La parca del FMI

La parca del FMI

Supongo que no solo se trata de una conducta del animal humano, sino que otras especies, a su manera, también han hecho y hacen lo mismo. La razón de fondo está relacionada con la protección de la vida. Con una cruel pero explicable protección de la vida.

Se trata de eliminar a quienes individual e involuntariamente ponen en peligro la supervivencia del grupo. Los ejemplos abundan: en ciertas regiones polares los ancianos son abandonados para que el gran oso blanco se haga cargo de ellos, en Australia, una minoría étnica, cuando una persona alcanza una edad avanzada lo ignoran, le dan de comer y de beber, pero nadie le habla o lo mira, al poco tiempo el condenado a la indiferencia muere.

Ancianos

La antropología registra muchos casos similares en distintas culturas. Todo suena aterrador pero tiene una explicación sencilla: asegurar la supervivencia del grupo. Los alimentos no sobran y los ancianos no producen, la lógica indica que hay que proteger a los que producen y a los niños que pronto comenzarán a producir.

Creíamos, naturalmente, que lo relatado pertenecía a otra época pero no, la exquisita bestia que dirige el FMI, bajo el seudónimo de Christina Lagarde (en realidad debe ser la reencarnación de una de las tres destructivas e inexorables parcas de la mitología griega) ha dicho, en pleno siglo XXI, que los viejos están viviendo más de lo que deben y las siguientes son las palabras exactas de quien ya no es una chibola pero tiene millones de euros que le aseguran que ella no estará entre las próximas víctimas: “Los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global. Tenemos que hacer algo ¡y ya!”.

La Parca del FMI parece dispuesta a salir a eliminar a los molestos ancianos que viven más allá de lo que ella considera correcto. Esperamos no encontrarnos en su camino. La expresión “Tenemos que hacer algo ¡y ya!” suena a una invitación nazi para salir a cazar a los más viejos de nuestros congéneres. Desde el cargo que ostenta este proyecto fallido de ser humano no puede hacer invocaciones con razonamientos como los que expone, y ello por dos razones, primero porque es absolutamente inmoral y potencialmente criminal lo que subyace bajo su solicitud y en segundo lugar porque vivimos en un mundo donde las grandes corporaciones imponen sus condiciones y no sería sorprendente que alguno de estos conglomerados económicos, adictos al FMI, inicien campañas soterradas de apoyo a la infeliz idea de la parca del FMI.

La parca del FMI posts dedicados

Son campeones en vender mentiras y podrán lucir su imaginación haciéndonos creer que deshacerse de los viejos es un regalo que se les hace. Si hacía falta una prueba de que en la sociedad actual la economía importa más que los seres humanos, las palabras de la parca del FMI acaban de despejar nuestras dudas.

Los que creen que la economía puede seguir creciendo eternamente por el momento están ganando la partida y su ceguera, retroalimentada por sus fieles socios, los medios de comunicación, puede conducirnos a un proceso de deshumanización más profundo aún del que hoy vivimos. La naturaleza es ya, sin duda, la otra víctima de esta concepción infantil, descabellada y estúpida de los fines que debe perseguir una sociedad.

Destruir el entorno, reducir las expectativas de vida, de los más pobres por supuesto, y regodearse con los números de sus cuentas bancarias no es un proyecto de vida, es una autopista de una sola vía que conduce inevitablemente hacia la muerte.