Un contexto favorable para la unidad

Gente caminando en calle Gamarra emporio comercial

En el Perú existen muchas izquierdas. Los principales agrupamientos de las izquierdas instaladas en el sistema de democracia representativa son: Nuevo Perú, Frente Amplio, Juntos por el Perú, Más-Democracia y la Confluencia Libertaria.

A estos agrupamientos se suman un vasto grupo de movimientos regionales de corte izquierdista de diferente tipo que son autónomos de los principales agrupamientos nacionales. Completan el panorama decenas y miles de grupos de reflexión, organizaciones sociales y colectivos ciudadanos liderados por izquierdistas y progresistas que se mantienen en dispersión política en gran medida por la ausencia de una estrategia inteligente y persuasiva de los grupos más importantes.

Tras la crisis generada por el rechazo al voto de confianza del gabinete, existe una percepción generalizada en relación a que se ha producido un entendimiento entre PPK, el fujimorismo y el APRA en torno a la necesidad de defender el modelo neoliberal y en torno al propósito de protegerse mutuamente ante los problemas que tendrán estos grupos políticos como consecuencia de la información que, tarde o temprano, vendrá del Brasil por el caso Lava Jato. Todo esto genera una oportunidad enorme para la izquierda. Tanto para movilizarse contra el indulto como para articular a la calle con la acción parlamentaria, la izquierda necesita articularse.

La construcción de un programa de reformas económicas neo-estructuralista, que se oponga al programa neo-liberal, requiere tiempo de procesar el debate y es una discusión compleja que requiere mucho trabajo programático y político.

El neo-estructuralismo implica apostar por cambios estructurales en la economía pero manteniendo la estabilidad económica. Dadas, las circunstancias y el peligro de que una enorme coalición conservadora y autoritaria se instale en el Poder Ejecutivo el 2021 o antes, el trabajo para la gran articulación debería iniciarse inmediatamente. La semana pasada Yehude Simon y Vladimir Cerrón, líderes de Juntos por el Perú y de la Confluencia Libertaria dialogaron sobre la unidad y la necesidad de generar una gran articulación superando discrepancias del pasado reciente.

Los militantes de Más Democracia están llamando al resto de la izquierda para reformar la constitución y deben escucharse sus propuestas. Verónika Mendoza, de Nuevo Perú, también ha hecho un llamado “a la ciudadanía a mantenerse unida, hoy más que nunca”, pero debemos pasar de las intenciones y gestos a las acciones, al diálogo político, a la movilización y al consenso programático.

El 2018, debería ser el escenario del primer ensayo de la unidad. Los líderes de las articulaciones nacionales de izquierda y los movimientos regionales de izquierda deberíamos hacer el máximo esfuerzo por presentar propuestas efectivas y realizables con una clara orientación social. Las condiciones para estos esfuerzos están dadas.

El contexto de derechización en el gobierno y el Parlamento configura un escenario muy favorable. Esperemos que todos los líderes estén a la altura de las circunstancias. Ya sabemos que ninguna política a favor de la igualdad se formulará en el actual régimen político. Si queremos conquistar el Poder para contar con un programa pro-pobres o un programa igualitario con modernización productiva, no queda otra que unirse, sumar y conformar una gran coalición social. Sólo depende de nosotros.

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