Javier Mascherano

“Era el momento de despertar del sueño”, sostuvo el argentino Javier Mascherano en su despedida del Barcelona. Pocas veces puede haber una frase tan precisa de jugador gaucho. Y es que la verdad, los directivos del club catalán, le “regalaron” varios años en la poderosa institución española.

Por muchas temporadas en que era titular, Mascherano fue el jugador de más bajo nivel del club. Incluso en muchos de los goles que le anotaron a los “culés” fue culpable directo, además de sus continuos autogoles.

Una día el diario As publicó “hay un espía” en el equipo con la foto de Mascherano y se basó en estadísticas. Pero yo no entendía por qué la mayoría de medios escondían conceptos cuando hablaban de Mascherano.

El argentino solo debió durar una temporada o dos siguiendo la lógica de los grandes equipos europeos. Pero estoy convencido que su amistad con Lionel Messi, le dio un cheque en blanco para su continuación. Xavi e Iniesta lo respetaban como persona y también consolidaron una gran amistad. Solo así se entiende que pudo durar tanto en el Barza con un nivel que no bajó de discreto.

Con la selección argentina era otra cosa. Lo vi en la Copa América del 2004 ante Brasil en Lima y creo que fue el mejor jugador de su selección. Era un león para comerse la cancha. Aun ya veterano en el mundial 2010 también mostró su clase como volante.

Quizás la posición fuese el pretexto que nunca brillara con Barcelona. Estando Busquets detrás de Xavi e Iniesta, era imposible que Mascherano jugase de volante y por eso se le retrocedió a la zaga donde la pasó mal. Haber jugado en el Barza, sí fue un sueño.