PPK desperdicia segunda luna de miel

La subida en la aprobación de Pedro Pablo Kuczynski del 35 % en marzo a 45 % en abril, solo fue flor de un día, o de unos cuantos días. La encuesta de Datum de mayo devuelve a la realidad a los PPkausas, al caer dos puntos (de 45% a 43%). Este hecho es lamentable, pues vuelve a ratificar la impericia política del gobierno que se hizo notoria desde el primer mes de gestión.

Lo que está haciendo Kuczynski es desperdiciar su segunda luna de mie otorgada por el Niño Costero, que empujó a la solidaridad de todos los peruanos y detuvo la caída libre en su aprobación de 30 puntos entre setiembre del 2016 y marzo del 2017.

Es lamentable que el gobierno no haya tenido una buena lectura de los factores que lograron parar su descenso en las encuestas. Para nadie es un secreto que los desastres naturales obligaron al Ejecutivo a una acción, aunque tardía, pero eficaz, para brindar ayuda a los damnificados del norte y otras zonas del país. Esto lo iba a beneficiar, pero no implicaba una recuperación sostenida de su imagen.

Para ello se debió haber diseñado e implementado una estrategia “post-niño”. Una iniciativa política rápida, impulsando las postergadas reformas en educación, salud, seguridad y justicia. Inclusive tender puentes con el fujimorismo y otras tiendas políticas importantes en el Congreso para sacar adelante las reformas. Lejos de esto, se metió innecesariamente en el candelero del indulto al ex dictador Alberto Fujimori, que ha vuelto a polarizar el país. Si no iba a otorgar el indulto, para qué anunciarlo como una posibilidad y después tirarse para atrás, ganándose gratuitamente con mayor fuerza la antipatía de la tienda naranja.

El mandatario tuvo que haber sido consciente que la coyuntural subida en su aprobación, solo era producto de la emergencia nacional del Niño Costero. Pasado este, la población le iba a exigir resultados rápidos en el corto plazo. Nuevamente la ciudadanía ha comenzado a mirar con escepticismo y desconfianza al gobierno de los PPkausas. En el tema de la reconstrucción, las sospechas de lobbista, no han desaparecido. Tanto así, que en el norte del país, la zona más golpeada por los huaicos e inundaciones, la popularidad de PPK, se ha derrumbado de 41 % a 29 %, y en el sur la caída es de 10 %, lo que indica que la situación nuevamente se le complica a la actual gestión gubernamental.

Para evitar el agujero negro de la caída libre en su desaprobación, el presidente tendrá que poner orden a su gabinete, evitando las zancadillas entre sus propios miembros. Es dañino para la gestión, observar el triste espectáculo de denuncias de reglajes y seguimientos entre sus integrantes.

Por otro lado y en forma imperativa, el gobierno tendrá que atender las demandas más prioritarias de la población, cumpliendo las promesas de campaña, de realizar obras de envergadura nacional y combatir la inseguridad ciudadana. Asimismo, tendrá que dar señales claras de una lucha frontal contra la corrupción y sin ambigüedades. Por último tendrá que comenzar a generar puestos de trabajo para apaciguar las demandas de la población, que comienza a percibir que la economía no solo está paralizada, sino en declive. De no hacer los correctivos necesarios, podría ser otro quinquenio perdido. Ojalá que no.