Los trabajadores queremos construcción sin corrupción

Los días 11 y 12 del presente mes, los trabajadores organizados en la FTCCP realizaremos nuestra IV Asamblea Nacional de Delegados, con cientos de representantes de los sindicatos afiliados a la Federación para discutir temas de vital importancia para el gremio de la construcción y también para fortalecer nuestra CGTP.

Es necesaria una política que garantice la reactivación del sector de la construcción pero sin corrupción, pues más de 120,000 trabajadores han perdido su empleo por la parálisis de los megaproyectos debido a que las empresas contratistas vinculadas a ODEBRECHT están involucradas en actos de corrupción que comprometen a cuatro presidentes de la República.

Exigimos la restitución del derecho a la jubilación para el Sector con solo 15 años de aportaciones, que fue dada por el presidente Fernando Belaunde en 1980, pero que el Gobierno de Alberto Fujimori amplió a 20 años de servicios.

La construcción no es una actividad permanente. Los trabajadores solo laboran algunos meses en cada año calendario, por lo que no pueden completar los 20 años efectivos de aportaciones, quedándose sin protección al final de su vida productiva. Por esta razón, la FTCCP exige se restablezca el régimen especial de jubilación que la dictadura fujimorista le arrebató a los obreros del andamio.

Nos preocupa la amenaza de una “reforma antilaboral” promovida por la CONFIEP, para que los regímenes temporales sean el principal mecanismo para contratar trabajadores. Hoy, los contratos temporales precarizan el empleo, pues inhiben la acción sindical, reducen los salarios y permiten la violación de los derechos laborales.

Asimismo, la propuesta del ministro Alfonso Grados es eliminar las gratificaciones de julio y diciembre mediante un artilugio denominado “remuneración anual”, así como reducir las vacaciones a 15 días. Estos cambios y otros, que conforman una reforma laboral extrema, pretenden ser implementados con el nuevo Gabinete encabezado por Mercedes Aráoz.

El régimen neoliberal en los últimos 25 años ha extremado las desigualdades sociales, favoreciendo a las transnacionales y a una oligarquía nacional especuladora, que en complicidad con los políticos a cargo de la administración del país han convertido al Perú en una economía primaria exportadora.

El Gabinete Aráoz, de la concertación lobista, de la mafia alanista y fujimorista, se encontrará con la firme oposición de los trabajadores organizados y el movimiento popular.