La corrupción del modelo

Los fujimoristas han celebrado como nadie la confirmación de que Alejandro Toledo estaría implicado en las grandes coimas de la empresa Odebrecht, habiendo recibido 20 millones de dólares en sobornos. Pretenden que este nuevo escándalo los limpie de lo que son, el partido que corrompió al país a niveles nunca antes vistos. Pretenden volvernos amnésicos y erigirse como los guardianes de la moral cuando son los responsables originales de esta crisis.

Este nuevo juego de los fujimoristas se complementa con el hecho trágico de que son mayoría en el Congreso y desde ahí intentan bloquear que las investigaciones vayan hasta la época de los noventa y, además, blindar a Keiko Fujimori cuando ya se sabe que Jorge Barata ha declarado que se reunió con ella en la campaña de 2011.

Sin embargo, la mayor responsabilidad del partido y círculo más íntimo de la candidata fujimorista es que fueron ellos los hacedores de un modelo económico y político que hizo posible que la corrupción en el Estado fuera una práctica ordinaria. Ningún presidente, con excepción de Paniagua que lideró la breve transición luego del periodo de la dictadura, tuvo la voluntad de luchar contra la corrupción que como hoy vemos quitaba millones al desarrollo del país.

Este rasgo que petardea los mínimos estándares de una democracia, lejos de combatirlo los fujimoristas, junto a otros sectores políticos, lo promueven en cada campaña electoral bajo el eufemismo de “destrabar las inversiones” con paquetazos desreguladores, es decir tener menos controles del Estado al sector privado, quien también es responsable de esta coyuntura, pues es el sector empresarial el que ha hecho las veces de corruptor del Estado, a pesar del silenciamiento de los medios de esta innegable verdad.

Toledo ha sido el primero en caer, sospecho porque es el expresidente con redes más débiles, pero los peruanos y peruanas merecemos que quienes han usufructuado de un dinero que debería ser para más infraestructura en salud y educación vayan presos. El caso Odebrecht nos da la oportunidad de hacer justicia y limpiar un poco la llamada clase política porque no todos son corruptos, eso es lo que nos quieren hacer creer ellos. 

Reacciones