Contáctanos

Especial

Destacan labor de docentes

Publicado

en

Desde el año 1949 el Ministerio de educación entrega Palmas Magisteriales a destacados educadores de nuestra Nación por su aporte en la educación la ciencia, la cultura y tecnología y a la formación de valores en juventud peruana. Este año fueron entregados a 17 maestros en el grado de Amauta, Maestro y Educador.

Entre las reconocidas se encuentra la Dra. Francisca Amado Asmat, quien fue distinguida con las Palmas Magisteriales en el grado de Maestro por su importante labor en los tres niveles de educación, tanto en primaria, secundaria y superior. En esta categoría hubo 133 propuestos en representación de diferentes regiones del país.

La ceremonia que se llevó a cabo en la Biblioteca Nacional, contó con la asistencia del presidente de Pedro Pablo Kuczynski y la entrega de los reconocimientos estuvo a cargo de la ministra de Educación, Marilú Martens.

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

Ballenas: una vez más en peligro

Publicado

en

Ballenas

Japón ha anunciado su retiro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), el foro mundial -firmado el 2 de diciembre de 1946 e integrado por más de 80 estados- constituido para proporcionar una adecuada conservación a las poblaciones de ballenas y posibilitar el desarrollo controlado de su industria.

Su sobreexplotación y la imposibilidad de calcular las capturas sostenidas de este recurso, llevaron a la CBI -cuya sede se encuentra en Brighton (Inglaterra)-, a partir del 23 de julio de 1982, a establecer una moratoria que prohíbe su extracción comercial y autoriza solo delimitadas cuotas con fines científicos.

Uno de los votos a favor fue de España, una nación ballenera. Otros países balleneros como Brasil, Chile, Islandia y Corea del Sur, opuestos a la decisión, finalmente la aceptaron; Japón, Noruega, Perú y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas ejercieron su derecho de objetar esta determinación.

Valiéndose de esa excepción, el Imperio del Sol Naciente extrae entre 200 y 1,200 ejemplares cada año. Según la BBC News Mundo “la decisión de Japón, miembro de ese organismo desde 1951, tendrá graves consecuencias, según los grupos ecologistas, entre ellas que el país podrá cazar libremente especies actualmente protegidas por la CBI, como las ballenas minke”.

Desde su perspectiva, la CBI está comprometida solo en la preservación de esta especie. Un parecer polémico que afecta la especie. Más aún considerando sus antecedentes en relación a su caza con aparentes intenciones de investigación, que han encubierto pretensiones mercantiles.

Felipe Benavides Barreda

Felipe Benavides Barreda, gran defensor de la naturaleza.

UNA HISTORIA EN EL PERÚ

“En materia de ballenas los japoneses tienen fama de ‘atilas’ y el entregarles la licencia de caza exclusiva para capturar ballenas en mar peruano en la década de 1970, fue como nombrar a ‘drácula’ de custodio de niños”, afirmó Felipe Benavides Barreda (1917–1991).

Al respecto, recordemos su despiadada depredación en nuestras costas. Todo empezó cuando se descubrió, el 17 de noviembre de 1954, la presencia -dentro de las 200 millas de mar territorial- de la imponente expedición del magnate griego Aristóteles Onassis (1906-1975), compuesta por el barco “Olympic Challenger” de 18,000 toneladas y 16 buques cazadores de ballenas que lograron obtener una ganancia de cuatro millones quinientos mil dólares de la época.

Las reacciones fueron inmediatas: protestas formales llovieron de Estados Unidos, Gran Bretaña, Dinamarca, Noruega y Suecia. El canciller británico Antonhy Eden fue llamado por la Cámara de los Comunes.

El gobierno inglés indicó que la escuadra estaba asegurada por la firma Lloyd’s, de Londres y, además, no reconocía el límite de las 200 millas. El mandatario de facto Manuel A. Odría respondió: “Los procedimientos y actitudes asumidos por el Perú, en relación con la flota ballenera del citado Onassis, son actos de soberanía, en cuyo respecto mi gobierno no puede aceptar reservas o reclamaciones”.

