Ganancias con indeseable competencia eléctrica

Los propietarios de la energía eléctrica en el Perú desde hace 22 años lloran  y se quejan como niños pese a las multimillonarias ganancias.

Transcurridos más de 22 años del inicio de las privatizaciones eléctricas a “precios de huevo roto” desde 1994 a la fecha, las quejas de los voceros del sector empresarial son múltiples a pesar de las extraordinarias utilidades obtenidas y que siguen percibiendo. Llevados por la codicia quieren más, pese al crecimiento de los ingresos y fortalecimiento patrimonial de las más importantes empresas que operan en la generación, transmisión y distribución. Cómo expresa el dicho popular ¡Quien no llora no mama!

Los lamentos más recurrentes se refieren a la “guerra de precios” establecida entre las empresas de generación y distribución para capturar a los llamados clientes libres que se han incrementado fuertemente en el 2016 pasando los 720 clientes libres entre las empresas eléctricas más importantes. Donde debiera ser evidente que ganan más las corporaciones que participan simultáneamente en la generación y distribución, a ello la jerga le llama integración vertical. ¡No hay pierde!

También se quejan por los precios tan bajos de la energía en el mercado de corto plazo, denominado “spot”, donde participan un selecto grupo de empresas, pues solamente interactúan comprando y vendiendo electricidad diariamente las empresas de generación y desde este año los grandes consumidores de energía, como las mineras. Es un mercado altamente especulativo, una especie de timba eléctrica, donde el precio de generación determinado por el costo marginal se ha derrumbado pero ello no se traslada al sufrido consumidor.

Igualmente señalan que existe una sobreoferta de capacidad de potencia, una reserva que supera el 50% en capacidad de megavatios (MW), es decir hay disponible un potencial de generación que no tiene mercado, pues las inversiones que se hicieron en el pasado en razón de la demanda futura de los grandes proyectos, en especial mineros, no están generando las utilidades esperadas.

Pero se guardan en decir que esta sobreoferta en la capacidad de potencia superior al 50% de la potencia instalada existente, cercana a los 12,000 MW, es remunerada por el sistema, es decir en última instancia los consumidores regulados financiamos en nuestras tarifas la remuneración, entiéndase la rentabilidad de los megavatios de potencia que se mantienen en reserva. Por ello, generen electricidad o no las empresas de generación eléctrica tienen una rentabilidad garantizada, a pesar de ello se quejan lo cual no debiera extrañar.

Igualmente, recusan como un problema los bajos precios del gas natural de Camisea proveniente del Lote 88, los mismos que distorsionan los precios relativos de la electricidad, y las inversiones eléctricas, favoreciendo las inversiones en la generación térmica que sería artificialmente más barata, en relación a las otras energías; las mismas que desplazan las inversiones en la generación hidráulica, que dicho sea de paso se constituye en la energía más limpia y sustentable en el tiempo.

Es más, con PPK en la Presidencia de la República más lobby incorporado, las empresas eléctricas que operan en el Perú demandan la venta de electricidad a nuestro vecino del sur. En especial el norte de Chile, donde se concentra la mayor producción cuprífera del mundo, allí se requiere energía barata y segura, pues a pesar de todo, nuestro vecino paga precios de necesidad por el gas natural importado y regasificado que supera los US $ 12 dólares de millón de BTU (medida de calor), cuando aquí el precio del gas natural de Camisea para la generación eléctrica no supera los US $ 3 dólares por la misma unidad de medida, un millón de BTU.

La demanda de las empresas que operan en nuestro país con PPK a la cabeza es ¡Chita la payasá, energía barata para los rotos!

En verdad, son múltiples los reclamos y demandas del sector eléctrico al Estado, las mismas que sobrepasan las líneas de un artículo periodístico. Es más, algunas las comparto como la baratura artificial del precio del gas natural del Lote 88 que distorsiona los precios relativos en el mercado eléctrico, y determina un irracional uso del gas natural en la generación eléctrica la misma que explica que más del 50% de la electricidad producida a nivel país sea de térmicas a gas natural, y concentradas en el sur de Lima (Lurín/Chilca), lo cual expresa una grave vulnerabilidad, en un servicio esencial, para los consumidores y empresas.

