Salir del fondo del lodo

El dolor, la tragedia y el drama que viven miles de peruanos, como consecuencia de las torrenciales lluvias y huaicos que azotan al norte del país desde hace varias semanas, dejaron de ser para la población limeña un lamentable espectáculo, que nos sobrecogía pero que mirábamos de lejos por los noticieros de televisión.

El miércoles 15, todos los ríos que rodean la capital: Rímac, Lurín, Huaycoloro y Chillón, se desbordaron causando terribles inundaciones de las carreteras, caída de puentes, desplome de viviendas, aislamiento de pobladores y huaicos que arrasaron con vehículos, animales y hasta con personas.

La imagen de la mujer identificada como Evangelina Chamorro, madre de familia de 32 años, emergiendo del lodo en medio de madera ymaleza,durante la caída de un huaico en Punta Hermosa, es la imagen del difícil momento que le ha tocado vivir esta vez a Lima a merced de la furia de la naturaleza.

Viendo el terror de cerca, es más probable que las autoridades pongan mayor empeño en atender las emergencias de la población afectada en todo el país. De allí que el presidente Pedro PabloKuczynski haya esperado hasta el viernes 17 para presentar el decreto de urgencia que establece las acciones para la reactivación económica y que está especialmente dedicado a establecer medidas financieras para la reconstrucción en las zonas golpeadas por las lluvias, huaicos e inundaciones.

Dinero hay y es verdad. El Gobierno ya había destinado,días atrás,800 millones de soles a las municipalidades para la reconstrucción de las regiones Piura, Tumbes y Lambayeque, y el 17 se transfirió un monto adicional de 100,000 soles.

El presidente ha dicho que para la emergencia se dispone de fondos sobradamente, por lo que ni siquiera es necesario cancelar la organización de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Plata hay, pero habría que advertir que eso no es suficiente. El dinero se puede diluir si no hay fiscalización, gestión ni políticas. Eso ya tendríamos que tenerlo aprendido, tras la lección del terremoto de Pisco de 2007.

Ver el terror de cerca, como los estamos viendo en estos momentos, despierta también la solidaridad y la fortaleza de los limeños y peruanos; y eso es lo que verdaderamente nos va a sacar del fondo del lodo, como salió valerosa –impulsada por el amor a sus dos hijas– Evangelina Chamorro.

La tragedia tuvo que tocar muy de cerca a Lima para que se encendieran todas las alarmas. La sociedad civil y la empresa privada vienen uniéndose generosas al llamado de solidaridad lanzado por el gobierno y desde las redes sociales. Colaboran dejando sus donaciones en los puntos de acopio de donde saldrá la ayuda para los damnificados. En este punto cae condenar la actitud de algunas empresas, como Metro, que sea provechan de la tragedia y aumentan los precios del agua y alimentos, en momentos que más falta hacen.

En fin.Hoy somos testigos de la fragilidad del ser humano frente a los embates de la naturaleza; y, en contraste, podemos dar fe de la fuerza de voluntad de los peruanos por superar esta dura prueba que la vida nos pone.

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