¡Escuchen!: Quieren matar las verdades

Keiko Fujimori y fujimoristas Fuerza Popular

Las vacas no entienden las fuerzas que las mantienen pegadas al suelo, ni los cuervos saben nada sobre la aerodinámica que les permite volar.

Leonard Mlodinow: Las lagartijas no se hacen preguntas.

Vivimos en la era de las paradojas, de las mentiras siniestras y de demagogias que impiden articular una cosmovisión orientadora y crítica. Esta breve nota es para los lectores jóvenes que quizá se interesen por estudiar la sociedad en que vivimos, sus vicisitudes y sus problemas. No basta decir que la realidad es compleja, es necesario que en el plano de la cultura general se puedan presentar algunas proposiciones ciertas esgrimidas por estudiosos cuya claridad puedan servir para hacerle frente a las mentiras orquestadas como supuestas “explicaciones” de los que tienen poderosos intereses para falsear lo evidente. La ciencia y la tecnología avanzan, la primera explicando el mundo y la segunda actuando sobre él. Propongo cuatro hallazgos.

Uno. Recordarán los lectores el enconado debate durante el juzgamiento y la condena del hoy exreo Alberto Fujimori, procesado y encarcelado cumpliendo de manera impecable los estándares mundiales en casos asesinatos y corrupción. La primera condición necesaria fue atenerse a la verdad de los hechos, no se especuló sobre ellos, se le probaron. La segunda condición necesaria consistió en que fue un proceso justo, es decir, con todas las garantías, que hoy le llaman “debido proceso”. Y, la tercera condición necesaria, es que se aplicó la ley de una manera escrupulosa y correcta. Todas ellas contextualizadas en el marco de la ciencia jurídica contemporánea. En cambio, para liberarlo se han violado todas las normas configurando ilegalidad sin justificación racional, ética y legal. De la enorme cantidad de aportes para entender el proceso sería un buen inicio estudiar las enseñanzas del profesor Michele Taruffo, a un clic distancia en Internet o en las bibliotecas. El caso se ha convertido en un laboratorio jurídico espectacular que un estudiante de Derecho no debe dejar pasar. ¡Ojo a la verifobia!

Dos. Vivimos en una sociedad donde la violencia se ha instalado hasta constituirse en un fenómeno estructural, de modo que ha impregnado todos los componentes de la sociedad. Tal es su persistencia que no tiene cuándo acabar, porque los problemas que no se entienden de manera conceptual no se pueden resolver en la práctica. Sin verdad no hay justicia. En nuestro medio, frecuentemente se presuponen ideas falsas olvidando que para incrementar los conocimientos es necesario partir de donde otros investigaron, inclusive para cambiarlos y superarlos. Es entonces necesario volver, sin prejuicios, a estudiar la literatura de la época como por ejemplo Violencia y Pacificación (Desco, 1989) y el aporte de la Asociación Peruana de Estudios e Investigación para la Paz, que define la violencia, en su primer volumen, como “una presión de naturaleza física, biológica o espiritual, ejercida directa o indirectamente por el ser humano sobre el ser humano que, pasado cierto umbral, disminuye o anula su potencial de realización, tanto individual o colectivo, dentro de la sociedad de que se trate” (1990, p. 29). ¿Comenzar a entender la violencia ayudaría? Sin duda, saber de qué se trata y pensar de manera crítica desde donde otros lo hicieron.

Tres. Hacer política no es igual que hacer ciencia política, aunque algunos políticos no saben lo que hacen. Como toda ciencia, tiene cultores y uno de los que han hecho aportes para ensanchar nuestra comprensión es el profesor Robert Dahl, quien en su famoso libro titulado Un prefacio a la teoría democrática (1987) formula tres hipótesis orientadoras, hoy mismo entre nosotros, para entender lo que ocurre ente el Congreso, el Ejecutivo y los partidos: “Hipótesis 1: Ante la ausencia de restricciones o de controles externos, un individuo determinado o un grupo de individuos se erigirá en tirano de los demás. Hipótesis 2: La acumulación de todos los poderes, legislativos, ejecutivos y judiciales en las mismas manos, implica la eliminación de los controles externos (generalización empírica). Hipótesis 3: Si no se halla restringida por controles externos, una minoría de individuos ejercerá la tiranía sobre una mayoría de individuos. Hipótesis 4: Si no se halla restringida por controles externos, una mayoría de individuos ejercerá tiranía sobre una minoría de individuos” (pp. 15-17). La eficiencia de la gestión pública y el uso del poder político depende de un puñado de verdades provenientes de la ciencia política y la economía, no de lo que diga algún charlatán.

Cuatro. Es sabido que la sociedad no es una suma de individuos aislados, es un sistema desde una pequeña comunidad, hasta la sociedad mundial que es un sistema de sistemas. Quien quiera conocerla deberá adoptar un enfoque necesariamente sistemático. El profesor Mario Bunge en su Filosofía Política hace un esfuerzo por superar la vaguedad persistente cuando define el sistema social como una “cuaterna ordenada donde C es la composición o “membresía”, E el entorno, S la estructura y M el mecanismo o conjunto de mecanismos que hacen funcionar a un sistema” (p.327). ¿Cuáles son los mecanismos que mueven a un grupo humano? Los que han estudiado las sociedades destacan dos mecanismos básicos que hacen que los grupos funcione: la cooperación y la competencia. No está demás insistir cuán útil es saber que la exageración de la primera genera mediocridad y el de la segunda la violencia.