Vuelven a las andadas

Fujimori es un delincuente peligroso, asesino y corrupto, que controla a por lo menos once congresistas del Estado peruano y su hija lidera un partido con sesenta congresistas, con más prontuarios que hojas de vida.

El sujeto no solo es un cabecilla de banda criminal, es un líder político que ha sido capaz de torcer la voluntad de congresistas y romper una bancada con su sola llamada. Este delincuente vive ahora en una casa pagada por gente cuyo nombre no revela, y será mantenido con fondos cuya procedencia oculta.

Entre sus delitos están el robo de miles de millones de dólares de todos los peruanos, eso incluye a sus propios seguidores. El presidente actual, Kuczynski, lo dejó en libertad a cambio de que la bancada que controla y los operadores que sembrará en el Estado después de esta negociación, entorpezcan o impidan que sea juzgado por sus delitos, que han sido claramente expuestos durante el debate sobre su vacancia.

Vi al periodista Pedro Tenorio Narváez preguntarle a tres congresistas, ¿qué tiene que hacer PPK para salir de esta situación? Javier Velásquez Quesquén, padre de hijos que hicieron negocios con Odebrecht, dice que hay que dar vuelta a la página.

Juan“descartó la posibilidad de un indulto para Navidad” Sheput, que da vergüenza cada vez que afirma una cosa que el presidente luego desmiente con los actos, ahora dice que la izquierda no tiene propuestas y que ahora sí su gobierno lanzará un paquete que reactivará la economía, la reconsrucción del norte, y que mañana, todo será mejor porque habrá pan y libertad y circo; Sheput, tan anacrónica, cree que sigue de piquichón de campaña.

En la televisión, JB hace mejor su trabajo: el PPK de pacotilla que representa, recibe el llamado del cabecilla de los Fujimori y éste le pide que baile“el baile del perrito”. PPK da la mano, y mueve la cola: tal cual es el nivel de la política peruana.