La revolución social del mal

Nicotina cigarrillo fumar humo

Entusiasmados quedamos el 28 de julio del 2016, cuando escuchamos anunciar al flamante presidente de la República, que emprenderíamos una revolución social, implicando grandes cambios que transformarían para bien la vida de nuestra nación.

Los más ingenuos pensamos que Pedro Pablo Kuczynski había comprendido la magnitud de los problemas causales de la crisis moral, política, económica y social del Perú, y que sabía cómo gestar una revolución educacional y política con los cambios precisos.

A pocas semanas de su gobierno, nos empezó a demostrar que traía bajo el brazo un plan foráneo, que ya se ha estado imponiendo en todos los países donde sus gobernantes se han sometido a los designios maquiavélicos del Club de París, por razones que solo sus conciencias podrían explicar, pero que a la luz de los millonarios aportes financieros de campañas electorales presidenciales que financian en todo el mundo los promotores del inefable club, lo entendemos mejor.

Se trata de toda una red de corrupción económica internacional que involucra a gobernantes de muchas naciones, funcionarios de organismos internacionales, y una vasta red de ONGs y partidos políticos de izquierda, financiados para imponer la agenda de la transformación cultural de los pueblos con fines de dominación económica.

La mayor esquizofrenia de la política mundial: la derecha más recalcitrante que mueve el poder económico del mundo, financiando a las nuevas izquierdas, para llevarlas al poder bajo el engaño de la lucha popular y la conquista de “derechos sexuales y reproductivos”, a efecto de legalizar y fomentar el aborto, la píldora del día siguiente, las drogas empezando por la marihuana, el matrimonio homosexual, la adopción de niños por homosexuales, la ideología de género en la educación de los niños para promover las relaciones sexuales precoces, promiscuas y anti-naturales.

¿El objeto? Quebrar la fortaleza moral de los pueblos, destruyendo la integridad mental, moral, psicológica y física de las personas desde su niñez, a fin de hacer dominables a las poblaciones del mundo para facilitar la nueva conquista económica de los pueblos.

Si evaluamos los gobiernos de izquierda que ha tenido América en las últimas décadas, con excepción de Venezuela, Ecuador y Bolivia, encontraremos, la evidencia que no han aplicado un modelosocialista, sino el mismo modelo neo liberal que fustigaron en sus campañas electorales, demostrando que hay una gran distancia entre el discurso izquierdista y la acción política cuando llegan al poder, auspiciados por los capitales de la derecha, para colmo,extranjera.

El desarrollo ideológico que ha tenido esta corriente gestora de una supuesta revolución cultural, que pretende transformar las sociedades del mundo, quebrando sus principios y valores de bien y su percepción de lo debido conforme al derecho natural, ha sido elaborado en laboratorio de invención de fenómenos de manipulación de masas, financiando supuestos ideólogos que han dado la cara como los pensadores de un nuevo tiempo para la humanidad, con el imperio del relativismo como doctrina social, la desaparición de las religiones, y la ideología de género, promovida desde el neo- marxismo como la manera de entender la vida individual y social.

Promueven así un Nuevo Orden Mundial con gobierno único, a cuyo efecto han llenado con millones de dólares los despachos de la prensa, de los organismos internacionales, de los gobernantes, de las ONGs buscadoras de fondos, de las grandes productoras de cine, televisión, música, del arte, y de todos los medios posibles, para que el mundo reconozca lo malo como bueno, abandonen sus principios y valores y abracen los anti-valores del nuevo orden.

Pretenden así, hacer creer a la humanidad:

1. Que los niños pueden y deben tener relaciones sexuales, incluso con adultos, “si lo consienten”, pues eso los hará vivir plenamente, puesto que el sexo es la base de la felicidad y es un “derecho sexual y reproductivo de los niños”, que no puede ser impedido por los padres, a los cuales se les quita toda clase de decisión sobre sus hijos.

2. Los niños tienen el derecho a cambiarse el sexo, desde los 11 años, si es que lo desean por su orientación sexual, sin requerir consentimiento de sus padres, por tratarse de “derechos humanos sexuales y reproductivos”. La ideología de género los induce a eso.

3. Los niños y adultos tienen derecho a que el Estado les distribuya gratuitamente los anticonceptivos, por tratarse de derechos humanos sexuales y reproductivos.

4. Los LGTB tienen derecho a que el Estado les distribuya gratuitamente hormonas químicas para cambio de sexo, todos los medicamentos y lubricantes para sus relaciones sexuales, retrovirales contra el sida, medicinas contra el cáncer, por tratarse de derechos humanos sexuales y reproductivos.

5. Las mujeres tienen el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, por tanto, tienen el derecho a abortar libremente.

6. Los LGTB tienen derecho a casarse, a formar una familia homosexual y adoptar niños. La familia integrada por papá y mamá es obsoleta.

7. Los países donde no se aprueba legalmente el matrimonio homosexual, la adopción de niños por homosexuales, la ideología de género en la educación de los niños, el aborto libre, el consumo de marihuana y otras drogas, la pedofilia, y el reconocimiento de los diversos géneros de identidad sexual, son ideológicamente atrasados y por ello no progresan económicamente, si aprueban todo esto, serán países desarrollados.

8. Los niños deben ser educados para que sean “ciudadanos del mundo”, sin identidad nacional, que es un tropiezo para que se sometan al Nuevo Orden Mundial, por lo cual no debe enseñarse en la escuela historia, geografía, ni educación cívica de cada país, mucho menos religión, porque no permite la “apertura de la mente” de los niños a la cultura del nuevo orden.

9. El Estado debe financiar todos los gastos que impliquen la imposición de la agenda cultural del nuevo orden, a cuyo efecto se explicará a las poblaciones, que se trata de “derechos humanos” que deben ser impuestos por los Estados, sin admitirse la protesta ciudadana.

10. El sistema de administración de justicia debe servir a los fines de la imposición del Nuevo Orden Mundial, a cuyo efecto, se adoctrinará a jueces y fiscales y se formarán asociaciones de jueces pro género, que se encargarán de imponer en última instancia las ideas del nuevo orden, desestimando los reclamos de la población que defienda los principios, valores y derechos humanos reconocidos por el Sistema Internacional de Protección de Derechos Humanos.

Esto es, la dictadura de la corrupción económica mundial, convertida en sistema de gobierno único; está en nuestras manos no permitir que esta barbarie domine al Perú.