Tres razones para creer en un amanecer ancashino

Primera razón: Áncash es una región privilegiada. Nuestra posición geopolítica alimenta permanentemente nuestro optimismo. Según el INEI (2010) somos la quinta economía del país, tras aportar el 3,5 por ciento al valor agregado bruto nacional. En sectores como minería y pesca representamos 15,9 y 10,8 por ciento, respectivamente. El 2011, la principal región exportadora del país era Áncash con 343.3 millones de dólares, 38 por ciento más que en el 2010.

Segunda razón: Nuestros gobiernos locales y el regional se beneficiaron, en el 2011, con 756 millones 46 mil soles producto del canon minero. Los remanentes mineros para Áncash, que defendimos ardorosamente en el Congreso de la República, representan hasta hoy más de dos mil millones de soles que están destinados para invertir en carreteras.

Como parlamentario 2006-2011, doté a la región de un marco jurídico para garantizar su crecimiento sostenible, con las siguientes leyes de mi autoría: La Ley N° 29446, “Ley que Declara la Ejecución Prioritaria del Proyecto Especial Chinecas”; la Ley N° 29612, “Ley de Creación del Parque Industrial del Santa”; la Ley N° 29751, “Ley de Creación del Parque Industrial de Huaraz”; la Ley N° 29731; “Ley que crea Unidades Ejecutoras del Puerto y el Aeródromo de Chimbote”; entre otras.

Pero este impulso inicial no fue correspondido desde las altas esferas de la burocracia regional. Profundizar las reformas, es sinónimo de descentralizar los recursos e impulsar las obras públicas sin corrupción, para promover el empleo productivo y activar la industria regional.

Tercera razón: Las condiciones están dadas para incrementar más el potencial de Áncash, gracias a su creciente capacidad de atraer capitales. Este es nuestro objetivo y lo haremos con más velocidad en la medida en que se articulen los esfuerzos de la representación parlamentaria ancashina, fragmentada y dividida, sin norte político; seremos un ejecutivo regional con mayor capacidad de gestión.

Colofón: Como demócratas debemos combatir la inseguridad y la pobreza en la que nos hallamos sumidos, para promover una cultura de paz y un desarrollo sostenible en el tiempo, para todos los ancashinos. Ancashino, resurjamos de las amarillentas cenizas en la que nos dejaron y demostremos la real actitud de la que estamos hechos. La razón de nuestro éxito será un nuevo cambio actitudinal, pero con el liderazgo exhibido siempre desde el Partido de la Estrella. Creer en Áncash.