Proyecto común

El proceso de integración de seis organizaciones políticas de izquierda (Ciudadanos por el Cambio, Fuerza Social, Movimiento por el Socialismo, Partido Humanista Peruano, Partido Comunista del Perú Patria Roja y Partido Comunista Peruano) ya es una realidad y ante el registro electoral se dio paso al frente de partidos Juntos por el Perú.

Ya el solo hecho de que el Partido Humanista Peruano cambie de nombre a “Partido Juntos por el Perú” y que lo haya hecho ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), refleja la decisión de un sector de la izquierda y de miles independientes de construir un proyecto común con reglas internas y de participación aceptadas por todos.

Si en los últimos años los furgones de cola eran habituales, hoy se cuenta con una inscripción electoral más desde la izquierda, un paso muy importante para la formación de un frente de frentes que le cierre el paso a la derecha reaccionaria.

Las bases de las organizaciones participantes que ahora comparten todas las instancias de decisión del nuevo referente político han celebrado la formalización de esta nueva inscripción electoral, aunque muchos somos conscientes que la lucha electoral sigue siendo una vía más para alcanzar la representación del pueblo.

Durante el Congreso de la Unidad del 1ro de octubre del 2017 se aprobó una declaración de principios y lineamientos programáticos que le dieron coherencia al proceso y viabilizó un proceso de adecuación política, estatutaria, legal y orgánica, para formar un gran frente político integrado por corrientes de izquierda y centro izquierda, humanistas, progresistas, dirigentes populares, sociales y de comunidades nativas y pueblos originarios con el propósito de afrontar unidos la necesidad de cambios profundos que la patria demanda y encarar exitosamente los procesos electorales municipales, regionales y nacionales.

Renace la esperanza de la unidad de izquierda; si antes se sustentaba en dinosaurios, fósiles políticos, cubileteos y hasta en “candidatos naturales”, ahora son las bases y las propias masas las que decidirán desde abajo a sus líderes.