Gas en Lote 58 Cusco: Desafíos Patrióticos y Traiciones Lobistas

En el lote 58 de Gas Natural, en Camisea Cusco, la empresa CNPC (China), acaba de confirmar 3,8 TCF (reservas probadas), que es el 40 % de la actual reserva de gas en el lote 88. Durante varios años, lobistas opositores y publicistas, contrarios a la petroquímica y al gasoducto surperuano, han mentido, negando esta riqueza nacional cusqueña y clave para el macrosur.

La CNPC presentó en diciembre 2017 el Estudio del Impacto Ambiental (EIA), para una inversión de 4,403 millones de dólares, para perforar diez pozos, y extraer gas y condensados de cuatro estructuras. Esta confirmación pone al Cusco, el macrosur y al Perú, ante tres desafíos estratégicos nacionales. Es la hora de resolverlos a favor de la patria.

Primero, sacar adelante el desafío de la petroquímica y el desarrollo diversificado del sur peruano. El gas de Camisea tiene un alto contenido de etano, que es clave para que la industria que impulse (petroquímica, automotriz, empaques, etc.) produzca fertilizantes, plásticos y otros bienes. Permitiría diversificar la matriz productiva del Perú, en especial la agricultura, la ganadería y la industria del sur peruano y mejorando las condiciones de vida de la población. Es el Gobierno lobista de PPK quien se opone a la petroquímica del sur peruano.

Segundo, recuperar la renta estratégica del Gas, sus líquidos y derivados. Se informa que la CNPC tendría conversaciones con Pluspetrol para llevar por su existente gasoducto central, el gas del lote 58 también a la costa. El gas se destina básicamente a exportación mundial, a precios ridículos, siendo más caro el precio de venta en el mercado nacional. Y aun peor, con un ilegal reglamento de Perupetro que establece una canasta mixta de precios truchos, que genera se pague al Estado por la exportación una regalía estafadora. Se estima que nos saquearán una suma cercana a los 20 mil millones de dólares los próximos 10 años, recurso que pierde el Perú, y 50 % del cual corresponde al Cusco.

Tercero, promover una matriz de política energética sostenible, equilibrada y diversificada. Esto no es posible con PPK pues se entrega parte del gas a empresas vinculadas, para que con recursos tramposos e ilegales (subvaluando precios, etc.) impongan su dominio privado del mercado nacional de la generación de energía eléctrica en el Perú. Pretenden quebrar y/o reducir las empresas de generación hidroeléctrica, eólicas y otras fuentes alternativas sostenibles, para que la electricidad sea producida y vendida quemando gas, y luego imponer sus precios abusivos contra toda la nación. Le regalan esta captura del mercado a Kallpa y otras empresas de amigos de PPK.

Esta es la traición al Perú que la plutocracia lobista pretende imponer, luego de los negociazos de la gran corruptela con Odebrecht, y del saqueo de los ridículos precios de venta subvaluados con que se vende el gas de exportación y se regala el etano incluido.