Contáctanos

Especial

Ejemplar condena a dos militares torturadores

Publicado

en

DENIS MERINO

A diferencia de otras ocasiones, el colegiado B de la Sala Penal Nacional del Poder Judicial, marcó distancia de otros magistrados y condenó la madrugada del pasado viernes a dos militares que, según se comprobó, cometieron delitos de lesa humanidad en el excuartel ayacuchano Domingo Ayarza, más conocido como Los Cabitos.

Cuando muchos dudaban de la imparcialidad o de las presiones que supuestamente reciben los magistrados del Poder Judicial sucedió lo inesperado. Aunque con algunas diferencias los tres jueces coincidieron que en el excuartel Los Cabitos sucedieron detenciones arbitrarias, torturas, muertes y desapariciones.

La abogada Gloria Cano, de la Asociación Pro Derechos Humanos-Aprodeh, consideró que la sentencia tiene algunas inconsistencias como no condenar a Roberto Saldaña, otro de los uniformados que secuestraron, torturaron y asesinaron a estudiantes, campesinos y otros en la zona de Ayacucho y que fue absuelto por lo que apeló la sentencia.

Aunque el final de la sentencia de 545 páginas se leyó a las tres de la mañana, madres, hermanas, esposas, hijas de los fallecidos como consecuencia de torturas y que llegaron desde dicha región, esperaron ansiosas la condena. Acompañándolas se encontraban las congresistas de Nuevo Perú Tania Pariona, Indira Huilca y Marisa Glave, así como activistas de organizaciones de Derechos Humanos.

En las afueras de la Sala se expusieron carteles con exigencia de justicia y fotos de algunos de los desaparecidos con velas encendidas.

Adelina, esposa de Zoísmo Tenorio y expresidenta de la Asociación Nacional de Familiares de secuestrados, detenidos y desaparecidos del Perú-Anfasep, dijo que le parecía justa la condena a dos de los militares pero que faltaba castigar a otros que también cometieron delitos similares.

Se refería mayormente al caso del exjefe del Estado Mayor Administrativo coronel Roberto Saldaña Vásquez, a quien se consideró absuelto porque a juicio del jurado no se tenían pruebas acusatorias suficientes en su contra.

En la introducción de la sentencia que se empezó a leer a las 8 de la noche, se mencionó en varios pasajes que se había comprobado que los acusados cometieron abuso de autoridad al secuestrar a diversas personas y detenerlas arbitrariamente sin dar razón a fiscales y menos aún a sus familiares.

“Está comprobado que los detenidos eran sacados de sus casas violentamente por patrullas militares, a veces con la participación de policías, y llevados al cuartel Los Cabitos donde sufrieron vejámenes y crueles torturas que en muchos de los casos terminaron en muertes”, se escuchó a lo largo de la lectura.

También se mencionó que esos hechos se iniciaron luego que el gobierno democrático (Belaunde) decidiera entregar el poder a un comando político militar que jefaturara el exgeneral ya fallecido Clemente Noel y Moral como una forma de enfrentar al partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso que desarrollaba acciones armadas.

CON SU CRUZ
En este juicio que se inició hace doce años se evaluaron los casos por desaparición forzada y ejecución extrajudicial de 53 personas, entre los que se encontraba Arquímedes Ascarza hijo de “mamá Angélica”, principal promotora de la organización que agrupa a familiares de las víctimas que desde entonces carga una cruz como símbolo de su lucha..

Ella fue testigo de cómo sacaron una madrugada de su casa a su hijo y según expresó le dijeron que lo reclame en el cuartel Los Cabitos, lo que hizo en varias oportunidades, sin encontrar respuesta. “Siempre negaban tenerlo ahí”, dijo en varias entrevistas. Hoy, cercana a los 90 años y con la salud deteriorada, no pierde las esperanzas de conocer el lugar donde enterraron los restos de Arquímedes “para darle cristiana sepultura”.

Precisamente, el exmilitar Pedro Edgar Paz Avendaño, entonces jefe de inteligencia del Ejército en Ayacucho, fue condenado a 23 años de cárcel al ser encontrado responsable de la desaparición de Arquímedes y del crimen contra Luis Barrientos Taco y otros.

El exjefe del referido cuartel, Humberto Bari Orbegoso, a quien se le consideró reo contumaz por no presentarse a la audiencia, se le condenó a treinta años. Se expresó que según determinados documentos es el responsable de actos violatorios a los Derechos Humanos.

