Tiemblan Keiko y García

Se les cayó la quincha. El juez Richard Concepción Carhuancho ha decidido que Jorge Barata, exsuperintendente de Odebrecht en el Perú, sea excluido de la investigación preparatoria acerca de la concesión de la carretera Interoceánica en el año 2005, bajo el gobierno de Alan García.

Esa resolución elimina una valla judicial para que Barata pueda asumir el papel de colaborador eficaz. Abre paso, al mismo tiempo, a un acuerdo de colaboración eficaz entre la Fiscalía y Barata.

La empresa brasileña Odebrecht extendió su red de corrupción en el Perú desde los tiempos de Fujimori. La podredumbre se ha prolongado a través de los presidentes sucesivos. Los pagos de coimas por millones de dólares encarecieron artificialmente las obras, pero enriquecieron a los mandatarios, que saben que la plata llegó sola, sin que tuvieran que realizar ningún esfuerzo, salvo el de firmar.

En enero de este año, Barata dijo al fiscal Hamilton Castro que Odebrecht había entregado a Alejandro Toledo 20 millones de dólares para que se le permitiera ganar las licitaciones de los tramos 2 y 3 de la Interoceánica.

Un punto clave de las declaraciones de Barata será el referente a Keiko Fujimori. En el interrogatorio que absolvió ante fiscales peruanos en noviembre, Marcelo Odebrecht confirmó que su empresa financió la campaña electoral del fujimorismo en el 2011. Él había ordenado ese pago, indicó. Expresó, asimismo, que Barata sabía a quién y dónde había entregado ese dinero. Falta averiguar a cambio de qué entregaban esos dineros.

Barata reconoció ante fiscales brasileños en el 2016 que en el 2008 pagó 8 millones de dólares como soborno para construir la línea 1 del Metro de Lima. Gobernaba Alan García.

Ante fiscales peruanos, Odebrecht confirmó que había ordenado a Barata entregar a Nadine Heredia 3 millones de dólares para la campaña electoral del 2011 del Partido Nacionalista. En más de una ocasión he planteado que se ubique la fecha de esa entrega, porque tengo la sospecha de que esta llegó demasiado tarde para la campaña, pero muy a tiempo para el enriquecimiento ilícito de alguien o de algunos. Hace falta cartografiar el espacio tiempo y el itinerario de las coimas.

Barata ha afirmado que los tres millones de billetes verdes se entregaron a pedido de Marcelo Odebrecht y del Partido de los Trabajadores (no se sabe de qué dirigentes, de cuál secretario).

En el pasado; la efigie de los presidentes la trazaban los historiadores. En el siglo XXI peruano, esa imagen la dibujan la policía, los jueces y, en algunos casos, la cárcel.