La fuerza aérea y marítima peruana neutralizaron la presencia de esta flotilla con bombardeos de advertencia. Los destructores Aguirre y Rodríguez apresaron a los navíos “Olympic Victor” y “Olympic Lightning”.

Otros dos buques quedaron arrestados a 40 millas más al sur, frente al puerto petrolero de Talara (Piura). Un quinto estuvo obligado a entrar al muelle. Tiempo más tarde, el empresario vendió por ocho millones quinientos mil dólares su corporación a Kyokuyo Hogei Kaisha Whaling Company.

Ballenas

LA DECLARACIÓN DE SANTIAGO

Benavides evocó estos episodios en su artículo “¿Vandalismo dentro de nuestras 200 millas?”, aparecido en El Comercio, el 11 de abril de 1974: “…Con tres millones de dólares fueron multados, pero el Perú no recuperó las 4,000 ballenas muertas. En el pasado tuvimos una floreciente industria de pesca de cachalotes en la bahía de Pisco. No cerraron sus puertas por quiebra, sino más bien por falta de ballenas. En Paita otra fábrica mataba ballenas azules, el animal más grande que ha existido, quedan hoy en el mundo menos de 900”.

Es interesante anotar la importancia de la Declaración de Santiago (1952) suscrita por Chile, Ecuador y Perú, entre otras finalidades, para “cuidar de la conservación y protección de sus recursos naturales y reglamentar el aprovechamiento de ellos, a fin de obtener las mejores ventajas para sus respectivos países”.

Igualmente, el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza (1954), rubricada por estas naciones, precisó: “La pesca o caza dentro de la zona de 12 millas marinas a partir de la costa está reservada exclusivamente a los nacionales de cada país”. Estos acuerdos facilitaron a las autoridades contar con sólidos argumentos jurídicos orientados a enfrentar la foránea presencia de la actividad pesquera.

En 1966 llegó al Perú el observador de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), el renombrado piloto norteamericano Charles Lindbergh -conocido como el “Héroe del Atlántico” por su hazaña al ser el primero en cruzar en su avión el océano Atlántico desde Nueva York hasta París el 21 de mayo de 1927- a fin de solicitar al presidente Fernando Belaunde Terry, su intervención para detener el exterminio de la ballena azul en Paita, donde se había detectado una extracción de 80 especímenes el año anterior.

SÓRDIDAS OPERACIONES

Durante décadas se han diezmado abundantes géneros en peligro. Así lo acreditan las sórdidas operaciones montadas en Paita (Piura) para exportar carne de ballena Bryde al Japón.

Al comienzo de la década de 1970, el Perú suministró el 20 por ciento de las importaciones de carne de este cetáceo al mercado nipón y el 50 por ciento de las adquisiciones de estados costeros con los que la industria japonesa instituyó pactos.

Es decir, esta región se convirtió en un elemento primordial de la estrategia asiática para asegurar la provisión de su carne, en vista de la disminución de las reservas en el Antártico y en el Pacífico Norte.

Sobre esta compleja problemática, Felipe en su discurso “Una voz clamando en el desierto” en el Congreso Mundial sobre Vida Silvestre (Johannesburgo, octubre de 1977), dijo: “El exceso de pesca y de caza de la ballena que algunas naciones aún permiten es un asunto muy serio para la supervivencia de los mares. La ciencia marina no ha justificado aún con seguridad la actual destrucción por el hombre de enormes cardúmenes de peces en todos nuestros océanos. Grandes flotas equipadas con técnicas electrónicas ultra modernas tienen el poder de barrer cantidades masivas de peces a expensas de las naciones más pobres. Seamos honestos y fijémonos en las banderas de propiedad de esos modernos barcos pesqueros. También, fijémonos en el destino del pescado capturado”.

Las gestiones para suscribir el Perú la CBI fueron intensas, prolongadas y complicadas: nuestra patria se adhirió el 18 de junio de 1979. Del mismo modo, la Célula Parlamentaria Aprista (1979) presentó un Acuerdo de Cámara -coincidiendo con la visita de inspección de la embarcación insignia de Greenpeace, “Rainbow Warrior”- tendiente a aceptar la suspensión de su cacería y desplegar su activa protección en nuestro litoral.