Se cita en la sentencia como tercero civilmente responsable al Estado por considerar que los militares actuaron en esa representación y cumpliendo órdenes superiores.

En cuanto a las reparaciones civiles el Tribunal ordenó pagos de entre doscientos mil y doscientos cincuenta mil a favor de los deudos y ciento cincuenta mil para los detenidos y torturados que sobrevivieron a esas acciones en 1983. También se dispuso la inhabilitación para funciones públicas de los condenados.

Se informó que se reservaban las condenas tanto del exjefe del Estado Mayor Operativo Carlos Millones D`estafano y del ex comandante de las Fuerzas Armadas Carlos Briceño, el primero por encontrarse con problemas de salud mental y el segundo por enfermedad física. El colegiado ordenó que sean evaluados cada nueve meses.

La fiscal Luz Ibáñez también presentó un recurso de nulidad contra la absolución de Saldaña Vásquez “porque consagra la impunidad en este caso de violaciones de Derechos Humanos y crímenes contra la humanidad”. Asimismo, el Ministerio Público ordenó la inmediata captura de los condenados.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación estableció en su informe final que “miembros del Ejército acantonados en el Cuartel Nº 51, denominado como Los Cabitos, y efectivos de la Unidad de inteligencia conocida como ‘La Casa Rosada’ (ambos establecidos en Huamanga) ordenaron, permitieron o cometieron violaciones de los derechos humanos de la población local, entre los años 1983 y 1984. Efectuaron detenciones arbitrarias, torturaron, concedieron libertades selectivas, desaparecieron y ejecutaron extrajudicialmente, por lo menos, a 136 ciudadanos”.

Seguir leyendo
Anuncio

Entrevista

“Como mujeres, en la vida académica pagamos un tributo”

Publicado

en

FABIOLA LEÓN-VELARDE

Distinguida y condecorada por instituciones académicas y gobiernos, la científica peruana Fabiola León-Velarde, presidenta del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec), es una estudiosa de la adaptación humana a grandes alturas.

Fabiola León-Velarde es una fisióloga peruana que ha dedicado gran parte de su vida a la investigación en la biología y fisiología de la adaptación del ser humano a las grandes alturas, lo que le ha valido reconocimientos internacionales incluyendo la distinción “Caballero de la Legión de Honor”, otorgada por Francia, en mérito a su labor en la investigación y en la Academia.

Actualmente es presidenta del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec), el ente rector de la CyT en el país, y entre 2008 y 2017 fue rectora de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, dedicada exclusivamente a ciencias biológicas y de la salud.

Su vasta producción científica se ha publicado en más de 160 artículos en revistas científicas internacionales y es autora de libros y capítulos de libros de su especialidad. Desde 2008 integra el Consejo de Orientación Estratégica del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia.

En esta entrevista reconoce que si bien actualmente las científicas pueden llegar al tope de la vida académica y están decididas a ello, es un camino lleno de dificultades en el que hay que pagar un tributo por el hecho de ser mujer.

“Como mujeres, en  la vida académica pagamos un tributo” Análisis Laboratorio

—¿Cómo ayudar a las niñas y adolescentes a tener confianza en sus habilidades para las matemáticas, y la ciencia en general?

—Creo que ese es el reto más grande que tenemos. Hoy lo que vemos en el ámbito académico es que si las mujeres tienen capacidad y posibilidades, pueden llegar al máximo de la vida académica. Sin embargo, en la práctica muchas veces eso no ocurre por limitaciones culturales que vienen de muy atrás.

Tengo muy presente una intervención de una estudiosa de los temas de mujer y ciencia que decía que cuando en América Latina se pregunta a un auditorio cuántos dejarían la carrera por la familia, casi 100 por ciento de mujeres levantan la mano, pero muy pocos hombres. Entonces, acá lo cultural es muy, muy fuerte.

—Y desde la escuela se persiste con diferenciar las carreras ‘masculinas’ de las ‘femeninas’…

—Veo que hay dos etapas o situaciones: la primera es desde la escuela, donde lo cultural es muy fuerte siempre. Frente a eso, ahora en el currículo se habla de igualdad de oportunidades, porque lo que se quiere es que las niñas sepan que pueden estudiar lo que quieran, astronomía, ingeniería… que entiendan que no hay carreras ‘masculinas’.

Este es el momento de usar todas las herramientas que tenemos en los diferentes países para fomentar las ciencias en general, pero poniendo particular énfasis en las niñas, y en eso el docente tiene una gran responsabilidad.