CLIENTES LIBRES Y LA INTEGRACIÓN VERTICAL
Se constituyen como “clientes libres” todas aquellas empresas que puedan contratar la compra de energía con una empresa que produce electricidad denominada generadora, o con una empresa que distribuye electricidad. Antes un cliente libre era definido por la compra de energía equivalente a un MW hora, con los cambios establecidos se han rebajado los niveles y ahora un cliente libre puede ser aquel que puede contratar un mínimo de 200 KW/hora, es decir la quinta parte de la medida anterior; con lo cual muchas empresas que en el pasado formaban parte del mercado regulado han transitado al mercado de los clientes libres, y se constituyen en los nuevos clientes por captar, y ello explica la competencia y guerra de precios en el mercado eléctrico, donde algunas generadoras se tiran al piso con tal de aseguran la venta de energía. ¡Capitalismo salvaje, le dicen, pero ello no beneficia al sufrido consumidor regulado!

En verdad, esta realidad que debiera ser benéfica para una mayor competencia y en última instancia pueda favorecer a los clientes regulados que somos la gran mayoría los consumidores de baja tensión, se constituye en un problema para las empresas eléctricas de generación y distribución en la captura de la mayor cantidad de clientes libres.

He allí el problema, pues se verifica una “guerra de precios” hacia abajo para tener la mayor cantidad de clientes libres, y aquí salen ganando las empresas integradas verticalmente, es decir las que operan en simultáneo en la generación y en la distribución, como lo hace Enel Distribución Perú y Enel Generación Perú, que antes se denominaba Edelnor en distribución y Edegel en la generación.

Número de Clientes Libres en el Mercado Eléctrico de las Principales Empresas

Como resulta evidente en el cuadro “Número de Clientes Libres en el Mercado Eléctrico de las Principales Empresas” en el período 2011 al 2016, se puede observar el aumento de las empresas reconocidas como clientes libres, que no eran más de 202 empresas en el 2011 para las principales empresas eléctricas, para trepar a 254 clientes libres en el 2015 y dispararse sobre los 720 empresas con el status de clientes libres.

Estas pueden ser empresas industriales, mineras, gran comercio, cementeras, agroexportadoras, pesqueras e incluso centros comerciales medianos etc. que pactan una tarifa de largo plazo por la compra de electricidad, sea con una empresa de generación o una empresa de distribución. Y algunas empresas eléctricas se “tiran al piso” con tal de capturan la mayor cantidad de clientes libres.

En todo caso, a pesar de la recesión económica inducida en gran parte por el mediocre gobierno anterior, el número de clientes libres no cesa de crecer para llegar a 217 empresas que contratan libremente el abastecimiento de electricidad en el 2014, para aumentar a 254 clientes libres en el 2015 y dispararse a más de 720 empresas en el 2016.

No deja de ser curioso que las empresas que apuestan por las políticas de “libre mercado” ahora lloran sobre la leche derramada, pues afirman que los bajos precios, sobre todo en el mercado de corto plazo conocido como mercado spot, está deteriorando su rentabilidad, lo cual no se ajustaría a la verdad.

Lo cierto y evidente es que esta realidad en el mercado eléctrico demuestra la fortaleza y racionalidad de la integración vertical, donde una misma corporación con nombres de empresas distintas, es decir jurídicamente diferentes, puede participar simultáneamente en las actividades de generación y la distribución eléctrica, que teóricamente están limitadas por la ley de concesiones eléctricas. Es el caso de Enel Distribución que aumenta de forma extraordinaria el número de clientes libres pasando de 59 en el 2015 a tener 229 empresas en el 2016.

Así, también su empresa hermana Enel Generación para el mismo período transita de 15 grandes clientes libres a tener en el 2016 el número de 81 clientes. Es decir, la misma corporación de capitales mayoritariamente italianos en este proceso de captura de clientes libres entre el 2015 y 2016, ha incrementado en 236 empresas consideradas como clientes libres nuevos a las cuales debe satisfacer, desplazando a la competencia más fuerte que se constituye en Luz del Sur del grupo norteamericano Sempra, que está en un proceso acelerado de integración vertical con fuertes inversiones proyectadas en la actividad de generación.

