Saludo por el 1 de Mayo

El 1 de Mayo es un día solemne de reflexión, de combate, de crítica y autocrítica de las acciones de lucha de los trabajadores y sus sindicatos, de sus aciertos y errores, de sus avances y retrocesos en el contexto político y social del Perú, sometido por el neoliberalismo, cuyo futuro se torna cada vez más sombrío ante el peligro del regreso del fujimorismo al poder.

Antes de ser ahorcado, Augusto Spies dijo “la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora”. Y es cierto. En el Perú, desde la década 30 del siglo pasado, bajo la guía y orientación de José Carlos Mariátegui, los trabajadores, resistiendo la represión del Estado burgués impulsaron la formación de sindicatos obreros, de clase. Hubo etapas de flujo y reflujo, sin embargo, lograron conquistas importantes como las ocho horas de labor, derecho a la sindicalización, a la huelga y a la negociación colectiva, entre otros, a costa de persecuciones, encarcelamientos, torturas y asesinatos. Ellos dieron gloria al sindicalismo clasista, sindicalismo que hoy está siendo olvidado sin tener en cuenta que, por experiencia histórica, los trabajadores sin conciencia de clase serán fácilmente derrotados. Entonces, debemos tener en cuenta que, en la etapa actual, nuestra misión es fortalecer las organizaciones de los trabajadores, principalmente de la CGTP, guiados siempre por la ideología del proletariado, donde no debe haber cabida para los oportunistas ni para los arrepentidos.

El resultado de las elecciones del 10 de Abril ha sido un duro golpe para los trabajadores. El neoliberalismo -vía Keiko/PPK- ha ganado terreno. El Frente Amplio fue un gran esfuerzo de los sectores que deseamos el resurgimiento de la izquierda en el Perú, fue un paso importante, pero hasta ahí debemos valorarlo, el reto es contribuir a su fortalecimiento y nunca intentar dividirlo. Lo mismo podemos decir de Gregorio Santos. Sin embargo, ahora debemos considerar que si la hija de Fujimori, ganara la presidencia, sería el mayor peligro para la vida democrática del país, pues ella gozaría de poder absoluto, propicio para instaurar el terror y la venganza. Entonces, los trabajadores, hoy más que nunca, deben estar preparados para enfrentar esta situación replanteando necesariamente un sindicalismo verdaderamente clasista y revolucionario que enfrente al capital y no conviva con él, empezando por traer abajo la tercerización y “Ley Servir”.

Por tanto al conmemorar este 1de Mayo, los trabajadores deben reafirmar su conciencia de clase en su quehacer político, porque solo así se puede generar conciencia revolucionaria para fortalecer la central mariateguista para que esta sea capaz de garantizar un sindicalismo de clase y de lucha, un sindicalismo solidario e internacionalista para enfrentar y poder derrotar a la derecha neoliberal y al imperialismo que la sostiene. ¡viva el primero de mayo! ¡Viva el internacionalismo proletario- loor y gloria a nuestros mártires!