Una guerra no tan santa

Una guerra no tan santa

Si alguien duda de que hoy los sectores más conservadores y reaccionarios de las diversas iglesias en el país quieren convertir al Perú en el centro del fundamentalismo religioso en la región, sería muy educativo que vean lo que está sucediendo en la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso frente a la Iniciativa Ciudadana del Colectivo “Déjalas Decidir” que propone la despenalización del aborto en caso de violación y de inseminación forzada.

El 16 de abril, que era la fecha límite para la discusión en la Comisión de Justicia de dicha propuesta, el congresista Juan Carlos Eguren, presidente de dicha comisión, convocó a una sesión extraordinaria con el claro intento de enviar esta iniciativa al archivo.

Y si bien algunas parlamentarias y parlamentarios lograron que ello no suceda, obligando a Eguren a permitir el debate y, por lo tanto, a tener más sesiones, cabe señalar lo siguiente: a) ese mismo día y a la misma hora de la sesión de la Comisión de Justicia se estaba presentando en el Pleno del Congreso el informe de la Megacomisión que investiga a Alan García por corrupción; b) no fueron citados los y las promotoras de dicha iniciativa ciudadana; y c) el congresista Eguren había adelantado opiniones contrarias respecto a dicha iniciativa.

El 21 de abril, luego de este incidente que no era otra cosa que una obvia maniobra del congresista Eguren para no discutir y para archivar el tema, tiene lugar la segunda sesión. En esta ocasión hablaron las promotoras de la iniciativa ciudadana y el exprimer ministro Luis Solari quien, según testimonio de algunas de las personas presentes, se encontraba “casualmente” en la sesión. Solari, como es de conocimiento público, es un acérrimo enemigo no solo de dicha propuesta sino también de todo aquello que sea derechos sexuales y reproductivos.

Cabe señalar que si bien en esta sesión también hablaron representantes del Ministerio Público y del Poder Judicial, en varios momentos, la congresista Martha Chávez, con el apoyo del presidente de la Comisión de Justicia, intentó boicotear la sesión al poner en tela de juicio la idoneidad de estos profesionales, por el simple hecho de apoyar la iniciativa del colectivo “Déjala Decidir”.

El 28 de abril tiene lugar la tercera sesión donde ocurren hechos nuevamente extraños. El primero es la presencia de la señora Carol Maraví que es presentada como bióloga y especialista en el tema. En este punto lo extraño es que la señora Maraví fue la única “experta” que habló en dicha sesión, marginando a otros expertos que son favorables a la iniciativa ciudadana y que, al igual que la señora Maraví, habían enviado sus propuestas.

De otro lado, se omitió decir que la señora Maraví, además de bióloga, es Secretaria Ejecutiva de la Comisión Episcopal de Familia y Vida y organizadora de la famosa marcha Por la Vida como los demuestran sus entrevistas en RPP y en el programa de Phillip Butter en radio Capital.

Otro hecho sorprendente fue la presencia inconsulta de la señora de nacionalidad ecuatoriana Amparo Medina quien se presentó como experta y exfuncionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Según afirman las promotoras de la iniciativa, Medina fue “invitada a hablar” en la comisión por la congresista Martha Chávez ya que, según se dijo, había que aprovechar su presencia, digamos “casual”, en la ciudad de Lima y en la Comisión de Justicia.

¿Quién es Amparo Medina? Según información pública que se puede encontrar en internet, Amparo Medina, además de exfuncionaria de Naciones Unidas, preside la Red Provida en Ecuador, similar a la que existe en nuestro país, y ha sido una de las organizadoras de la llamada Marcha por la Vida en Ecuador y en Chile (sería bueno saber si también organizó la que tuvo lugar en Lima).

Según la web catholic.net, la segunda más visitada en el mundo de acuerdo a sus promotores, luego de la del Vaticano, la señora Medina ha sido militante de izquierda y exguerrillera en su país. A ello se suma su clara y abierta posición antizquierdista.

En una entrevista publicada en dicha web cuando le preguntan: “¿Cómo ve el retorno de izquierdas en el continente?”, ella responde: “El socialismo del siglo XXI es el típico discurso del que vive, come y gana como la derecha, pero habla el discurso de izquierda, y de izquierda no tiene absolutamente nada. Fíjate la incoherencia, porque son los famosos revolucionarios que están en contra del imperio y están trabajando para el imperio de las Naciones Unidas, legalizando el aborto y estas leyes de salud sexual y reproductiva”.

Con ello no quiero desmerecer a la señora Medina por haber sido izquierdista y guerrillera –me pregunto si de ese pasado estaba enterada la congresista Martha Chávez, su patrocinadora- sino más bien llamar la atención sobre cómo se quiere esconder que la “experta” en estos temas es una militante, dirigente y vocera internacional de una de las corrientes más reaccionarios y conservadoras del catolicismo que existen en la región y que su presencia en Lima no tiene nada de casual.

De otro lado, la forma de presentar a la señora Medina es similar a la de la señora Maraví. Y si bien en ambos casos son presentadas como “expertas” en el tema, se omite decir que la señora Maraví trabaja en la Conferencia Episcopal y que la señora Medina es también una activa dirigente internacional de grupos católicos fundamentalistas.

No es extraño que, frente a estos hechos, la organización “Católicas por el derecho a decidir” haya dicho en un comunicado que “queda claro que la consigna” de los opositores a esta iniciativa ciudadana haya sido “miente, miente, que algo queda”.

Como también que las promotoras de la campaña “Déjala Decidir” hayan demandado un debate serio y la pronta redacción de un dictamen para que pueda pasar al Pleno del Congreso de la República.

Y es que en verdad lo que viene sucediendo en la Comisión de Justicia y Derechos Humanos es una vergüenza, ajena a cualquier práctica democrática y tolerante. Asimismo, demuestra que estos sectores fundamentalistas, católicos o evangélicos, son parte de una organización internacional cuyo objetivo no es debatir sino imponer sus ideas religiosas.

Esperemos que el 12 de mayo, cuando se reabra este debate, no se repitan estás lamentables y vergonzosas práctica que nada tienen de cristianas y sí más bien mucho de fariseísmo.

Reacciones