Hemiplejia judicial

El pedido de detención preventiva contra el expresidente Ollanta Humala y la ex primera dama Nadine Heredia por parte del fiscal Germán Juárez Atoche, demuestra una “hemiplejia judicial”, por su apresuramiento y mala acción selectiva contra los investigados. Los jueces y fiscales que administran justicia en nuestro país siguen su ruta de desprestigio, sin hacernos abrigar esperanzas de que estas instituciones judiciales puedan cambiar y convertirse en garantía de la ley en nuestro país.

El fiscal Juárez Atoche, quien no tiene la misma vara para medir a todos por igual en el ejercicio de las investigaciones, es una vergüenza como autoridad del Ministerio Público, pues se ensaña contra Ollanta y Nadine, mirando de un solo lado la acción de la justicia. Este fiscal, al pez gordo Alan García, no lo toca ni con el pétalo de una rosa. Igual sucede con la lideresa del fujimorismo Keiko Fujimori. Si no recordemos que en las declaraciones de Jorge Barata en Brasil, donde asistió este fiscal, ni siquiera le preguntó ni repreguntó a Barata sobre los aportes de Odebrecht a las campañas del partido de AG y del partido del fujimorismo. Si miramos su accionar en el proceso Lava Jato, nos deja la impresión de que tuviera su corazoncito aprista.

Cuando la Fiscalía de la Nación estuvo en manos de José Peláez Bardales (que tenía claros nexos con el aprismo) llegó a su parte más baja en cuanto a desprestigio, con sentencias de libertad aberrantes y con una miopía monumental, donde a los investigados del partido de la estrella no les pasaba nada, a pesar de las abundantes pruebas en su contra. Cuando pensábamos que estas cosas iban a cambiar en el Ministerio Público con la elección del nuevo Fiscal de la Nación, nuevas sombras y nubarrones se ciernen sobre está, con un empecinamiento tremendo contra el matrimonio Humala – Heredia, sin embargo, a AG y Keiko, con sobrados indicios para investigar, se hacen de la vista gorda.

Estamos de acuerdo que se debe investigar a estos dos personajes del nacionalismo para llegar a la verdad de los hechos, pero resulta hartamente sospechoso que al expresidente García se le pase por alto todo, cuando los indicios de culpabilidad en su contra son abundantes y la percepción de la ciudadanía es que, es el personaje más corrupto de los últimos tiempos en el Perú, con signos exteriores de riqueza que no se condicen con los sueldos ganados como expresidente. Hay que hacer la atingencia que a García nunca se le ha conocido trabajo alguno antes de ser presidente, entonces habría que preguntarse a qué se debe, tanto patrimonio inmobiliario y vida lujuriosa de él y su familia. “De dónde pecata mía si no es de la sacristía”.

El Poder Judicial no escapa a esta hemiplejia judicial, libertades controvertidas como la última del Gobernador del Callao, Félix Moreno, así lo demuestra. Esperamos que la actuación del Juez Richard Concepción Carhuancho, encargado de evaluar el pedido de detención preliminar contra Humala y Nadine, actué de acuerdo a ley y no juzgue por presiones de alto nivel o de simpatía ideológica. El Perú está cansado de tanto escándalo de corrupción, y que tanto la Fiscalía y el Poder Judicial, permitan la impunidad. A los peces gordos no se les toca, creando una percepción de desconfianza en la ciudadanía. Si esta misma severidad contra Ollanta y Nadine se aplicara contra Alan, Keiko y Alejandro Toledo que, se burla de la justicia nacional paseándose muy orondo por las calles de Estados Unidos, la justicia en el país tendría otro prestigio.

Es inaudito que hasta hoy no se pueda capturar al expresidente Alejandro Toledo, ni se inicie y profundice investigaciones contra AG y Keiko. ¿Quién los protege desde la Fiscalía y el Poder Judicial a AG y Keiko?, la respuesta podría venir de que jueces y fiscales corruptos estarían blindando a estos dos personajes que son partes del tinglado mafioso que predomina en el país. En el caso de Toledo, la protección podría estarse dando, por parte del gobierno, que no le conviene que Toledo sea capturado y repatriado para que responda ante los órganos judiciales, pues PPK ha sido ministro de Economía y Premier del gobierno toledista. La captura de Toledo provocaría un terremoto de 9 grados en la tienda política de los PPKausas y hasta podría traerse abajo el gobierno de PPK. Que se imparta justicia, pero sin hemiplejia judicial que tanto daño le hace al sistema jurídico y gobernabilidad del país.