La negociación colectiva es un derecho fundamental

Esta semana se ha aprobado en la Comisión de Trabajo del Congreso el dictamen del proyecto de Ley que restablece la negociación colectiva en el sector público. Esta iniciativa es un paso importante en la restitución de derechos laborales que fueron negados desde la dictadura de Fujimori en los años 90.

La reforma del Estado que impulsó la dictadura de Fujimori supuso la eliminación de las libertades sindicales en el país. De esta manera, cientos de miles de trabajadores estatales perdieron el derecho a afiliarse a sindicatos, a negociar colectivamente sus remuneraciones y a ejercer el derecho de huelga.

Esta reforma fue parte del modelo neoliberal que buscaba reducir el peso del Estado en la economía y el conjunto de la sociedad. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló una serie de observaciones a la legislación laboral peruana que violan los convenios internacionales sobre libertad sindical. Entre ellos, las limitaciones a la negociación colectiva en el sector público.

Es recién con el retorno a la democracia que estas observaciones son atendidas, pero el Estado, para mantener el denominado “equilibrio presupuestal”, estableció en la Ley del Presupuesto el famoso artículo 6 en donde se prohíbe cualquier incremento salarial. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional este artículo e indicó que el Congreso debe legislar el procedimiento para garantizar el derecho de negociación en el sector público.

Si bien el dictamen aprobado es un paso adelante, el proyecto debe ser discutido en el Pleno del Congreso y, una vez aprobado, el Ejecutivo debe refrendarlo. El camino aún es largo para los trabajadores estatales.

Ya hay voces, principalmente desde el neoliberal Ministerio de Economía y Finanzas, que se oponen a la norma, pues la acusan de promover la inestabilidad económica.

No se puede aceptar criterios económicos para eliminar derechos laborales. Esa es la base del razonamiento neoliberal que en nombre de un determinado tipo de crecimiento económico nos ha convertido en una sociedad de empleo precario, sin derechos y con altísimos niveles de corrupción. Los trabajadores estatales están luchando por restablecer algo que es de justicia. La CGTP y todo el movimiento sindical los apoya decididamente.