Presidente, renuncie

Pedro Pablo Kuczynski

Ni el Papa, el mundial de fÚtbol, ni la recuperación de los precios del cobre, ni nadie lo salvará.

Señor Kuczynski renuncie de inmediato a la presidencia. En lo que le quede de conexión con la realidad, tome la decisión y dé un paso al costado. Su gobierno ya no tiene ni un milímetro de viabilidad.

Ni el Papa, ni el mundial de futbol, ni la recuperación de los precios del cobre, ni nadie lo salvará. Es cuestión de tiempo. Ahórrele al país una crisis política que con el pasar de los días se agravará y que estará acompañada de parálisis de la economía.

Vamos, seamos serios, ¿con quién pretende gobernar? ¿Con lo que le queda de bancada? ¿Con los ministros que le quedan? ¿Con el señor Sheput o cualquier oportunista de primer ministro? ¿Con Kenji y el criminal que acaba de indultar, de principales asesores? ¿Piensa que lo va a sostener el fujimorismo de la moto taxi que hace unos pocos días lo quería vacar? ¿Cree que Keiko le debe algún favor?

Es triste decírselo pero usted ya no le es útil a nadie. Ni siquiera a los empresarios de la Confiep que desde antes de esta crisis, como se vio en el último CADE, ya habían comenzado a darle la espalda. Usted es uno de los peruanos que está cada vez más solo y aislado y la verdad ni siquiera ha dado ganas de cantarle en estas fiestas “ven a mi casa esta Navidad”.  

Se lo dijimos, después del intento golpista fujimorista, ya no iba a tener otra oportunidad y en menos de 24 horas nuevamente tiró todo por la borda. Peor aún, como alguien dijo en las redes sociales, nos ha regresado al año 2000-2001, uno de los peores momentos de nuestra historia republicana.

Y como en el 2000-2001, están saliendo a las calles los jóvenes y la reserva moral de este país, que felizmente y, pese a quien le pese, sí existe y no se resigna a, como pretende usted y el fujimorismo, convertirnos en una suerte de reino de la impunidad. La gente ni siquiera se ha permitido el descanso y la habitual parálisis de las fiestas. Han pasado la medianoche navideña en las calles expresando su indignación y han continuado movilizándose en la tarde y noche del 25 de diciembre.

Ese movimiento de indignados seguirá creciendo con el pasar de los días. Si el año pasado fue el Niño Costero, este año la crecida ya no será de los ríos, sino de la gente en las calles movilizados por todo el país que no parará hasta que recuperemos la democracia y la dignidad.

No hay otro camino que su renuncia y que además se someta a todas las investigaciones que ha dicho se va a someter, abriendo todas sus cuentas bancarias y operaciones financieras en el Perú y en el extranjero. Aunque quizás usted no lo crea, ese es el mejor escenario que puede escoger. Cualquier otro, será terrible para el país y también para usted. De una vez por todas renuncie y enfrente las investigaciones en el país y ni se le ocurra seguir el ejemplo del sátrapa que acaba de indultar.

Ojalá que el tema del pasaporte y la nacionalidad estadounidense, no sea una más de sus mentiras.