“Soy un gran fanático de la música afroperuana”

Michael League de Snarky Puppy

Dice Michael League de Snarky Puppy, la banda de jazz-fusión más importante de los últimos 30 años.

Desde el año 2004, este grupo norteamericano viene sorprendiendo a los melómanos del mundo con su inteligente combinación de jazz, R&B, soul, funk, rock y worldmusic, interpretada con extremado virtuosismo por sus 16 jóvenes integrantes, bajo la dirección del bajista y compositor Michael League, que conoce profundamente nuestra música y es amigo personal de Susana Baca. Conversamos con él acerca de este increíble ensamble de música instrumental que tocará por primera vez en Lima este 7 de diciembre, en el auditorio del Pentagonito.

—Lo primero que escuché de Snarky Puppy fue el disco Welikeithere (2014) y simplemente me voló la cabeza. Ustedes son asombrosos. ¿Cómo nació la idea para armar este grupo?
—Gracias Jorge. Armé el grupo en el 2004. Éramos universitarios en esa época. Quería encontrar un vehículo para la música que estaba escribiendo, que era jazz en sus diferentes formas, pero con muchas influencias del R&B, soul, pop y música del mundo.

Con su grupo de cómplices, en música y vida.

Con su grupo de cómplices, en música y vida.

—En estos tiempos el público admira a artistas que se preocupan mucho por su imagen y dejan a la música en segundo plano. ¿Ves a SnarkyPuppy como un grupo que vino a salvar a la música?
—Oh no. No quiero que la gente piense en nosotros como salvadores, solo tratamos de crear música que signifique algo para nosotros. Nunca hemos corrido detrás del éxito en la industria musical comercial, que desafortunadamente privilegia la imagen por encima del valor artístico. Siempre operamos a la sombra de la industria, de forma subterránea si quieres, ese terreno en el que primero ganas seguidores y luego la industria te presta atención. Es el orden inverso al camino de una estrella pop.

—¿Cuáles son tus principales influencias como compositor?
—Me encantan diferentes cosas de diferentes compositores: El color y el alma de StevieWonder, la simple realidad de Tom Petty, las texturas de Stravinsky, el estilo sin reglas de Hermeto Pascoal, la emoción de Astor Piazzola… no acabaría nunca.

—En los álbumes/conciertos Familydinner vol. 1 y 2 ustedes unen fuerzas con talentosos vocalistas. ¿Qué se siente trabajar con leyendas como David Crosby o Salif Keita?
—Siempre es una experiencia surrealista trabajar con tus héroes. Construir una relación verdadera con estas personas es algo muy especial. Ellos nos han dado tanto a lo largo de los años sin siquiera saberlo, y de repente nos encontramos haciendo música con ellos. Es hermoso.

—Incluso Susana Baca, nuestro orgullo nacional, participa. ¿Hablaron acerca de la música afroperuana? ¿Sabías algo de nuestra música antes de trabajar con ella?
—De hecho toqué en la banda de Susana durante mi segundo año en la universidad, inmediatamente después de formar SnarkyPuppy. Desde antes de conocerla ya era un gran fanático de la música afroperuana y de ella misma. Cuando visité el Perú por primera vez en el 2014, mi buena amiga Carolina Aráoz me llevó a la peña Don Porfirio a bailar festejo. Y cuando regresé en el 2016 para proyectar el video Familydinner Vol. 2 en el Festival Internacional de Jazz de Lima, Susana me llevó a Cañete para escuchar a un talentoso grupo de músicos muy jóvenes, Afro-Cañete Ensemble, en su casa allá. Me alegra ver que Perú reconoce a Susana. Ella es realmente un tesoro y ha hecho mucho por la música y por su país.

Inicia gira en Lima.

Inicia gira en Lima.

—¿Están conscientes de que son una de las bandas más virtuosas del momento? ¿Cómo le habría ido a Snarky Puppy en la década de los años setenta?
—Definitivamente creo que las cosas hubieran sido más fáciles para nosotros en otra década. Pero quizás es algo bueno que haya sido un camino tan largo y duro para nosotros. Todos estos años de trabajo duro en la oscuridad han creado cierta actitud en la banda que amo. Nadie da las cosas por hecho o se siente que ya lo consiguió. Quizás no habría sido así hace 40 años.

—¿Qué significa Culchavulcha, el título de su último CD? Musicalmente tiene mucho funk y regresa al formato instrumental. Cuéntanos algo sobre este álbum…
—Culchavulcha (una versión onomatopéyica de culture vulture que significa devoradores de cultura) es nuestro octavo disco instrumental, y el séptimo de los que yo llamaría discos “normales”, que no son proyectos especiales como Sylva o los Familydinner. Quería que la banda regrese a su esencia y ver cuánto hemos crecido desde Welikeithere. Nuestras giras nos han llevado por todo el mundo, y hemos aprendido mucho de otras culturas musicales. De alguna forma, somos como turistas culturales. Recogemos pequeñas piezas de música de lugares diferentes y las mezclamos en nuestro propio sonido, con respeto por esas tradiciones desde luego. Usar la palabra “devorador” fue una decisión consciente de jugar y bromear un poco con nosotros mismos.

—¿Aún mantienen sus trabajos como músicos de sesión para artistas de R&B y pop o Snarky Puppy ya se ha vuelto tu principal fuente de ingresos?
—Cada uno de los integrantes de la banda, incluido yo, continúa trabajando activamente como músicos de otros artistas. De hecho, casi todos son líderes de sus propios grupos, también. Yo comencé una nueva banda llamada Bokanté como instrumento para otras composiciones que estoy escribiendo. No puedes esperar que una sola banda cumpla con todas tus necesidades musicales, sin importar cuán duro lo intenten.

—¿Qué sabes de los fans limeños? ¿Qué esperas del concierto de este 7 de diciembre?
—Trabajé en el Jazz Jaus una semana en el 2014 con jóvenes músicos locales, de manera que conozco el hermoso espíritu que tiene la comunidad musical en Lima. Pero como este será nuestro primer concierto allá, estoy muy emocionado de ver cómo se siente desde el escenario. No puedo pensar en una mejor manera de comenzar la gira.