Tremendo modelo contra los trabajadores

Hace unos días se conoció la noticia de una empresa que contrataba a sus trabajadores de lunes a viernes, dejándolos sin contrato el sábado y domingo, días en que la empresa no funcionaba, y obviamente no les pagaba, para volver a contratarlos el siguiente lunes.

Los trabajadores de la empresa Komfort, aquella conocida marca de colchones, desde hace meses vienen denunciando el retraso en el pago de sus remuneraciones, así como el desconocimiento de diversos beneficios sociales por parte de su empleadora, la misma que recientemente ha sido adquirida por capitales venezolanos, así el objetivo de su empleadora, señalan, al no poder cesarlos abruptamente, sería cansarlos a fin que éstos por propia voluntad renuncien para que sean contratados nuevos trabajadores, con menores derechos, o en su defecto tercerizar diversas áreas de la producción.

Algo que caracteriza los ejemplos antes citados es la flexibilidad laboral imperante, esto es, menores estándares de protección al derecho de los trabajadores, permitiendo que el empleador pueda imponer cambios en la relación laboral a su propio arbitrio, a pesar que ello signifique, muchas veces el desconocimiento de derechos laborales.

De no ser porque en nuestro país, gracias a los fallos del TC del 2002, tiene vigencia la estabilidad laboral (solo para el ámbito privado) ya estaríamos en el reino de la inestabilidad laboral absoluta, así en el caso de los trabajadores de la conocida marca de colchones, su empleadora podría haber optado por cesarlos sin más, otorgándoles meramente el pago de un monto indemnizatorio.

Y es justamente a esto a lo que el empresariado, de la mano del gobierno de PPK, ha puesto la puntería, últimamente vemos desplegada una campaña tendente a eliminar, lo que han denominado como excesiva “rigidez laboral”, hecho que en cristiano apunta a eliminar la estabilidad laboral por completo, así ello implique incluso la reforma de la Constitución.

Es falso que nuestro mercado laboral sea rígido, actualmente en el sector privado coexisten una serie de regímenes laborales que desconocen la estabilidad laboral como el Agrario y el Textil, de otro lado en el régimen general (D.Leg. 728) coexisten 9 modalidades de contratación temporal, por lo que sólo uno de cuatro trabajadores tienen protección contra el despido arbitrario en el ámbito privado.

Recientemente, en una de sus primeras entrevistas ante los medios el Ministro de Trabajo, Javier Barreda, señaló que su Ministerio realizaría las coordinaciones con SUNAFIL para supervisar que los migrantes Venezolanos no ganen menos que un Peruano así como gocen de los diferentes beneficios de Ley.

Hasta ahí todo bien, es obvio que nadie, independientemente de su nacionalidad o procedencia, deba ser objeto de abuso o discriminación, sin embargo sería bueno que el Ministro se preocupe también de los trabajadores peruanos, quiénes como los descritos al inicio del presente artículo, merecen una tutela efectiva de sus derechos y beneficios reconocidos por Ley.