Pero la sociedad también puede hacer algo. Por ejemplo, si bien es cierto que muchas veces son las mujeres las que deciden trabajar menos horas cuando tienen un bebé, también es una decisión cultural, porque si la sociedad ayudara más, si tuviésemos guarderías, flexibilidad de horarios, no tendríamos que dejar para un segundo plano nuestra vida profesional. Entonces, son componentes que tienen que trabajarse a todo nivel, en todas las circunstancias y permanentemente.

—¿Qué tan difícil es implementar políticas de género en el Perú, un país donde, por ejemplo, se recurre al Poder Judicial para que no se le mencione en los textos escolares?

—Es curioso, porque cuando hablamos de igualdad de oportunidades tenemos gran receptividad, pero cuando incluimos el concepto de género se complica. Sin duda, en toda la sociedad peruana no hay esa mirada de aceptación hacia las minorías, en este caso minorías que tienen que ver con género.

—Pero ¿es bueno sustituir esta palabra?, ¿no cree que sea importante incidir en el concepto ‘género’?

—Es una pregunta interesante, no lo había pensado. La construcción social de ser mujer le acarrea dificultades culturales: “no puedes hacer esto”, “no te dediques a esto”. Y por otro lado se le culpabiliza: “estás retrasando tus competencias académicas por asumir tu rol de madre”.

Entonces cuando se habla de otras situaciones que no tienen que ver con igualdad de oportunidades —por ejemplo si hablamos de las minorías transgénero o en general de las otras categorías de género que hoy tenemos en el mundo— no nos hemos puesto a pensar si la ciencia tendría problemas por esa razón.

En realidad, creo que no, porque la ciencia requiere tener excelencia y calidad, y dar facilidades a aquellos que no la tienen; de eso la ciencia no puede escapar. En este momento estamos pensando más en las mujeres que en otro tipo de situaciones o decisiones que tienen que ver con la variedad de género que existe en una sociedad.

“Como mujeres, en  la vida académica pagamos un tributo”

—¿Existen políticas de género en el Concytec?

—Las estamos implementando, aún no como políticas pero sí lo estamos incorporando en las normativas, como mensajes bien concretos. Por ejemplo, no existía ninguna diferencia entre ganar un proyecto entre un hombre o una mujer, tampoco se bonificaba si la mujer es la líder del grupo, ni se tenía ninguna normativa sobre darle un tiempo adicional a la mujer embarazada para presentar sus resultados, no puedes castigar a una mujer si tiene que dar de lactar.

En todo lo que hacemos tenemos la mirada “mujer y ciencia”, en todos los programas. Allí donde podemos apoyar lo hacemos, a ONGs, a otras iniciativas. Pero falta desarrollar nuestros propios programas. Es un pendiente que tenemos.

—¿Qué se está haciendo para fomentar el interés por la ciencia entre niñas y adolescentes?

—En el tema de popularización de la ciencia en el Concytec tenemos varios programas que abarcan desde la niñez hasta la adolescencia, como clubes de ciencias, acompañamiento pedagógico a los profesores de ciencias, exposiciones temporales, y dentro de esos programas ponemos énfasis en llegar a las niñas.

Este es otro aspecto que queremos incluir en la política que estamos preparando, ahora ya está en cada instrumento: primero, ir a las regiones [del interior del país], lo ensayamos en Lima y de allí lo llevamos a las regiones; segundo, solicitar que el auditorio tenga por lo menos la mitad de niñas y que cuando trabajemos con docentes cualquiera de nuestros programas, se haga énfasis en que la educación dirigida a las niñas debe ser primordial.

—De su experiencia, ¿cuál diría que es el perfil de la científica contemporánea?

—Lo que he visto desde mi ex rol de rectora de la universidad y últimamente entre las científicas que han ganado concursos importantes en Concytec, es que tienen bien definido su plan de vida: terminar la carrera académica y llegar a lo máximo que se puede llegar.

En lo particular, hay diferentes perfiles: la que quiere llegar a ser científica y trabajar en proyectos de vanguardia en su disciplina; la que se dedica más a la parte de responsabilidad social e investigación, pero unas y otras no tienen ninguna duda de que su camino no tiene por qué ser diferente al del hombre.

Pero lo que sí expresan claramente todas es que tienen más dificultades para transitar ese camino. Es una mezcla entre que el Estado todavía no da facilidades a nivel local o regional, pero también es un tema de la propia universidad pues no hay políticas para que, por ejemplo, las mujeres tengan más facilidades al interior de la universidad.

