Nació el “Apro-pepecismo”

1).- Con un nuevo look, parecido a lo que sería un ‘Juan Gabriel’ (cantante charro) pero en el papel de un político, Alan García prefirió usar un coliseo en Magdalena, donde se presentan diferentes espectáculos, para lanzar su candidatura y sus propuestas de gobierno. No hacerlo en el local partidario o en un mitin en Alfonso Ugarte, como era tradición, también fue parte del mensaje que quería dar.

2).- Tengo que reconocer que me equivoqué cuando sostuve que Alan no iba a candidatear, porque, creía, que arriesgar ser candidato del Apra por cuarta vez después de haber sido dos veces presidente, era un mal negocio. Pero, ser candidato en una alianza orgánica con el PPC, o con algún sector, valgan verdades, no se me había pasado por la mente. Aunque, recordemos que en el FREDEMO (AP+PPC), Mario Vargas Llosa fue el independiente que permitió la amalgama que fue derrotada en las elecciones del 90’. Ojo, miren cómo quedaron después AP y el PPC.

3).- De darse la alianza APRA-PPC, con un sector o con todo este último, el partido de Haya aparecería ya irreconocible. No hay que olvidar el tránsito derechista del APRA cuando se deja “El anti imperialismo y el Apra”, que definió su identidad fundacional, con lo sostenido en “Treinta años de aprismo”, que posteriormente fue la base y sostén del viraje derechista de la “Convivencia” (alianza con el segundo gobierno de Manuel Prado) y la “Súper convivencia” (alianza con el partido del ex dictador Odría, contra el gobierno de Belaúnde).

4).- En realidad, cuando Luis Benavente (LR 31.10) sostiene que ya “Ideológicamente el Apra y el PPC no son diferentes”, tiene razón. La chapa de “candidata de los ricos” que Alan le endilgó a Lourdes Flores en las elecciones de 2006, y otras mañas en los escrutinios de las ánforas de la primera vuelta, fue una operación de la derecha internacional para escoger el candidato idóneo capaz de derrotar al candidato Ollanta Humala, cuando este creía en la necesidad del cambio en nuestra Patria. Pero el giro derechista de Alan ya se había consumado.

5).- De concretarse el nacimiento del “Apro-pepecismo”, el PPC pagaría las consecuencias. El actual desmadre interno probablemente llevaría a una división, ciertamente en otro contexto, al estilo de lo sucedido con Héctor Cornejo Chávez y Luis Reyes, a fines de los años 60 del siglo pasado.