No es Kenji. Es Fujimori

Kenji sabe perfectamente que sus limitaciones son más grandes que sus méritos y que si llegó hasta donde está es porque le hace caso a su padre Alberto Fujimori.

Es Fujimori quien hizo el pacto con PPK para que el mandatario se salvara de la vacancia y fue Fujimori quien llamó personalmente a la congresista Maritza García para que se cumpliera el objetivo.

Kenji siempre ha sido y lo será el admirador hasta los huesos de un padre, que alucina que puede hacerlo todo. Kenji no tiene el carácter y el talento para buscar propios aires y será el que obedezca los designios de padre.

Es Fujimori quien está en el proceso de volver a ocupar el liderazgo en la tienda naranja que Keiko, Joaquín Ramírez y otros construyeron a punta de plata y sueños de poder a toda costa.

La última encuesta nacional urbano-rural de GfK preguntó 1293 ciudadanos: ¿Y quién cree que en la actualidad tiene más liderazgo dentro del fujimorismo: Keiko, Alberto o Kenji?

Fujimori 40%, Kenji 29% y Keiko 28%.

La opinión pública ve que Keiko ha sido derrota por la dupla del padre que manda y del hijo que obedece.

La encuestadora le hizo la misma pregunta a los votantes de Keiko y el resultado es revelador: Keiko 38%, Fujimori 36%, Kenji 24%, solo 2% no sabe o no opina, es decir, la dupla le gana de lejos a Keiko.

Pero estos resultados para Fujimori no significan mucho porque su prioridad es no volver a la Diroes y le preocupan más la masacre de Pativilca que tres jueces deben resolverse pronto y lo que diga la Corte Interamericana de Derechos Humanos que este viernes verá el insulto de PPK en noche buena.

Fujimori ahora es el hombre que reactiva su ejército desde la residencia de La Molina y tiene como comandante en jefe a Kenji. Le ha dado muchos resultados, pero cómo le gustaría que vuelvan los tiempos gloriosos de su siamés político Vladimiro Montesinos.