VERGÜENZA

No obstante, se perdió prontamente el derecho a voz y voto en la CBI por incumplir con la contribución financiera anual. La delegación peruana, que asistió a la reunión del comité científico de la CBI (1982), debió soportar la humillación de solicitar documentos prestados a otras representaciones y, al mismo tiempo, tener que defender sus opiniones técnicas. Una indudable vergüenza que evidencia el desinterés del Estado peruano.

Asimismo, nuestro país ha quebrado las regulaciones en numerosas ocasiones al apresar cachalotes en exceso -por encima de la cuota fijada-, al extraer tallas inferiores de Bryde y no presentar reportes sobre infracciones y datos estadísticos a la comisión. Todo ello mereció enfrentar acusaciones por exportar de “forma ilegal carne proveniente de animales de tamaño reducido al Japón, quien a su vez la estaba importando en forma incorrecta”.

“Si el Perú quiere beneficiarse algún día de la recuperación de los stocks de ballenas en el Pacífico suroriental es para su interés propio que la CBI sea un instrumento efectivo de cooperación y de regulación internacional. El disminuir la efectividad de la CBI al presentar objeciones a sus decisiones es, a la larga, contraproducente. Por otra parte, se derrota el objetivo mismo de un acuerdo científico internacional”, precisó el informe elaborado en 1982 por el Centro Tinker para Estudios Costeros de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami (USA).

La subsistencia de estos majestuosos mamíferos demanda el solidario compromiso de la comunidad internacional; por lo tanto, se hace imperativo respetar la moratoria con el afán de garantizar su existencia en el planeta. Su inteligente aprovechamiento ecoturístico es una opción sostenible a la que debemos apelar en su salvaguarda.

ALGO MÁS

Nunca más actuales las sabias expresiones del afamado poeta, dramaturgo y novelista francés Víctor Hugo (1802–1885): “Primero, fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora, es necesario civilizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales”.

 

WILFREDO PÉREZ RUIZ
Docente, conservacionista, consultor en temas ambientales, miembro del Instituto Vida y expresidente del Patronato del Parque de Las Leyendas – Felipe Benavides Barreda. http://wperezruiz.blogspot.com/

Seguir leyendo

Especial

En el antiguo Perú la homosexualidad era normal

Publicado

en

Huacos eróticos
José Luis Vargas Sifuentes

José Luis Vargas Sifuentes

—¿Cómo era vista y tratada la homosexualidad en el antiguo Perú?

—Tanto la masculina como la femenina era vista como algo normal, no había condena al respecto. Esto cambió con la llegada de los españoles y la imposición de la religión católica.

La homosexualidad femenina era muy conocida entre los precolombinos. Los incas tenían en gran aprecio a las mujeres que se desenvolvían en el trato social como si fueran varones, gozando de muchos privilegios e incluso podían participar en combates y relaciones entre ellas. El lesbianismo estaba idealizado como conducta sexual en los estratos nobiliarios incas.

Había sociedades matriarcales dentro del mundo inca como lo señala Antonio de Herrera y Tordesillas que revela que algunas etnias de mujeres tenían papeles masculinos y estaban situadas en la zona incaica del Amazonas. Eran conocidas como amazonas. Esos pueblos cultivaron fuertes relaciones comerciales con todo el imperio inca y fueron muy respetadas. Hubo una reina amazona llamada Goboimilla -que significa “cielo de oro”-, que pagaba tributo al emperador con ropa tejida. Los incas denominaban chachankwarmi, kakcha, warkana o komi a las lesbianas.

A esas ‘mujeres varoniles’ se les permitía ir a la guerra, como ocurrió con Chanan Cori Coca, quien peleó valerosamente cuando las chancas atacaron el Cusco, y era muy recordada según versión de Santa Cruz Pachacuti. Su historia es descrita por un historiador de la Universidad Complutense de Madrid, y está consignada en mi libro. Cápac Yupanqui, al parecer, sentía especial predilección por ellas.

—Por alguna lectura supe que los incas tenían relaciones tanto con mujeres como con hombres, ¿eran bisexuales? ¿Esto le permitían al pueblo o era reservado solo para las clases altas?

