Velásquez apunta a El Frontón

Cuando, cerca de las elecciones del 2021, a Keiko Fujimori le pregunten: ¿quién ha sido hasta ahora su mejor vocero?, ella responderá: Javier Velásquez Quesquén.

Lo que pasa es que Velásquez Quesquén sigue haciendo méritos, tanto que, como vocero fujiaprista, le va ganando incluso al descollante en ese afán Mauricio Mulder.

Se convirtió en defensor de Keiko cuando AG, con sus cinco gatos en el Congreso, necesitaba apoyo después de su contundente fracaso en las últimas elecciones generales de la mano de Lourdes Flores Nano.

El lambayecano Velásquez Quesquén es un hombre que entrega su vocería al que mejor ofrece y su historia es para no creer.

Cuando AG estaba disfrutando fuera del país después de hacer de las suyas en su primer gobierno, Velásquez, con esa voz de abogado de provincias, decía a La República: “Alan García debe dar la cara y responder ante la justicia y para ello presentaré un proyecto de ley para extraditarlo”.

Nadie sabe exactamente cómo llega este chueco hombre de derecho a amistarse con AG, porque durante el segundo (el último) alanismo Velásquez Quesquén llegó a ser nada menos que premier, después que Jorge del Castillo dejara el cargo cuando la gente empezaba a llamarlo en la calle: “El tío George del caso Petroaudios”.

Velásquez Quesquén también llegó a ser presidente del Congreso. Esto quiere decir que Luis Galarreta no es lo peor que nos ha pasado.

Ahora, el, digamos, letrado apoya a un señor de méritos desconocidos llamado Roberto Vieira, quien se hace llamar congresista.

Velásquez ayuda a Vieira en su afán de intentar sacar al país de las competencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos con el pretexto de que es necesario salir del ente supranacional para imponer la pena de muerte contra los violadores de menores de edad.

Sospecho que Velásquez ni Vieira están pensando en ayudar a los niños y en combatir a los violadores.

Velásquez está pensando en desprestigiar a la corte porque este ente verá el caso El Frontón que persigue a AG y Vieira ataca a la corte porque seguramente cree que pronto se traerá abajo el indulto del que goza su admirado Fujimori.

AG y Vieira se parecen demasiado. Los dos son fujimoristas de afuera y en el fondo sienten como Héctor Becerril.