Y es un tema también de cultura masculina, porque no se puede negar que si bien hoy hay muchos más muchachos dispuestos a que su pareja llegue igual que ellos, todavía no son todos.

Entonces se siente que ese camino es más difícil para nosotras, que como mujeres en la vida académica pagamos un tributo, sea como esposas, como madres.

—¿Qué mensaje le daría a las escolares que en este momento sienten que tienen inclinación a las ciencias?

—Hoy la ciencia tiene muchas posibilidades, las patentes son una de ellas. Todavía no estamos en esa etapa en el Perú pero cuando vemos lo que científicos de otras universidades patentan y el científico gana un porcentaje por eso, podemos cambiar esos mensajes. Hoy un científico puede trabajar en una empresa, seguir en la universidad y tener una pequeña empresa.

Hay tantas posibilidades, que yo les diría ¡usen el mundo, las comunicaciones, para observar todo lo que les ofrece el mundo de hoy y verán que ser científica es una de las mejores opciones que pueden tener!

 

ZORAIDA PORTILLO
SCIDEV.NET

Seguir leyendo

Entrevista

Odebrecht, la empresa que capturaba gobiernos

Publicado

en

Alan García y tren Eléctrico Marcelo Odebrecht

El libro ”Odebrecht, la empresa que capturaba gobiernos”, de Francisco Durand, que acaban de publicar la PUCP y Oxfam, realiza un examen exhaustivo de la empresa Odebrecht en el Perú en los últimos 40 años. Pero que no solo trata del Perú sino de la red de corrupción que se venía tramando a nivel internacional durante un tiempo similar.

Francisco Durand

La tesis central del libro es que ha habido una captura del poder del Estado a través de una red de mecanismos que involucran a todos los actores: de un lado, funcionarios del Estado (altos y medianos funcionarios de varios niveles y cargos) y, de otro, relaciones con la alta dirección de empresas privadas nacionales. Todo ello posibilitó la adjudicación ilícita de una gran cantidad de obras de ingeniería en diversos países.

Esta red de corrupción se tejió a la par que existían varios elementos estructurales y coyunturales: un proyecto geopolítico brasileño; el superciclo de altos precios de las materias primas –producido por la industrialización china-, lo que generó ingresos fiscales extraordinarios para el Estado; el importante nivel de avance de ingeniería de Odebrecht y otras empresas brasileñas, así como el apoyo de sus principales bancos de inversión para el desarrollo, como el BNDES; “culturas similares” de corrupción existentes en los dos países la que se apoya en el “capitalismo de amigotes” (o sea vínculos estrechos entre los empresarios y los funcionarios gubernamentales.

El libro ”Odebrecht, la empresa que capturaba gobiernos”

TODA CLASE DE GOBIERNOS

Cabe aquí puntualizar que la corrupción no tiene una “filiación única” (gobiernos de derecha o de izquierda), pues se constata que esta se ha dado en Colombia, Panamá, República Dominicana, Venezuela, Perú y México, entre otros, así como en varios países africanos.

La metodología que permite analizar la captura del Estado se desarrolla en el Capítulo 2 y se basa en sólidos estudios académicos, los mismos que han sido desarrollados en EEUU y Europa. Dice Durand: “Diversos autores que han investigado el poder empresarial “businesspower, insisten en entenderlo no solo como agente económico, sino como entidades que, a partir de una enorme concentración de recursos materiales, tienen un gran poder económico o de mercado, así como otros poderes e influencias. El poder empresarial-corporativo del siglo XXI, que ha crecido a un ritmo espectacular con la globalización y las políticas neoliberales promercado, es marcadamente multidimensional. Además del poder económico, que es el poder base, la corporación tiene también poder instrumental o político y poder discursivo” (p.33).

Este poder discursivo cobra vida al amparo del Consenso de Washington que propone que el libre mercado y la empresa privada son los mejores asignadores de recursos y que debe dejarse a ellos las principales actividades económicas. Eso sí, esta “libertad de mercado” solo puede ejercerse –y se ejerce- a través del poder del Estado –qué contradicción- por lo que es clave su captura.

DISTINTOS NIVELES

El libro también analiza las manifestaciones judiciales como el acuerdo de culpa (“PleaAgreement”) hecho público por el Departamento de Justicia de EEUU en diciembre del 2016 basado en la colaboración eficaz de los ejecutivos de Odebrecht, y como parte de un pacto de cooperación firmado simultáneamente por las fiscalías de EEUU, Brasil y Suiza.

