Zavala y otros ministros deben renunciar

La economía del país enfrenta una seria crisis que está a punto de convertirse en recesión. Muchas obras de infraestructura están paralizadas por la inoperancia de las autoridades. Esto provoca desempleo y descontento. Según declaración del exministro Thorne, entre enero y junio de 2017 el país ha perdido 2,000 millones de soles por recaudación tributaria; S/ 1,000 millones son por devoluciones a las empresas mineras. Mientras tanto, el gabinete Zavala insiste en mantener los salarios bajos, reducir las inversiones públicas y desregular la economía, para favorecer a los ricos y al gran capital transnacional.

Esta semana hemos visto un crecimiento de la protesta laboral y social. La huelga de los maestros que empezó en junio, en el Cusco, se ha extendido a casi todas las regiones del país. Sus demandas consisten en mejoras remunerativas y cambios en los procesos de evaluación para que no puedan ser usados como mecanismos de despido. Los médicos, obstetras y enfermeras han realizado asimismo una huelga por mejoras presupuestales y aumento de salarios.

El problema de fondo es que las remuneraciones están estancadas desde hace mucho tiempo aun tras el crecimiento económico de años anteriores. Esto se debe a la política económica neoliberal que continúa impulsando el gobierno de PPK a través del gabinete Zavala. Mientras tanto, los precios suben afectando la economía popular, y los medios de comunicación ocultan esta información.

A los trabajadores organizados en la CGTP nos queda claro que solamente mediante la protesta organizada y unitaria se pueden lograr mejoras salariales y de condiciones de trabajo. Más aún, cuando el Gobierno abandona la política para encerrarse en sus dogmas neoliberales y demuestra incapacidad y desorientación.

La CGTP ha expresado su solidaridad inmediata con los trabajadores en huelga y estamos haciendo todos los esfuerzos para apoyar activamente los justos reclamos de maestros, médicos, mineros y muchos más sectores que han sufrido la indiferencia de los sucesivos gobiernos de turno, después de la dictadura de Fujimori.

Las huelgas deben resolverse mediante el diálogo, pero con resultados concretos. Sin embargo, estas soluciones serán temporales si el Gobierno no hace cambios drásticos en las orientaciones de sus políticas y en el propio Gabinete. Queda claro que después de las huelgas, Zavala y varios ministros deben renunciar a sus cargos.

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