Obreros exigen más obras y sanción a los corruptos

El miércoles 6 de diciembre, el Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de Lima y Balnearios, así como sindicatos del norte y sur chico, salieron a las calles junto con la FTCCP.

Esta movilización tenía dos objetivos principales: En primer lugar, exigir del Gobierno medidas más firmes contra la inseguridad ciudadana que se expresa en más de 16 dirigentes sindicales asesinados por las mafias que extorsionan a empresarios y trabajadores de la industria de la construcción en los últimos años. En segundo lugar, reclamar al Gobierno una política clara de lucha contra la corrupción enquistada entre el Estado y algunas empresas constructoras, previniendo que dichas medidas no perjudiquen a los cientos de miles de trabajadores del sector.

Hay numerosas obras paralizadas por las investigaciones de corrupción. Los trabajadores exigimos una lucha frontal contra toda forma de corrupción. Exigimos que se investigue a todos los acusados de recibir sobornos, pero las obras no pueden detenerse porque atenta contra la economía de los trabajadores, sus familias y progreso del país.

El fujimorismo está usando la mayoría parlamentaria en beneficio propio presionando al Poder Judicial, usando las investigaciones como instrumento de venganza contra algunos grupos empresariales. Los trabajadores creemos que la lucha contra la corrupción debe realizarse sin intereses partidarios subalternos. Investigando a todos los acusados independientemente del sector económico o político al que pertenezcan.

La actitud del fujimorismo no busca sancionar la corrupción; por el contrario, intenta ocultar la turbiedad de oscuras figuras del fujimorismo como José Chlimper, Joaquín Ramírez o la misma Keiko Fujimori. Ellos distraen la atención para evitar que se profundicen las investigaciones. También llama la atención que personajes como Alan García o el actual alcalde Castañeda, sobre quienes pesan graves acusaciones, no sean investigados con la celeridad que ameritan los hechos.

El sistema político neoliberal es generador de inseguridad y desigualdad, y una fuente de corrupción y autoritarismo. Por eso, los trabajadores organizados nos movilizamos y llamamos a la ciudadanía para mantener la lucha en defensa de las familias, la democracia, el Estado de derecho y el empleo, a los que el pueblo trabajador tiene derecho.