Este “refinamiento” en la captura del Estado tiene bases más “modernas” que aquella de las “puertas giratorias” (funcionarios que pasan de grandes empresas financieras e industriales a cargos clave en el Estado; y viceversa) y/o de la llamada “legislación sastre”, es decir, la promulgación de leyes y decretos supremos “confeccionados” a la medida de los interesados.

Nos dice Durand que ahora la red de corrupción se asienta en la interrelación de distintos actores en varios niveles: Global, Nacional, Regional y Local; gobierno, funcionarios, jefes de proyectos; principales dirigentes de los partidos políticos; relación intensa con importantes empresas locales, que son clave debido a su capacidad económica, alcance político y relación estrecha con los medios de comunicación.

“TRÍPODE”

Tomando como fuente declaraciones del propio Marcelo Odebrecht se constata la existencia de un “modelo de influencias” denominado trípode (página 81):

1) Que existan grandes proyectos que necesiten la presencia con altos niveles de ingeniería que “sea eficiente y cumplidora; nosotros como empresa estábamos involucrados en los principales proyectos”;

2) La segunda pata es la buena relación personal con los funcionarios gubernamentales, comenzando con el más alto mandatario, si eso es posible.

3) La tercera pata es el financiamiento de las campañas de los partidos políticos. Dice Odebrecht: “el pedido de dinero a nosotros era siempre con el pretexto de la campaña.

Entonces, en la práctica, para que yo tenga esa relación con el gobierno tengo que ser un gran donante para cubrir sus necesidades. De nada sirve ser la mejor empresa, si de algún modo no apoya financieramente el proyecto político, lo que generaba “deudas” pasadas y futuras con nosotros (p. 81).

Para poner el trípode en marcha, “Odebrecht incorporó el modelo de influencias al organigrama de la empresa, mediante el tristemente célebre Departamento de Operaciones Estructuradas (DOE, o «departamento de sobornos»), algo que ha sido poco analizado, pues la discusión se ha centrado más en la corrupción que en la influencia, que es más general”.

LAS COIMAS

De lo que no cabe duda –y esa es una constatación que recorre todo el libro- es que la corrupción no solo impide el crecimiento económico y el desarrollo del país y que, por eso, debe ser extirpada, además del hecho que es una afrenta moral y ética contra todos los ciudadanos y ciudadanas del país.

Hay detalles en el libro relatados a nivel más coloquial que ilustran claramente el “porqué” de las coimas. Odebrecht dice que, cuando ellos llegaron al país, las coimas ya existían. Y si ellos querían “entrarle” al trípode, entonces tenían que “demostrar” que podían sobresalir en ese aspecto. También dice que, en muchos casos, el pedido de la coima venía de los propios gobernantes (Maiman le dice a Odebrecht que Toledo está pidiendo la coima, p. 199).

De otro lado, Odebrecht también dice que el dinero de las coimas, si bien se pagaba primero con los fondos de la empresa, lo recuperaban con el sobreprecio que le cargaban a las obras y que se materializaba en las “adendas” a los contratos. Y también que las coimas eran pagadas no solo por ellos (Odebrecht) sino por todos los socios que realizaban las obras (1)

TRES OBRAS

Todo esto se conoce en gran medida debido a “nuevos mecanismos jurídicos como la confesión sincera (delación premiada, en Brasil) que hacen hablar a los responsables al ofrecerles una reducción de pena a cambio de información. Este mecanismo, desarrollado primero en EEUU y luego adoptado en Italia con gran efectividad para luchar contra las mafias —Operación Manos Limpias—, está internacionalizándose” (p. 25). No cabe duda que ha sido y será muy útil en nuestro país.

En las casi 300 páginas del libro se analizan tres obras realizadas por Odebrecht: IIRSA Sur, Olmos y el Metro de Lima. En todos los casos es admirable el detalle que nos ofrece el autor: las líneas de tiempo de las visitas a funcionarios y la publicación de leyes, decretos supremos y resoluciones ministeriales, reuniones en Palacio y los ministerios, los viajes realizados.

Y también una cuantificación de los montos de las coimas, las adendas y las pérdidas para el Estado. Este tema, ciertamente, merece ser más desarrollado y lo será cuando aparezcan mayores elementos, que puedan ser aportados por fiscales probos que “hagan bien” su investigación, así como por las importantes contribuciones aportadas por el periodismo de investigación.

