Razones por las cuales son ilegales indulto y el derecho de gracia

Alberto Fujimori

La Asamblea General de las Naciones Unidas por Resolución 239 (XXII) aprobó el 26 de noviembre de 1968 la “Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad”.

El Perú votó en esa Asamblea General de la ONU a favor de su aprobación. Esta Convención entró en vigor el 11 de noviembre de 1970 y fue ratificada por el Congreso del Perú mediante la Resolución Legislativa 27998 del 12 de junio del 2003. Entonces, esta Convención que declara la imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad es ley de la República.

No es verdad que no existe legislación peruana sobre los Crímenes de Lesa Humanidad, puesto que, al haber sido ratificada por el Congreso, esta Convención es legislación peruana y así los Crímenes de Lesa Humanidad al ser imprescriptibles se entienden que son imperdonables no se pueden indultar y menos dar un Derecho Gracia.

Además, el Estatuto de Roma, que estableció la Corte Penal Internacional, tiene una lista de los Crímenes de Lesa Humanidad. Encabeza esta lista el Crimen de “Asesinato con premeditación y alevosía” donde encajan matanzas como la de La Cantuta y la de los Barrios Altos y también el homicidio de Pativilca. Y por lo tanto, son hoy asesinatos de Lesa Humanidad que no se pueden indultar.

Entonces, tanto la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad” como el Estatuto de Roma han sido ratificados por el Congreso peruano, son así legislación nacional que obligan al Estado peruano a no aplicar la prescripción y a no perdonar con un indulto los Crímenes de Lesa Humanidad señalados en el Estatuto de Roma.

En conclusión, el Indulto y el Derecho de Gracia otorgados por el Presidente Kuczynski, al reo Alberto Fujimori, son ilegales frente a lo dispuesto en estos Tratados internacionales que al ser ratificados por el Perú, han pasado a ser legislación nacional sobre los Crímenes de Lesa Humanidad.

Los autores del Indulto han pasado por alto estas obligaciones internacionales del Perú, haciendo surgir así una imagen de una republiqueta bananera que no conoce sus obligaciones internacionales.

Pronto veremos los apuros de nuestros diplomáticos tratando de defender lo indefendible. Y esto como consecuencia de un Jefe de Estado que ha probado no estar a la altura de un estadista, sino más bien, a la altura de un mentirosito de baja estofa, que se dispara todo el tiempo en el pie, y pierde así constantemente legitimidad.