Nuevo gabinete para fortalecer los dogmas conservadores

Gabinete Mercedes Aráoz

El Gabinete Zavala no logró la confianza del Congreso; y Fernando Zavala tuvo que irse. Lamentablemente, la decisión tomada por el Ejecutivo no ha sintonizado con las expectativas de las fuerzas políticas y del ciudadano de a pie.

El Gabinete de Mercedes Aráoz tiene la tarea de fortalecer las posiciones del neoliberalismo y limar las contradicciones de sus mentores, tanto en el Ejecutivo y en el Congreso de la República como con el aprismo, y el fujimorismo.

La economía decrece, incluso tras algunos signos de recuperación, como el alza de precio de algunos minerales. El Gobierno insiste en medidas administrativas e incentivos tributarios para reactivar las inversiones. Pero no hay ninguna política reactivadora por el lado de la diversificación productiva, la reforma tributaria o el incremento de remuneraciones. Ni medidas de recuperación de las deudas de las grandes empresas que tienen con la SUNAT.

De otra parte, entre el Poder Ejecutivo y la mayoría fujimorista hay una crisis política aún no resuelta, por encima de que ambos grupos defienden el sistema. En materia económica y laboral, no tienen mayores diferencias.

Las pugnas entre Keiko y Kenji Fujimori son mediáticas, más bien es una táctica para lograr el indulto del reo Fujimori. La familia Fujimori comparte el mismo legado de corrupción y autoritarismo.

En consecuencia, la elección de Mercedes Aráoz como cabeza del Gabinete y de Idel Vexler en Educación es un acercamiento al Apra. El Ministerio de Salud y de Justicia los han puesto en manos del fujimorismo, en la mira de que el indulto del dictador Fujimori se concrete antes de fin de año. En Vivienda ha asumido Carlos Bruce, esperamos que logre destrabar los proyectos de infraestructura.

Los trabajadores esperábamos cambios en el Ministerio de Trabajo, pero Alfonso Grados continúa manteniendo en pie la amenaza para profundizar el modelo de desarrollo mediante la mano de obra barata y sin derechos, que son los objetivos de la Confiep y del Banco Mundial.

Para lograr mayor inversión, pero con empleo digno, es imprescindible abandonar los dogmas neoliberales y desarrollar una política realmente democrática. Lamentablemente, con Aráoz no tenemos mayores expectativas.

El Gobierno seguirá insistiendo en sus dogmas conservadores y en política internacional se mantendrá como fiel aliado del injerencismo estadounidense.