DECRETOS DE URGENCIA

Uno de los temas que se resalta es el debilitamiento del Estado en varias de sus funciones controladoras esenciales, primero a través de la dación de Decretos de Urgencia (que tienen rango de ley) y que permiten “saltarse a la garrocha” las necesarias evaluaciones técnicas (SNIP); la predominancia de las Asociaciones Público-Privadas disminuyendo las capacidades del Estado para la realización de obras públicas; el otorgamiento de grandes poderes de decisión a Proinversión (“demora la inversión”) debilitando las funciones y responsabilidades de los organismos reguladores; la no realización, en muchos casos, de los expedientes técnicos (estudios de factibilidad), antes del otorgamiento de la obra, lo que luego da amplísimo margen de juego al ganador de la licitación para incluir “costos” no considerados inicialmente.

Para finalizar, nos queda claro que muchas cosas se nos quedan en el tintero y que tendrán que ser procesadas de manera más integral y permanente. Tener a la mano todos los datos y la explicación en un solo libro –lo que hasta ahora estaba disperso- va a ser de gran utilidad en la presente coyuntura. Y también resaltar que Durant nos dice que a veces pareciera que la sociedad civil está como ausente (p. 287) lo que se puede parecer a políticas de adormecimiento.

Es por eso que, afirmamos, se necesita una movilización activa de la ciudadanía, sobre todo cuando constatamos que el Perú necesita saber toda la verdad sobre la corrupción para seguir adelante, para limpiar las conciencias.

Necesitamos como país saber todo sobre la corrupción de Odebrecht (es la que más se conoce, pues ellos mismos la han admitido); la de los presidentes de la República (Toledo, García, Humala y Pedro Pablo Kuczynski) y funcionarios gubernamentales, de lo que algo conocemos, pero que necesita saberse en su integridad, a todos los niveles (aunque pidan asilo). Y la corrupción de los “consorciados nacionales”, tema en el cual hasta ahora poco, muy poco, se ha avanzado.

Por todos esos motivos, rara vez la “oportunidad” de la publicación de un libro ha sido, y va a ser, tan útil para la ciudadanía.

[1] “Si alguna cosa (en Perú) fue concertada relativa al proyecto, mi concepción es que fue aceptada por el consorcio y probablemente liderada por la empresa local. Si hubo algún proyecto nuestro en el que hubo pago de coima, y Graña y otras empresas eran socias, con certeza lo sabían. Nadie iba a aceptar nada relativo a un proyecto y asumir un costo por los socios. Eso no existe. Si era un proyecto de Perú, probablemente la relación política del proyecto era liderada por los socios peruanos” (página 166).

 

HUMBERTO CAMPODÓNICO
OTRA MIRADA

Seguir leyendo

Especial

Contra la transformación social: el firewall monopólico en las redes sociales digitales

Publicado

en

Contra la transformación social: el firewall monopólico en las redes sociales digitales

Nos hemos convertido en seres mediáticos, vivimos online, conectados, en permanente relación con medios y mucho de lo que hacemos tiene que ver con ellos. Además, la comunicación ha superado hoy los límites del tiempo y del espacio. El mundo digital de la comunicación va suplantando al viejo mundo analógico. Todo es inmediato y cercano. Los bits de información se nos introducen por todos los poros. 55% de las personas en el planeta ya tiene acceso a internet. Ya terminó aquel corto tiempo en que internet parecía ser lo que prometía, una fabulosa red de intercambio de conocimiento. Hoy a través de la red viaja cada vez más basura.

No podía ser de otro modo: el conocimiento es poder y el poder no quiere compartirse, por eso impide que el conocimiento sea democratizado. El control del conocimiento es un hecho histórico. El antiguo rol de las tradiciones, los reyes y los sacerdotes hoy ha sido asumido por las corporaciones.

Hablando solo del mundo occidental, hoy en descenso pero aún condicionante, las cinco principales corporaciones en internet Alphabet-Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft, pero también las productoras de contenido Disney, Time Warner, Comcast, las propietarias de los sistemas de comunicación AT&T, Verizon, por solo citar algunas, configuran gran parte de casi todo lo que se ve – y por supuesto, de lo que no debe verse.

Estas corporaciones a su vez son controladas por fondos de inversión. Siempre a la cabeza están los inversores institucionales Vanguard, BlackRock y State Street Global Advisors, manejando trillones de dólares, los mismos que son principales accionistas del 90% de las empresas listadas en el índice SP500.

O sea, los monopolios están monopolizados y el control de las empresas más grandes de comunicación del planeta, está bajo control del capital financiero cuya única lógica es la expansión de sus negocios.

