Ranking para hacer negocios y ranking ambiental

La publicación del ranking para hacer negocios, Doing Business, del Banco Mundial, muestra que el Perú ha subido al puesto 35 de 189 países evaluados y en América Latina solo es superado por Colombia. Los indicadores que se evalúan son facilidad de pago de impuestos; agilidad del trámite de permisos de construcción; licencias de funcionamiento, créditos, cumplimiento de contratos, eficiencia de mecanismos de resolución de insolvencias, entre otros.

El puesto en el ranking del Banco Mundial contradice los argumentos de la campaña empresarial de los últimos años. ¿Cómo se entienden estos resultados que muestran un mejor clima para hacer inversiones con los argumentos de la tramitología de los gremios empresariales? Todo indica que no estamos tan mal como algunos han pretendido hacernos creer.

Sin embargo, el informe del Banco Mundial debería hacernos pensar en otros rankings. Por ejemplo no está demás preguntarnos cómo estamos en el ranking de desempeño ambiental. El economista Roberto Machado, nos recuerda los resultados del Índice de Desempeño Ambiental de 2014 (EPI, 2014) que publica la Universidad de Yale: “El EPI es un índice bianual que toma valores entre 0 y 100, donde mayores valores indican mejor desempeño ambiental. Está compuesto por subíndices en nueve áreas, tales como impactos en salud, calidad del aire, agua y saneamiento, bosques, biodiversidad, clima y energía, entre otras. A partir del valor del EPI y de los subíndices se construye un ranking mundial del desempeño de los países en materia ambiental”.

Lo cierto es que el Perú se ubicó en el puesto 110 entre 178 países en el último ranking ambiental. En comparación con países con un PBI per cápita similar, el desempeño ambiental del Perú ha empeorado, en cinco de nueve subíndices. Del mismo modo, en comparación con países de América Latina, hemos empeorado en el índice general del EPI, así como en impactos en la calidad del aire, agua y saneamiento, y clima y energía.

En consecuencia, el Perú no se encuentra bien ubicado en materia de desempeño ambiental, incluyendo los riesgos vinculados al cambio climático. Por el contrario, la tendencia es a retroceder con medidas como las aprobadas el pasado mes de julio (Ley 30230). Si se trata de rankings, hay que mirar diferentes variables para evaluar de manera integral el desempeño del país y evitar la tentación de desvestir un santo para supuestamente vestir otro.