Interpelación a Martens no solucionará el problema

Marilú Martens

Ahora que miles de profesores reclaman sus derechos creemos que la interpelación a la ministra de Educación, Marilú Martens, no solucionará la crisis magisterial.

La impresionante y justa movilización magisterial ha puesto el tema educativo en la agenda nacional; es parte de una indispensable batalla cultural que debe involucrar a toda la población y no solo a especialistas.

La interpelación, planteada por el fujimorismo, esquiva los temas críticos de la política educativa del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. Señala varios asuntos, sobre los cuales debe responder la ministra pero no va al fondo del asunto.

Pero evade asuntos claves en el sistema educativo. Debieron ser atendidos en la Ley de Presupuesto 2017, probadamente en esta singular neo-convivencia de PPK y el fujimorismo.

En el debate, debe tratarse la política neoliberal de la educación pública basada en la desigualdad, del “perro del hortelano”, con la elitización y desinstitucionalización, que destruye las bases nacionales del conocimiento, la igualdad y la pluriculturalidad, en la educación básica y en las universidades.

Primero: Precarización de los maestros, base sustantiva del proceso educativo. Se expresa cruelmente en los sueldos. Es el más bajo de la región, en promedio $ 540, cuando en Ecuador está en $ 760 y Chile en $ 970 en promedio mensual. El Gobierno ha incumplido este ofrecimiento electoral en la Ley de Presupuesto 2017, pues debió elevarse desde el inicio el sueldo base a los maestros a S/. 2,000 mensuales, con incremento progresivo en el quinquenio. Es indispensable dotar de información y calificación a los docentes para una evaluación que merece una moratoria.

Segundo: Política educativa en contra del derecho universal a una educación para todos y de calidad. Se expresa en la diferenciación en los colegios públicos, con el tratamiento a los “colegios de alto rendimiento”, en los cuales la inversión por alumno llega a S/. 37,135, mientras que en los otros colegios públicos, con la mayoría de estudiantes, la inversión por alumno asciende a S/. 3,673.

Se abandona la educación rural, intercultural y de las mayorías. Cada año crece el número de instituciones educativas de gestión privada y se precariza el sistema.

Tercero: Estancamiento en los niveles de aprendizaje. Pese al crecimiento exponencial del presupuesto en el sector Educación los logros de aprendizaje se encuentran estancados. Pisa 2012, último lugar. Pisa 2015, último lugar, si quitamos a los países que por primera vez fueron evaluados y que se encuentran por debajo de Perú. Y en América Latina, seguimos siendo los últimos.

Cuarto: Pese a los importantes avances de la Ley Universitaria vigente, que enfrenta a la privatización y mercantilización de la enseñanza superior, se mantienen serios errores. En especial, establece un ente regulador de las universidades subordinado al Minedu, lo que afecta la Autonomía del Sistema.

Recorta los ingresos de las universidades públicas y hace de “Beca 18” en las universidades, un subsidio del Estado dirigido a las universidades privadas. Saca de las universidades públicas a los docentes de 70 años o más, que tienen larga experiencia y conocimientos acumulados, los que van como mano de obra barata a las universidades privadas o se les condena a la jubilación miserable.

LE SEGUIRÁ LOS PASOS A SAAVEDRA
Ya huele a censura
Las bancadas de Acción Popular, Frente Amplio, Fuerza Popular y APRA presentaron ayer una moción de interpelación contra la ministra de Educación, Marilú Martens, para que explique ante el pleno las medidas tomadas ante la huelga de profesores.

A luz de las declaraciones de ciertos fujimoristas y legisladores de otras bancadas la medida contra Martens parece ya una censura y Martens le seguirá los pasos al ministro Jaime Saavedra a quien reemplazó.

El vocero fujimorista, Daniel Salaverry, indicó que Martens Cortés deberá “responder preguntas puntuales y anunciarle al país las medidas concretas para solucionar la grave crisis por la que atraviesa el sector Educación”.

Refirió además que luego de la presentación de Marilú Martens en la Comisión de Educación del Congreso, no quedó claro cuáles son las acciones que se tomarán ante esta crisis.

“Luego de escucharla [en la Comisión de Educación] y luego de escuchar al presidente de la República en su mensaje a la Nación, nos queda claro que o la ministra miente o el presidente está desconectado con la realidad”, señaló Salaverry.

“Mientras que la ministra Martens anunciaba en la comisión que el viernes se reunirá con un grupo de dirigentes, el presidente anunciaba al país que el diálogo se había agotado y conminaba a los maestros, luego de insultarlos, a que regresen a las aulas”, agregó.

ALGO MÁS
En el debate, debe tratarse la política neoliberal de la educación pública basada en la desigualdad, del “perro del hortelano”, con la elitización y desinstitucionalización, que destruye las bases nacionales del conocimiento, la igualdad y la pluriculturalidad, en la educación básica y en las universidades.