Las ganancias y el valor de mercado dependen en general del número de usuarios. Por ello la metodología de las empresas es arrebatar usuarios a la competencia, hasta liquidarla. Y si no les posible, intentar comprarla. La política de los principales inversores institucionales es invertir proporcionalmente en todas, para no perder nunca. La lógica del monopolio es la del negocio y la lógica del negocio es el monopolio.

Los monopolios en internet son los dueños de la mentira, pero también los dueños de la verdad –como ya dijimos– para no perder nunca.

Ese es el orden a subvertir. Ese es el firewall, la muralla a derribar para que la comunicación sea democrática y esté al servicio de la transformación social.

Contra la transformación social: el firewall monopólico en las redes sociales digitales

¿CÓMO DERRIBAR LA MURALLA?

En relación a los monstruos digitales, es necesario contar con un mapeo de alternativas libres, descentralizadas y federadas. Servidores, redes, medios, software, servicios alternativos en cada lugar. A lo cual se podrían agregar una larga lista de insumos y herramientas de esclarecimiento y aprendizaje ya existentes. Dar impulso a los laboratorios de recursos digitales antihegemónicos, online, de gestión colaborativa, que sirvan de apoyo a la lucha antimonopólica.

Sin embargo, aunque positivo en sí mismo, no es suficiente interactuar en otros espacios. La lucha por la recuperación de una internet ciudadana y de un mundo inclusivo es sin duda política y cultural. Generar exclusivamente situaciones de aislamiento relativo con la apertura de vías paralelas no es conveniente. También hay que interactuar o incidir en los espacios digitales existentes, por ahora mayoritarios, aunque en algunos casos estén declinando o hayan alcanzado su techo. El mundo de las redes sociales es inestable y la migración –sobre todo generacional– es tan veloz como el crecimiento que estas empresas han experimentado en corto tiempo.

Contra la transformación social: el firewall monopólico en las redes sociales digitales

LOS RIESGOS Y LIMITACIONES DE LAS REDES SOCIALES PRIVATIVAS

Es fundamental perder ingenuidad, conocer los riesgos y limitaciones de las redes sociales privativas. Éstas se nutren de los datos personales y de cada interacción para luego monetizarla, por vía de la venta de propaganda segmentada o por la cesión de los mismos a empresas de marketing, manipulación política o de vigilancia gubernamental.

En cuanto a las limitaciones, entender que lo que se transmite o recibe pasa por la censura de un mecanismo de selección matemática, conocido como algoritmo. Aunque no sea esa su etimología verdadera, esta operación automática permite que “algo” se difunda y que ese “algo” pierda o gane “ritmo” en el transcurso de sucesivas publicaciones. Por su propio funcionamiento, las redes sociales, en apariencia masivas, conducen habitualmente a un circuito restringido, a un círculo más o menos cerrado de contactos con los que se interactúa.

Es obvio que estas barreras son en parte levantadas por las empresas cuando el usuario se convierte en anunciante.

Sin embargo, es posible quebrar dicha lógica por una multiplicación masiva y relativamente coordinada. Esta característica ha permitido convocar a eventos, formar grupos extensos y difundir acciones silenciadas por otras vías, aunque del mismo modo ha habilitado la difusión automatizada de información envenenada.

Cuando se llega a números masivos o la información que circula es vista por el poder como un peligro (para los intereses del poder), las compañías privadas tienen la posibilidad –por su carácter centralista– de bloquear grupos, cuentas o información. Y así lo hacen, arbitrariamente, bajo el manto de “mantener comunidades seguras”.

Por lo demás, se ha producido ya en las redes una saturación de información adulterada o directamente ficticia. Cuentas y noticias falsas, imágenes manipuladas, memes distorsivos, son parte de este arsenal de posverdad que ha polucionado sin remedio estos mecanismos. No podía ser de otro modo.

Ante la pérdida de audiencia de los medios de difusión tradicionales, la mentira y el control del capital se han abalanzado sobre los canales digitales. Este ataque se agudiza en épocas electorales en las que se desarrolla una muy intensa guerra sucia contra candidatos progresistas o de izquierda. El sujeto político es reemplazado por la industria de la difamación electrónica.

Incluso los medios mentirosos de siempre, los hegemónicos, ante el aluvión desinformativo que circula en internet, tratan de recuperar audiencia revistiéndose con una pátina de “información chequeada”. Las usinas de chequeo son financiadas en casi todos los casos por fundaciones de la derecha neoliberal conspirativa que, sobre todo, las direccionan a combatir el “discurso público” de los gobiernos, socavando sutilmente toda confianza ciudadana en el sistema democrático de gobierno.

