Reglamento contra la salud

Esta mañana, a las 11:30, frente al ministerio de Salud habrá un plantón de rechazo al Reglamento de Alimentación Saludable, al cual, pese a su título permite la venta de productos alimentarios que causan diabetes, obesidad, hipertensión, ceguera y daños renales.

El Reglamento no establece los límites que la Organización Mundial de la Salud recomienda, sobre la base de experiencias en amplios sectores del mundo. Una amiga me dijo un día que el negocio de comida chatarra, que los Estados Unidos permiten y exportan, ha matado más gente que Hitler. Basta ver los adultos y niños supergordos de ese país, y que por esa causa están condenados a morir por cáncer, problemas cardiacos o renales, y sufrir amputaciones.

Debido a esa realidad, en muchos países se ha sonado la alarma y se han fijado obligaciones severas para la industria del ramo. En algunas naciones se sancionan los datos falsos en las propagandas y en las envolturas de los productos. No se admite, por ejemplo, que se ponga “sodio” en lugar de sal.

Más de una vez he pensado y escrito que en la educación, tanto para niñas como para niños, debieran darse clases de nutrición. Hace dos o tres años me enteré, gracias a un joven investigador médico, que la papa y el arroz se vuelven azúcar en nuestro estómago. Meses atrás, apareció en la televisión el dato de que un joven inglés se había emborrachado por comer una fuente de papas fritas, nada más. No se trata de prohibir el arroz ni las papas, sino de no excederse en su consumo.

Yo me formulo una pregunta, a la que solo los nutricionistas pueden responder: ¿la papa amarilla, aparte de ser deliciosa, tiene menos potencial de azúcar que la blanca?

En estos días se ha ventilado el escándalo de la leche Gloria y su adulteración con harina láctea importada de los Estados Unidos. El permiso para ese tráfico corrupto y contrario a la salud, sobre todo de los niños, lo dieron Alan García y Jorge del Castillo. Un rumor persistente asegura que ellos y otros políticos del Apra reciben sueldo de la empresa. Alguna vez se sabrá si es cierto.

El plantón de hoy, organizado por el Colegio de Nutricionistas, demanda la modificación del Reglamento decretado por el Ejecutivo y la adopción de las recomendaciones y estándares precisados por la Organización Mundial de la Salud.