Hay que redoblar esfuerzos

Nos quedan apenas un par de semanas de campaña electoral, si tenemos en cuenta que la Semana Santa presente desmoviliza a la ciudadanía y pone en receso la contienda y si descontamos la veda de movilizaciones y propaganda electoral en las vísperas de los comicios del 10 de abril.

Así que son días decisivos, en los que los contendientes tendrían que haber entrado en la recta final de sus campañas, aunque conspire contra ello en varios casos la desconcertante lentitud de la justicia electoral y una imperfecta legislación que parece haber sido hecha adrede para mantener en vilo a los electores a los últimos días.

En ese estado de cosas, para amplios sectores de la ciudadanía que favorecen el cambio para que el país profundice su democracia y enfile al desarrollo con justicia, la opción es el Frente Amplio y su candidata presidencial, Verónika Mendoza, que ha dado cabales muestras de madurez, transparencia, convicción e ideas claras de compromiso con el país, lo que le ha significado un firme ascenso en las encuestas que le permite disputar con gran opción el pase a la segunda y por tanto la Presidencia.

Su capacidad y su energía han sido factores vitales para llevar al Frente Amplio a esa posición expectante y es en tal medida el motor de la campaña del bloque de diversas fuerzas de cambio; pero consideramos necesario tener en cuenta también que, si bien la acompaña siempre lo que se da en llamar el calor de la gente, no se nota en la misma medida la presencia y la actividad intensa de los candidatos que buscan llegar al Parlamento.

En estos días cruciales, tiene que sumarse con mayor decisión y entrega a la causa en la que se han comprometido y superar limitaciones de medios, entre otras, para participar más resueltamente en la contienda por el voto de los peruanos, llevando a más compatriotas el mensaje de paz, justicia y desarrollo que enarbola Verónika. Y esclareciendo a la ciudadanía para que no se deje engañar ni confundir por las campañas de guerra sucia lanzadas contra ella.

Si bien Verónika Mendoza es una especie de locomotora del tren que vendría a ser el Frente Amplio, sus candidatos al Congreso de la República no pueden limitarse a ser vagones enganchados en cadena a esa locomotora, sin hacer más esfuerzo que el de mantenerse unidos y esperar ser conducidos a la meta.

Ese tren solo llegará a la meta en la medida que todos los vagones lo empujen, ayuden a su avance y, por eso, es urgente y necesario que los candidatos a representar a sus regiones en el Legislativo, pongan el máximo esfuerzo y marchen al ritmo de Verónika para fortalecer su campaña y seguir acumulando adhesiones ciudadanas, enfilándose a la victoria.

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