No al Dakar

Hace dos semanas, el IPD invitó a los medios de comunicación a una cena. Se trataba de una premiación a los pilotos peruanos que intervinieron en el rally Dakar. Me llamó la atención, pues la mayoría de ellos ni siquiera completaron la ruta.

En realidad se trataba de hacer más promoción a este rally. Tenía entendido desde hace semanas que la ruta por nuestro país peligraba. Porque estaba en evaluación.

Los organizadores por ejemplo le pidieron al gobierno de Ecuador que el rally pase por su país. Las autoridades del país norteño hicieron todo un estudio, que lo tengo en mis manos, en el cual decidieron no darle permiso.

El estudio concluía que se debía invertir como 6 millones de dólares y aunque parezca una cifra corta, la explicación era concluyente. Los beneficios del rally son para las empresas privadas.

No solo los organizadores ganan dinero con ello, sino la televisión, los patrocinadores y otros comerciantes. Las cifras quintuplican la inversión, es cierto. Pero las ganancias en dinero no son para el Estado. Y esa fue la explicación de Ecuador.

En ese sentido le pregunté al jefe del IPD, Francisco Boza sobre el asunto. Entiendo que el Gobierno también tiene un estudio parecido. Pero Boza lo tomó mal. Evadió mi pregunta. Se incomodó diciéndome que se lo pregunte al Ministerio de Turismo.

Luego se acercó un señor que no conozco, pero que parecía parte de la organización de aquella cena. Cortó la entrevista. Me dijo que la reunión era para disfrutar y pasarla bien. Le dije que yo estaba trabajando y que era un malcriado al interrumpir una entrevista.

Unos día más tarde, se supo que el Gobierno peruano le dijo no a Rally Dakar por falta de presupuesto. Curiosamente el señor Boza me dijo que (antes de interrumpirme aquel caballero) esa no fue la razón por la cual este año el rally no pasó por nuestro país.

Si incomodo con mis preguntas no es mi culpa. Yo apoyo al deporte en general, pero sólo estoy al servicio de La Primera.