—La práctica de la sodomía era común en muchos pueblos del imperio, como los cañaris, huancabambas, huancavilcas, yungas y pobladores de Guaylas, según lo relatan Cieza de León, Martín de Murúa y Garcilaso de la Vega, entre otros; aunque fue reprimida, castigada por el inca, y desterrados muchos de ellos, pero se practicaba a escondidas. Sin embargo, y contradictoriamente, se criaban homosexuales para el servicio de los templos, debido a que su presencia formaba parte de sus creencias religiosas.

LA REPRESIÓN DE LOS CONQUISTADORES

—Tengo entendido que la práctica del sexo en esas épocas era totalmente diferente a como la concebimos actualmente. ¿Qué características especiales tenía?

—Cuando hablamos de la sexualidad en el tiempo de los incas debemos tener cuidado de calificar su comportamiento con la mentalidad que tenemos hoy en día. Cuando se habla de que muchos incas se casaban “con su hermana”, debemos entender que lo hacían en acatamiento de su origen divino y para conservar su pureza de sangre.

Además, el término ‘hermana’ no implicaba que esta lo fuera de padre y madre, pues el inca que no tenía hermana mujer recurría a la panaca principal, es decir a su descendencia, y tomaba la mujer que fuese más prestigiosa como lo señala el cronista Cieza de León:

Para los incas el sexo era algo normal, no pecaminoso, sucio, abominable, etc., como lo consideraban los religiosos españoles y lo siguen considerando hasta ahora. El sexo tenía una connotación religiosa, la unión de los dos sexos estaba también asociada a la fertilidad de la tierra, los animales y las plantas. Para los incas la mujer era como la Pachamama que para ser fértil necesitaba del dios macho de la lluvia, que la fecundaba con el agua. Producida la ‘cosecha’ (procreación), se iniciaba un período de abstinencia.

—Imagino que a los conquistadores españoles les pareció terrible, por su religión, esas prácticas y de seguro las prohibieron. ¿Qué les decían o cómo les explicaban que las hagan de tal o cual forma?

—Entre los incas la práctica sexual gozaba de amplia libertad pero mientras estuviesen solteros, pues cuando se casaba la mujer se dedicaba exclusivamente a su pareja. Para los hombres, sobre todo de la nobleza, no existían limitaciones, pues practicaban la poligamia. La práctica más común, que data de tiempo inmemorial, llamada servinacuy, tincunacuy, tincunacuspa, sarlasi, topacashca, y otros nombres, fue duramente criticada por los cronistas y combatida, aunque sin éxito, por los conquistadores durante la conquista y el virreinato.

El cruel y despiadado virrey Toledo dictó la Ordenanza VIII que prohibía a los caciques e indios en general tener en su casa hermana suya ni cuñada, tía ni prima hermana ni manceba de su padre, que fueran menores de 50 años; y también al hermano tener en su compañía a hermana menor de 50 años, llegando al extremo de prohibir que alguna india moza sirviera ni dé beber a su hermano, cuñado, tío ni primo si estos fueren menores de 50 años.

Huacos eróticos

—¿Cuáles eran sus posiciones favoritas en la práctica? ¿La disfrutaban por igual hombres y mujeres o había alguna restricción?

—El famoso y muy difundido Kamasutra hindú habla de 64 poses o posiciones amatorias, en gran parte inspiradas en las relaciones entre los animales. En el caso de los incas, nos debemos remitir a los mal llamados ‘huacos eróticos’. Repito lo que dicen los historiadores: no tienen por finalidad excitar el apetito sexual, como hacen las revistas y videos pornos en las redes sociales. La cerámica mochica muestra ocho posiciones, que pueden ser resumidas en cinco con variantes, que no es el caso detallar. Aunque según los huacos la mujer copula generalmente desnuda, pero el hombre no.

Practicaban el acto sexual con la naturalidad que ingerimos nuestros alimentos cada vez que tenemos hambre, como opina la antropóloga Luisa Elvira de la Puente.

—¿Lo practicaban también con animales?

