No, señor Burga

Dio como excusa lo mismo que escribí hace una semana cuando se supo de la contratación de Bengoechea. Es decir que no le dijo a la prensa sobre Marcelo Bielsa porque podía entorpecer las negociaciones con el argentino.

Correcto. Puede ser que uno oculte nombres porque podría frustrarse una operación. Generalmente ocurre con jugadores de fútbol. Un club quiere contratar al jugador X, pero la prensa se entera y lo hace público. El empresario del jugador pide más dinero y se frustra la operación.

Pero en el caso de Marcelo Bielsa esa posibilidad no era lógica. Porque se trata de un entrenador conocido y con prestigio. Él no va a subir sus pretensiones. Las tiene bien claras como cualquier entrenador profesional.

Lo que usted hizo, fue mentir. Ocultó una negociación y encima se disgustaba con la prensa porque lanzaban el nombre de Bielsa. Dijo bien claro que no se contrataría un técnico hasta julio. Y explicó incluso por qué. Y dio el nombre de Rivera como seleccionador de los partidos ante Suiza e Inglaterra.

El propio Bengoechea lo ha desmentido. Diciendo que las negociaciones fueron hace meses. Y es que es difícil de creer que a un profesional le digan: “si no acepta Bielsa entonces te damos la selección”. Y eso es lo que usted, señor Burga, nos quiso hacer creer.

Ahora sabemos que no fue así. Que la federación ya conocía que Bielsa no aceptaría el cargo. Pero lo hizo oficial aquel día que la federación envió un comunicado.

Manuel Burga le dice a la prensa que pensemos lo que más nos parezca. Que no tiene ninguna obligación de decirnos las cosas. Y que en el mejor de los casos pudo haberse quedado callado en el tema Bielsa y nadie se hubiese enterado sobre las negociaciones.

Señor Burga, era lo mejor. Porque este tema huele mal. No está claro. Nació de una mentira y todo lo que nace mal, termina mal.