La victoria de Barcelona

Zidane preparó un partido diferente. No puso a Isco por izquierda ni para que juegue como libre. Simplemente no lo utilizó en todo el partido. Pensó que Casemiro podía ser el mismo trabajo que Busquets y por eso jugó delante de la defensa pero bien centralizado y sin poder aportar en la ofensiva, pues delante de él tenía a Kovasic. A los costados Modric y Kroos para “alimentar” a Benzema y Ronaldo.

Como siempre los laterales Marcelo y Carvajal tenían que tener constante proyección para buscar la cabeza de los atacantes.

Barcelona también apostó por dos delanteros. Messi y Suárez. Un riesgo teniendo en cuenta que el argentino abandona su posición inicial para ser un hombre libre. Como volantes extremos aunque no tan adelantados estaban Paulinho e Iniesta. Busquets tenía esta vez a Rakitic para apoyarlo en la marca.

El buen accionar de Barcelona hasta el momento tiene una explicación. Cuando jugaba Neymar, con Messi y Suárez, los volantes del Barza casi no tenían participación ofensiva. Al jugar ahora con dos delanteros, otra vez Iniesta volvió a tener protagonismo.

El experimentado volante encontró a un gran socio por izquierda: Jordy Alba. El lateral izquierdo se entiende con el pelado y cuando Messi también juega por ese sector, Barza se vuelve muy fuerte.

Otra vez, Barcelona volvió a la elaboración y no apuesta al desequilibrio individual de las bandas como cuando antes jugaba Messi y Neymar. Real como en partidos anteriores, intentó jugarle de igual a igual y esta vez perdió por la mejor elaboración del Barza.

Estoy seguro que Zidane la próxima vez tomará diferentes precauciones.