García en su laberinto de dólares

El próximo lunes 11 de diciembre, el expresidente Alan García debe comparecer ante la Comisión Lava Jato del Congreso. Por supuesto que él sabe que los legisladores de ese organismo son sus aliados políticos, y no van a tratarlo con el rigor que aplican al Fiscal de la Nación o al presidente de la República.

García suele proclamarse inocente de cuantas culpas se le atribuyen. Él sabe que puede ampararse en la vasta red del aparato judicial y del sistema político y mediático que ha tejido a lo largo de años.

Nuestro diario denunció ayer la sospechosa negligencia del fiscal José Castellanos, encargado del caso de la Fundación Rayos del Sol inscrita por García y su exesposa Pilar Nores en el Principado de Liechtenstein, un estado diminuto pero seguro para esconder dineros mal habidos.

El excongresista Sergio Tejada, quien presidió la Megacomisión que investigó la corrupción bajo el segundo gobierno de García, declaró el lunes 4 a nuestro diario:

“Siempre ha habido muchas sospechas sobre la investigación a ‘AG’, y luego de ser archivada por el mismo fiscal Castellanos, se reabrió por orden superior debido a que él no fue lo suficientemente diligente”.

“Si bien el fiscal incorpora hallazgos de la “Megacomisión”, sumándolos a nuevos elementos probatorios de la Procuraduría de Lavado de Activos, que permitieron proseguir con las indagaciones, parece que Castellanos reabrió la carpeta solo para ‘contentar’ a la opinión pública”.

García tiene un amplio prontuario en materia de sobornos, aunque ha tenido la precaución de no recibir las cutras con sus propias manos. Para eso empleaba a compañeros apristas como Agustín Mantilla, quien depositó millones de dólares en un banco estadounidense, pero nunca reveló el origen de esos fondos.

Hay muchas cuestiones quemantes en el laberinto dinerario del líder aprista. Por ejemplo, la adjudicación de la Línea 1 del Metro de Lima a Odebrecht. Una investigación de la Fiscalía de la Nación encontró que Odebrecht había pagado ocho millones de dólares en coimas para lograr la buena pro de esa obra.

García es experto en coartadas. Por ejemplo, durante meses, él y su valedor Mauricio Mulder trataban de negar que los email AG hallados en una nota de Marcelo Odebrecht correspondieran a García. Este ha confirmado que el apunte se refiere a García.