—El contacto sexual entre seres humanos y animales, es decir, la zoofilia, es un lugar común en las mitologías de muchos pueblos. Pero en el arte cerámico mochica, esos contactos son virtualmente inexistentes. Se ve a unas cuantas mujeres con criaturas que tienen cabeza de animales y cuerpo humano, pero es presumible que se trate de seres sobrenaturales o de hombres enmascarados, pero no animales. Existen dos huacos, uno más o menos explícito; y otro, un caso probable de coito humano-animalístico. En ambos el ser humano es femenino. El primero representa a una mujer sentada, arrimada, y quizá abrazando a un pájaro en forma de pingüino, tan grande como ella. La posición de la pareja es similar a la que se observa en las escenas acariciatorias entre humanos.

—¿Lo practicaban en grupo o solo entre dos?

—No existen evidencias de relaciones sexuales grupales, como los célebres bacanales o las orgías en tiempo de los romanos. A lo mucho, como refiere el cronista Pedro Pizarro, era práctica común en los ejércitos incaicos la licenciosa danza de la cachua, baile en rueda, en la que se consumía chicha a discreción, acompañado de sexo libre. Mientras danzaban, solía “sacar el indio a la india que tenía por la mano del corro, y desviándose un trecho se echaba con ella; y cumplida su voluntad se volvía al baile, y ansí lo usaban todos, cada uno en su generación”. Algo parecido a lo que ocurre con los jóvenes que se van los fines de semana a la playa, se emborrachan, llevan a su pareja o a cualquiera que esté dispuesta, se acuestan, vuelven a la fiesta, y aquí no ha pasado nada. El cronista hace hincapié en que estas prácticas en los ejércitos del inca se hacían siempre entre personas que se consideraban del mismo linaje y de la misma generación.

—¿Su práctica era algo normal o había ciertas limitaciones?

—Entre los jóvenes y adolescentes se practicaba el sexo sin ninguna cortapisa e incluso se podía tener hijos. Las relaciones sexuales entre los jóvenes estaban bien vistas. En este tipo de relaciones era habitual que ella quedara embarazada, alrededor de los 18 años, con lo cual demostraba que era fértil y su valor aumentaba. El que la chica fuera demandada era símbolo de atracción, le daba prestigio social y le era más fácil tener pretendientes. Más aún, en los casos en que el servinacuy acababa con ruptura, y había hijos de por medio, estos eran aceptados y se iban con su madre de regreso a su hogar materno. La cosa cambiaba cuando la mujer se casaba, pues en esos casos la mujer mantenía su castidad y se dedicaba a su esposo y a sus hijos. El cronista Pedro Pizarro atestigua que “las mujeres comunes y pobres guardaban castidad a sus maridos después de que se casaban”.

EXISTÍAN “SACAVUELTEROS”

—¿Existía el adulterio? Si la respuesta es afirmativa, ¿cómo reaccionaban frente a los “cuernos”?

—Debido a la poligamia de los hombres de las altas clases sociales, en el Imperio Incaico escaseaban las mujeres. Muchos hombres estaban obligados al celibato forzoso, por culpa de los acaparadores, empezando por los incas, cada uno de los cuales acumulaba un mínimo de 200 concubinas a su servicio, que en algunos casos superaban el medio millar. Como consecuencia de ello, los indios comunes no mataban a su mujer ni rompían con ella si la sorprendían en adulterio, ya que si lo hacían difícilmente iban a conseguir otra. Por tanto, tenían que aceptar convertirse en ‘venados’.

—¿Los jóvenes recibían educación sexual?

—Se ignora si los pobladores del imperio incaico informaban a sus hijos sobre el tema. Lo más probable es que, por tratarse de un pueblo eminentemente campesino, los niños adquirían sus conocimientos por la observación directa de las cópulas entre llamas, perros y otros animales… o viendo a sus propios padres, pues, por lo general, todos dormían en una misma cama.

Otro era el caso de las clases elevadas, entre las que, según lo referido por Bernabé Cobo, existían las ‘nodrizas eróticas” que instruían a los adolescentes acostándose con ellos. Dice el cronista: “Los padres daban a sus hijos cuando eran niños una mujer que los limpiase y sirviese hasta que tuvieran edad… Pero antes de que se casasen, estas amas les enseñaban vicios y dormían con ellos, con el beneplácito de los padres… Y esta nodriza quedaba como manceba del joven, aún después de que él se casaba.” Esto significa que el joven tenía que pagar la enseñanza recibida hasta que su ‘maestra’ se cansara o ya no quisiera.

