Señas de fiesta

Lenguaje de señas sordomudo

Una Ley que otorga reconocimiento oficial a la lengua de señas peruana usada como lengua materna por la comunidad de personas sordas.

Al fin. Tras una larga espera, descrita anteriormente en sus aspectos más excluyentes por esta columna, en http://diariouno.pe/columna/silenciados-sexto-aniversario/ y en http://diariouno.pe/columna/no-se-oye-peru/transcurridos más de siete años, contados desde el 20 de mayo de 2010.

Al fin, el pasado lunes 14 de agosto, la administración Choquehuanca se inauguró dando un paso que varios regímenes antecesores no se atrevieron a dar. Su despacho publicó el Decreto Supremo 006-2017/MIMP que aprueba el reglamento de la Ley Nº 29535.

Esta es la ley que otorga reconocimiento oficial a la lengua de señas peruana usada como lengua materna por la comunidad de personas sordas. Este reconocimiento oficial implica, entre otras medidas, la disponibilidad de intérpretes en lengua de señas peruana a nivel nacional, en todos los servicios públicos y privados que interactúan con el ciudadano, (hospitales, bancos, municipios, comisarías, etc.) de modo que el Estado garantice a las personas sordas un acceso en igualdad de condiciones a los servicios de salud, a la justicia, a la educación, al trabajo, a los programas sociales etc. Sin embargo, todas estas garantías, no han podido ni habilitarse ni operarse mientras la publicación del reglamento estuvo trabada.

¿FIN DE UN CAMINO?
A lo largo de estos casi siete años, la comunidad sorda, asociada estratégicamente con sus intérpretes, grupos de padres de familia y representantes de las organizaciones de personas con discapacidad ha reclamado enérgicamente la publicación de este reglamento, involucrando a distintos actores.

Con el lema “¡La lengua de señas es mi derecho!” el 24 de febrero de 2015, el congresista Manuel Dammert organizó un foro público, convocando a autoridades y a expertos en apoyo a este reclamo de la comunidad de personas sordas.

Luego, entre los meses de marzo a junio de 2015, el programa para la defensa y promoción de los derechos de las personas con discapacidad de la Defensoría del Pueblo, condujo una “mesa técnica” que concluyó con la formulación consultada y consensuada del anteproyecto de reglamento, el cual se entregó a fines de junio al Ministerio de Educación. Por su parte, el entonces congresista nacionalista Jhon Reynaga, condujo varios eventos de desarrollo y fortalecimiento asociativo de las personas sordas.

Hoy, derribada la barrera normativa administrativa, tanto al sector poblaciones vulnerables como al sector educación se le presentan nuevos y difíciles retos a fin de garantizar los derechos ciudadanos de las personas sordas. Un ausente sentido en estos quehaceres, renuente a participar porque evidentemente no comprende las demandas culturales de esta minoría lingüística, es el sector cultura.

532 mil 209 peruanos tienen limitaciones permanentes para oír. La ENEDIS antes ya referida en esta columna, ha señalado, además, que el 46 por ciento de los peruanos que tienen limitaciones permanentes para oír, no puede escuchar ni entender las conversaciones. Sin embargo según los datos recogidos por esta encuesta solo el 2.9 por ciento (aproximadamente 7,100 personas), se comunica a través de la “lengua de señas”, de lo que se deduce que más de doscientas treintaisiete mil peruanos viven dramáticamente desconectados y en estado de indefensión.

Aquí cabe anotar que la muestra recogida por la ENEDIS, se realizó con personas sordas que pudieron comunicarse también de manera oral y en castellano con los encuestadores, lo cual induce a presumir que el número de hablantes de lengua de señas peruana con quienes solo es posible comunicarse a través de un intérprete, podría ser mayor. Un dato que no recogió la ENEDIS pero que pondría los pelos de punta a cualquier diseñador de políticas públicas que quisiera trabajar el tema, es que para esta población, solo existen algo más de treinta intérpretes, la mayoría concentrados en la capital.

La semana internacional de la persona sorda 2017, se anota la aprobación de este instrumento. La comunidad de personas sordas se está preparando para celebrar estas fechas que visibilizan sus demandas y promueven la concienciación de las diversas formas en que nuestra sociedad las excluye.

Las celebraciones tienen como origen el histórico primer congreso de la Federación Mundial de Personas Sordas celebrado en setiembre de 1958, el cual promovió que la Organización De las Naciones Unidas estableciera a pedido de la comunidad sorda internacional el 28 de setiembre como el día internacional de la persona sorda, que reivindica la condición de “minoría lingüística” de esta comunidad y su derecho a la lengua de señas como medio para acceder a todos sus otros derechos fundamentales, la educación, la salud y la justicia. Sin embargo, en tanto la comprensión de esta situación de diversidad ha sido muy pobre, cuando no inexistente de parte de los Estados, hace aproximadamente veinte años se ha instituido la última semana completa del mes de setiembre como la “semana internacional de la persona sorda”.

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