Fiestas Patrias, el presidente de...

PEDRO BARRETO PEDRO BARRETO
Políticahace 3 horas

Proceso anticorrupción contra los que se aprovecharon del poder

La lucha frontal contra la corrupción no debe interrumpirse y los procesos tienen que darse contra los que se aprovecharon...

Palacio de Justicia, Poder Judicial Palacio de Justicia, Poder Judicial
Políticahace 3 horas

Poder Judicial actúa con eficiencia y con proyección social

El presidente del Poder Judicial, José Luis Lecaros, sostuvo que la institución a su cargo es eficiente, la misma que...

Premio para Ántero Flores-Aráoz Premio para Ántero Flores-Aráoz
Políticahace 3 horas

Premian al Estudio Flores-Aráoz

En la versión 2019 de International Business y su magazine interamericano, fueron premiadas las empresas que han destacado en el...

Carlos Chirinos Carlos Chirinos
Políticahace 4 horas

Poder Judicial pone a disposición del Inpe

El exjuez Carlos Chirinos, investigado por su vinculación a la organización criminal de “Los cuellos blancos del puerto, fue puesto...

La Marsellesa, Himno de la Libertad La Marsellesa, Himno de la Libertad
Especialhace 4 horas

La Marsellesa, Himno de la Libertad

A partir del 14 de julio de 1795 la Marsellesa se convirtió en el Himno Nacional de Francia. ¿Por qué...

Anuncio
Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.