—¿Qué te motivó a escribir un libro sobre sexo en el Tahuantinsuyo?

—En realidad, la sexualidad en el imperio de los incas era una parte de todo un trabajo muy completo sobre el Imperio de los Incas, desde sus orígenes, la conquista y la lucha por la reconquista; diversos temas como legislación, economía, industria textil, artes, ciencia, tecnología, medicina, universo mágico-religioso, etcétera, incidiendo en temas poco conocidos o no difundidos.

Fue una idea del escritor Enrique Congrains, con quien manejábamos una empresa editorial que dio a luz numerosas publicaciones de diferente temática lo que quedó en suspenso por diversos motivos pero decidí continuar mi investigación en la parte del sexo en diversas publicaciones peruanas y de fuera. Espero publicar el libro en poco tiempo, más aún teniendo en cuenta que vivimos una peligrosa etapa de feminicidios, abusos contra las mujeres y contra la comunidad LGTB (o LGTBIQ).

 

DENIS MERINO
COLABORACIÓN

Seguir leyendo

Especial

A un siglo de la conquista de la jornada laboral de 8 horas

Publicado

en

Marcha protestas por las 8 horas trabajadores cien años

Hace cien años, el 15 de enero, el gobierno estableció la jornada de 8 horas, tras una huelga general que había empezado días antes.

Lima y Callao despertaban entonces al capitalismo industrial.

Las empresas textiles, de electricidad, fundición, comerciales y bancarias y los talleres artesanales se reproducían.

En ese momento, Lima tenía unos 176,000 habitantes y comprendía el Cercado, los Barrios Altos y Bajo el Puente, un espacio en el cual ocho líneas de tranvías eléctricos aseguraban la circulación urbana, a las que se añadían una a Chorrillos y otra al Callao.

Para hacer funcionar estas empresas sus propietarios reclutaban trabajadores, en su mayor parte mestizos, que vivían en pequeños cuartos de viejas casas y callejones, muchos de ellos inmigrantes provincianos. Los puestos de oficina fueron cubiertos por vástagos de las familias blancas venidas a menos.

Era un capitalismo emergente que, como uno de sus efectos, turbaba la quietud mayestática, monástica y estéril de Lima, heredada del virreinato.

Los obreros ingresaban a sus centros de trabajo muy temprano y salían unas doce horas después; y parecía no importarles ser explotados tanto.

Estaban contentos; tenían de qué comer ellos y sus familias, y sus hijos iban a las escuelas primarias. Algunos leían los periódicos, revistas y libros que se distribuían en Lima.

En suma, se asimilaban a la vida urbana, tan distinta y paupérrima para ellos, pero mejor y alentadora de esperanzas que la existencia feudal, bucólica y pueblerina que habían dejado atrás.

EL PROMOTOR INTELECTUAL

Manuel González Prada había retornado de Europa en mayo de 1898. Seis años antes, su esposa y él habían partido a Francia luego de intuir que sus discursos iconoclastas habían tocado fondo y serían leídos en adelante, tal vez, solo como piezas literarias.

Volvía cargado con la materia más explosiva y peligrosa para el establishment: la ideología anarquista, que cuadraba bien con su rechazo a las arbitrariedades y los abusos del Estado oligárquico y mostraba la realidad de la explotación de los trabajadores.

Sus discursos se orientaron, por lo tanto, a ilustrar a quienes podrían ser los actores de un cambio fundamental en el Perú.

En 1906 publicó su primer artículo sobre la jornada de 8 horas y continuó esta campaña con otros que dio a conocer en los años siguientes al celebrarse el 1º de Mayo. Varios de los trabajadores más instruidos de Lima se le acercaron, y él los recibió en su casa, afable y familiar.

Les expuso lo que pensaba y promovió sus intervenciones para llevarlos al convencimiento de que no eran solo esclavos asalariados, sino, sobre todo, personas cuyo intelecto debía cultivarse para comprender que formaban una clase social distinta y aspirar a la libertad que los derechos sociales podrían darles.