RENTABILIDAD EN LA DISTRIBUCIÓN
Las empresas de distribución eléctrica tienen dos tipos de clientes, los llamados clientes libres que como se ha analizado su número se ha incrementado. Sin embargo la porción más importante de sus ingresos proviene de las ventas al mercado regulado. En tal sentido, es importante señalar que la distribución de electricidad en el Perú constituye un monopolio natural y por tanto, sus tarifas deben ser reguladas por el organismo regulador OSINERGMIN, cuya finalidad es promover la competencia y la eficiencia en el sector, con ganancias razonables, lo cual es toda una ilusión, pues las empresas obtienen sobreganancias que son financiadas en última instancia por el usuario regulado, es decir las grandes mayorías.

Las tarifas son establecidas mediante el modelo de empresa eficiente; es decir, las que demanda una empresa ideal con inversiones eficientes y tecnología moderna que asegure una rentabilidad razonable, precisando que esta tarifa deberá respetar la Ley que garantiza al Concesionario Eléctrico una rentabilidad mínima del 12% anual, donde las empresas eléctricas de distribución de lejos la superan.

Comparación de las Tasas de Rentabilidad Financiera Entre las Empresas Eléctricas 2015-2016

Sirva en tal sentido, el cuadro “Comparación de las Tasas de Rentabilidad Financiera Entre las Empresas Eléctricas 2015-2016”, donde asumiendo la rentabilidad financiera como indicador, y considerando dos años reconocidos como parte de un período mediocre con recesión económica en el Perú, se obtiene una importante rentabilidad. La tasa de rentabilidad financiera considera la utilidad neta, es decir la utilidad residual luego de deducir los costos de ventas, los gastos de venta y gastos administrativos más los gastos financieros, todo dividido entre el patrimonio.

Esta tasa de rentabilidad expresa qué tan rentable es la empresa para sus accionistas, para sus dueños, por ello se define como la utilidad neta, final entre el patrimonio que tiene como partida más importante el capital suscrito y pagado por sus accionistas.

Así, en el 2015 la empresa Luz del Sur S.A.A. responsable de la distribución eléctrica para Lima Sur, ha obtenido una tasa de 22%, lo cual significa que la utilidad neta obtenida representa el 22% del patrimonio, mientras en el 2016 esta misma tasa disminuye al 16.34 %. En verdad, estas cifras deben ser observadas con mayor cuidado en razón que la utilidad neta no es el mejor indicador para estimar la rentabilidad de una empresa.

Para estimar la rentabilidad empresarial hay que considerar la utilidad operativa más las depreciaciones y amortizaciones que otorgan capacidad de flujo, y allí la rentabilidad de la Generación Interna de Recursos de Luz del Sur supera largamente el 26% en el 2015 para disminuir a un 24.4% en el 2016, lo cual resulta inusual en términos internacionales.

En todo caso la rentabilidad financiera de las empresas en el 2016 está encabezada por la eléctrica Enel Distribución con una tasa de 18.4%, seguida por la empresa de generación Egenor con 17.63%, para luego ocupar el tercer lugar la empresa Luz del Sur con 16.34%, y en cuarto lugar la generadora Engie Energía Perú que antes se denominaba Enersur

En este contexto empresas eléctricas de distribución que han aumentado de forma extraordinaria los ingresos, la rentabilidad y fortalecido el patrimonio como Luz del Sur S.A.A. están en proceso de fortalecer su integración vertical con una participación acelerada en la generación con inversiones en Santa Teresita y sobre todo con inversiones en dos hidráulicas en Arequipa en el proyecto Majes Siguas II con una potencia superior a los 426 MW y con montos de inversiones superiores a los 970 millones de dólares, demostrando en la práctica la racionalidad de la integración vertical. ¡Más vale tarde que nunca!

Sin embargo, saludando la importante contribución del grupo Sempra, que resulta el principal accionista de Luz del Sur S.A.A., con las valiosas inversiones que capitalizan al país, es de lamentar que la expansión del grupo sea en parte financiada con un ahorro de costos afectando a los trabajadores que durante más de dos décadas han contribuido, como dice el vals, con “alma, corazón y vida”, pues muchos trabajadores han perdido la vida afianzando el servicio eléctrico.

Por ello, a pesar de las importantes utilidades obtenidas en especial en el período de crecimiento económico resulta injustificado que el financiamiento de la integración vertical se realice a costa de los trabajadores con abusivos programas de racionamiento de personal, con invitaciones al retiro de más de cien colaboradores que han contribuido al crecimiento patrimonial de dicha corporación.