Grata sorpresa en Chincha

chicharrón de pulpo y de pintadilla, ravioles de cangrejo en salsa de coral y pulpo a la plancha.

Este fin de semana fui a Chincha a una casa de hospedaje que se llama Casa Villa Huaranjapo y su dueña Edith Maldonado nos convocó al grupo de amigos a almorzar a un restaurante de la zona y claro, todos fuimos felices ya que Chincha es famosa por su comida. Llegamos al Resto Bar El Palmar, del centro poblado El Guayabo del famoso El Carmen de Chincha, la tierra de Valle Humbrosio y toda su familia.

Entramos y el local de El Palmar es amplio y fresco e inmediatamente vimos con entusiasmo la carta, cuando ¡oh sorpresa!, no eran los platos criollos famosos de El Carmen, sino diferentes, así que elegimos con gran expectativa. Pedimos: chicharrón de pulpo y de pintadilla, ravioles de cangrejo en salsa de coral y pulpo a la plancha. Y, probamos otros platos.

Cada plato vino muy bien servido, bien decorado y lo interesante cada uno de ellos en su punto exacto de cocción. ¡El pulpo al carbón estaba perfecto! Qué difícil es para muchos restaurantes lograrlo así. La verdad, la mayoría se pasa de cocción al prepararlo y se convierte en un chicle. Las salsas eran de aceituna, salsa de soya fermentada, pimientos soasados y chimichurri perejil más abundante que el ajo. El pulpo al carbón realizado con aceite perfumado al carbón, estaba acompañado con yuca frita, de textura suave que hizo un complemento estupendo al plato.

El chicharrón de pintadilla y pulpo, nos llamó la atención de inmediato por el uso de este pescado para un chicharrón. Este pescado es muy sabroso y delicado para trabajarlo como para un chicharrón. El resultado fue perfecto, no tengo ninguna objeción. El pulpo volvió a estar en su punto. Estuvo acompañado de tres salsas.

Los ravioles de cangrejo estuvieron acompañados con una salsa madre de la casa hecha con zapallo loche de El Carmen y una mezcla de ají amarillo y mirasol, cebollas y ajo y de cocción lenta. El resultado fue una extraordinaria salsa que tenía cuerpo y sabor.

El chancho al cilindro con una cocción en su punto, lo que le dio una suavidad, difícil de encontrar en los restaurantes especializados.

Probé un cebiche picante y uno normal, el corte del pescado era en cubos bastante grandes, el sabor logrado en ambos, fue muy bueno. Estuvieron ambos acompañados de camote a la naranja con el sabor en su punto.

Al final conversamos con su chef Omar Cartagena quien estudió en D¨gallia y trabajó en el Señorío de Sulco, y encocina banquete y el Perroquet del Hotel Country Club, el restaurante hotelero que ha obtenido durante muchos años el primer puesto en su rubro.

Mi puntuación es muy alta en la comida 95 puntos.

Reacciones