De esas lecciones entre estantes colmados de libros salió, como una tarea concreta para ellos, el planteamiento de la jornada de 8 horas y la convicción de que podrían conquistarla.

El periódico La Protesta, publicado por el trabajador anarquista Manuel Caracciolo Lévano, se aplicó a difundir este planteamiento.

Manuel Caracciolo Lévano

Manuel Caracciolo Lévano: protagonista de la lucha por las ocho horas.

Manuel González Prada no pudo ver la culminación de sus enseñanzas. Falleció repentinamente el 18 de julio de 1918.

Manuel González Prada

Manuel González Prada dio la pelea en el campo intelectual

LA GRAN HUELGA

En diciembre de ese año, el grupo de trabajadores anarquistas discípulos de Manuel González Prada movilizó a sus compañeros de Lima y exigió al gobierno el establecimiento de la jornada de 8 horas. Invocaron como causa inmediata que en la Ley 2851, de protección de las mujeres y los menores, que acababa de aprobarse, se había dispuesto para ellos esta jornada, y reclamaban su extensión a los demás trabajadores.

El gobierno de José Pardo rechazó de plano esta petición y reprimió las manifestaciones obreras. Pero la agitación se extendió. El comando de lucha de los trabajadores, cuyo núcleo estaba constituido por Nicolás Gutarra, Adalberto Fonkén y Carlos Barba, llamó a la huelga general, y esta orden fue acatada por la mayor parte de trabajadores.

El lunes 14 de enero la paralización en Lima, Callao y Vitarte era casi total, y la represión de las manifestaciones obreras por la Gendarmería y el Ejército se hizo más violenta, medida complementada con la clausura del diario El Tiempo, en cuyas páginas José Carlos Mariátegui informaba día a día la evolución del conflicto y alentaba a los trabajadores con sus artículos de opinión.

Pero el gobierno tuvo que ceder, y al día siguiente expidió el decreto supremo, que firmaron el presidente José Pardo y su ministro de Fomento M. A. Vinelli, estableciendo la jornada de ocho horas en todas las actividades.

Este fue el único derecho social de gran importancia alcanzado por los trabajadores del Perú gracias a la adopción por sus dirigentes más destacados de una ideología que lo postulaba, a la difusión por estos de su necesidad y a su firme y perseverante movilización. Fue también la primera gran conquista social de los mestizos contra el poder blanco.

HACIA LA SEMANA DE 40 HORAS

Cien años después el Perú es otro.

Lima tiene más de 10 millones de habitantes y sus urbanizaciones inmediatas avanzan hasta Lurín, Chosica y Ancón. En el gran mercado que es el Perú de ahora, las empresas capitalistas se han multiplicado, y año tras año llegan más inversiones.

Grandes cargueros desbordantes de containerscon mercancías de todo el mundo arriban al Callao y a otros puertos del país, y se van colmados de productos peruanos; en numerosas empresas la producción se ha potenciado con la introducción de máquinas y procesos más eficientes y el concurso de trabajadores mejor formados; el transporte de personas y bienes por tierra y aire sigue expandiéndose a pasos agigantados; gran parte de las operaciones bancarias ha sido delegada a cajeros automáticos; en más hogares son de uso común los enseres de procedencia industrial; los vehículos automotores se han hecho más accesibles a muchos y congestionan las ciudades; y todo el mundo se comunica y trabaja con computadoras y celulares.

Sin embargo, la jornada de 8 horas y la semana de 48 persisten por la imposición de una norma que, aunque fue una innovación necesaria hace cien años, hoy es arcaica.

A diferencia de ella, la mayor parte de la normativa en otros campos ha sido renovada y, en ciertos casos, cambiada totalmente.

¿Por qué esta adoración a una jornada conservada como una norma sacra cuando ha sido abandonada en muchos países del mundo?

POSICIÓN RACIONAL

Evidentemente, porque la mayor parte de trabajadores peruanos desconoce las ideologías creadas para su liberación o porque aquellas en las que creían languidecen, y se dejan estar a la espera de un milagro que nunca llegará. Han olvidado o ignoran que constituyen un clase social que unida podría ser la fuerza de contención más potente del poder empresarial.

