Estados Unidos: 2 eclipses

Melania y Donald Trump

El eclipse del 21 de agosto pasado convirtió el día en noche en Bald Head Island, una isla donde vivo, frente a la costa de North Carolina, situada a 33 grados, 51’ latitud Norte y 77 grados, 59’ longitud Oeste. La obscuridad fue corta pero suficiente para que los pájaros dejaran de cantar, las ranas nocturnas salieran a croar y mis cuatro perros entraran a la casa a dormir.

Este total eclipse del Sol, que solo pudo verse desde territorio norteamericano, fue como un mensaje cósmico para que el pueblo estadounidense reflexione sobre el gran eclipse de gobernabilidad nacional y de influencia internacional que hoy sufren los Estados Unidos, como consecuencia de la incapacidad moral e intelectual del presidente Donald Trump.

En efecto, hoy la Casa Blanca está en un caos total, no logra poner en marcha ninguna de las promesas electorales de Trump, y los grupos de odio supremacistas blancos como el Ku Klux Klan, los Neo-nazis y los paramilitares Neo-confederados están creciendo empoderados por la actitud condescendiente del Presidente de los Estados Unidos.

Al mismo tiempo que pasa esto, Trump no deja su admiración por Putin, a pesar de la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses y de las nuevas sanciones económicas impuestas a Rusia por el Congreso.

Trump también proclama su admiración por el criminal presidente Duterte de Filipinas, el autoritario Presidente Erdorgan de Turquía y la sectaria teocracia Saudí.

Tanto la condescendencia frente a los grupos supremacistas blancos como la admiración de regímenes autoritarios están haciendo que muchos políticos republicanos tomen distancia de Trump; y que la desaprobación de este, luego de siete meses en el poder, llegue hoy a más del 60 por ciento, un record histórico en los Estados Unidos.

En el plano internacional, el repudio de Trump al Acuerdo de París sobre Cambio Climático ha eclipsado a los Estados Unidos mundialmente; sus dos más importantes aliados europeos, Alemania y Francia, ya han comenzado a distanciarse de la política exterior de los Estados Unidos.

Por otro lado, la nueva estrategia de Trump en Afganistán ha convertido este conflicto en una guerra asimétrica perpetua, y su política exterior matona y errática está haciendo que Rusia y China fortalezcan su alianza y que la tiranía de Corea del Norte aproveche para amenazar a los Estados Unidos con sus misiles balísticos.

Hoy solo existe una actitud consistente en la caótica Casa Blanca, y es la violación de la Constitución por el Presidente Trump, quien sigue manteniendo sus grandes negocios internacionales y haciéndose más rico, a pesar que la Constitución de los Estados Unidos prohíbe hacer negocios a los presidentes.

Además de este abuso, que puede terminar en impeachment, las constantes incongruencias, falsedades y tóxicos tweets del presidente Trump atormentan todos los días a los norteamericanos, provocando cada vez más, dudas sobre su capacidad mental y moral.

Washington se asemeja hoy a Roma en los tiempos de Calígula.