El interés mediático, digital o no, es siempre empresarial, nunca ético. Su objetivo es no perder usuarios, audiencia, consumidores, poder, o sea, dinero.

En cuanto al sistema legal, comienzan a ser sancionadas leyes y normativas que, en vez de controlar a las empresas, censuran o multan al usuario. Probablemente se empiece a extender el clamor por una internet “limpia”, pero paga y monitoreada.

LA LUCHA ES CULTURAL Y POLÍTICA, DENTRO Y FUERA DE INTERNET

En un mundo fragmentado, las redes sociales dan la sensación ficticia de compensar la soledad y la atomización social, generando un exceso de utilización en desmedro de la interacción directa. Algo similar ocurre en relación a la acción política, derivándose buena parte de la energía al reclamo electrónico en reemplazo de la manifestación pública en las calles o de la construcción de tejido organizado en la población. En este contexto, las redes sociales son apenas un modo de contacto limitado dentro de un amplio universo de posibilidades de acción.

En definitiva, como se dijo antes, la lucha es cultural y política, dentro y fuera de internet. Necesitamos esclarecer y llegar al 99% oprimido por un sistema de dominación enfermo que prioriza al dinero como motor y objetivo de la vida. Avanzar sobre la mentira y exigir un nuevo modo de existencia. Crear un mundo nuevo es factible a partir de la utopía que se instala como imagen y posibilidad en la conciencia de millones de personas, sobre todo, de las y los jóvenes. A ello tenemos que contribuir, a crear y difundir la utopía como única salida a esta civilización decadente de compraventa.

 

JAVIER TOLCACHIER
ALAINET.ORG

Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Córdoba y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

Seguir leyendo

Lo más reciente

Allan Wagner - Julio María Sanguinetti Allan Wagner - Julio María Sanguinetti
Políticahace 7 horas

Nadie cree que AG sea un perseguido

El panorama político se ensombrece para AG. La incertidumbre de las primeras horas que lo favorecía está dando paso a...

Senadora Constanza Moreira. Senadora Constanza Moreira.
Políticahace 7 horas

Parlamentarios oficialistas uruguayos dudan de AG

Diversos legisladores del Frente Amplio de Uruguay coincidieron en señalar que dudan de la existencia de una ruptura institucional en...

Alan García Pérez Alan García Pérez
Políticahace 7 horas

“Vine, vi, huí”

Alan García ha sido insistente y reiterativo en reclamar, proclamar y presumir su inocencia en el caso Lava Jato. “Otros...

José Domingo Pérez Gómez José Domingo Pérez Gómez
Políticahace 7 horas

Fiscal busca red de abogados keikistas que tratan de torcer versión de testigos

En el “Caso Keiko Fujimori”, el equipo especial Lava Jato allanó ayer el estudio jurídico Oré Guardia porque su personal...

Alberto Fujimori Alberto Fujimori
Políticahace 7 horas

Suprema resolverá en diciembre apelación contra nulidad de indulto

La Sala Penal de la Corte Suprema, resolverá el próximo 17 de diciembre la apelación de la defensa del expresidente...

Banca Privada D’Andorra Banca Privada D’Andorra
Políticahace 8 horas

Odebrecht usó Banco de Andorra en Uruguay para coimas en el Perú

Sin mucho entusiasmo, el primer equipo Lava Jato, dirigido por el fiscal Hamilton Castro, detectó en 2017 que Odebrecht había...

Embajador uruguayo Carlos Barros Embajador uruguayo Carlos Barros
Políticahace 8 horas

En el Perú no hay persecución política

El embajador de Uruguay en Perú, Carlos Barros, recibió en la sede de la Cancillería, de manos del vicecanciller Hugo...

Marcha protestas contra asilo de Alan en Residencia de Embajador Marcha protestas contra asilo de Alan en Residencia de Embajador
Políticahace 8 horas

Protesta nacional contra intento de fuga de AG

Diversas organizaciones que participan en la Asamblea Ciudadana, plataforma que organizó los plantones y la campaña para pedir prisión preventiva...

Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR) Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR)
Políticahace 8 horas

Gobernadores regionales rechazan asilo de García

Los 25 gobernadores regionales coinciden en que en el Perú no hay persecución política y están contrariados por el pedido...

Alan García Pérez Alan García Pérez
Políticahace 8 horas

Las mañas del escapista

Alan no cambia. Nunca cambió. La historia de Alan García es como un pésimo poema en el que arde Roma...

Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.