La expoliación del trabajo asalariado en una jornada y una semana ahora excesivas, desgastantes y estresantes, es una fuente de enriquecimiento suplementario de los empresarios y un subsidio a los consumidores de los bienes y servicios que ese trabajo suministra. Los trabajadores tienen derecho a un mayor tiempo libre.

Una posición racional en este campo y en este momento es, por consiguiente, la adopción de la semana de cuarenta horas, un nuevo límite que la ley podría establecer y se hallaría por debajo del máximo señalado por la Constitución, mientras se le da a esta un nuevo texto en este aspecto.

Hace cien años, los abogados empresariales pronosticaban que muchas empresas quebrarían si se adoptaba la jornada de ocho horas. Nada de esto sucedió. Demostrando que seguían gozando de buena salud, las empresas siguieron haciendo utilidades, tras adaptarse a la nueva jornada laboral.

ALGO MÁS

De establecerse la semana de 40 horas ocurriría otro tanto. El tiempo de trabajo global se redistribuiría entre los trabajadores en aptitud de trabajar, sin suscitar problemas que no pudieran ser solucionados por los aparatos productivo y estatal.

 

JORGE RENDÓN VÁSQUEZ

Seguir leyendo

Lo más reciente

Marcha movilización protesta y respaldo a Richard Concepción Carhuancho Marcha movilización protesta y respaldo a Richard Concepción Carhuancho
Políticahace 13 horas

Total respaldo al juez Concepción Carhuancho

La población volvió a salir a la calle en Lima, Cusco y otras ciudades, para expresar su rechazo a la...

José Luis Lecaros José Luis Lecaros
Políticahace 13 horas

Tiene el camino jurisdiccional para revertir esta decisión

El presidente del Poder Judicial, José Luis Lecaros, lamentó la decisión que aparta al juez Richard Concepción Carhuancho de las...

Julio Arbizu Julio Arbizu
Políticahace 13 horas

No hay argumentos para apartar al juez

El exprocurador anticorrupción Julio Arbizu señaló que no hay argumentos suficientes para que la Segunda Sala Penal Nacional de Apelaciones...

Martín Vizcarra Cornejo Martín Vizcarra Cornejo
Políticahace 13 horas

Vizcarra en total desacuerdo

El presidente Martín Vizcarra manifestó su total desacuerdo con el retiro del juez Richard Concepción Carhuancho de las investigaciones por...

Carlos Monge Carlos Monge
Políticahace 13 horas

La mafia contraataca porque teme lo que viene del Brasil

“Como en el caso de Pedro Chávarry, ex fiscal de la Nación, que quiso apartar a los fiscales Rafael Vela...

Avelino Guillén Avelino Guillén
Políticahace 13 horas

El juez natural debe seguir en el proceso

“Los argumentos de la sala me parecen equivocados. Lo fundamental es que en todo proceso debe prevalecer un juez natural,...

Alberto Quintanilla Alberto Quintanilla
Políticahace 13 horas

Quintanilla: “Es una barbaridad la separación de Carhuancho”

“La separación del juez Carhuancho es una barbaridad. Creo que la mafia le tiene terror a lo que traigan los...

Martín Vizcarra Cornejo Martín Vizcarra Cornejo
Políticahace 13 horas

Investigación a empresa CyM Vizcarra apunta al Presidente

La investigación acordada por la Comisión de Fiscalización del Parlamento a la exempresa del presidente Vizcarra por haber contratado con...

José Ugaz - Luciano López José Ugaz - Luciano López
Políticahace 13 horas

Diversos pronósticos sobre lo que pasará con la Sra. K.

Dos conocidos juristas afirmaron ayer que, de ser confirmado el retiro del juez Richard Concepción Carhuancho, el reemplazante no podrá...

Rafael Vela Barba Rafael Vela Barba
Políticahace 13 horas

Rafael Vela teme que suelten a Keiko Fujimori

El fiscal coordinador del equipo especial del caso Lava Jato, Rafael Vela, advirtió que la investigada Keiko Fujimori podría ser...

Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.