Entuerto de PPK

Quizá no es muy conocido, pero el presidente del Perú Pedro Pablo Kuczynski estuvo casado con una hija de un jefe de la CIA. De esa época debe venirle el anticomunismo que lo ha llevado a reiterar su anticomunismo visceral, al afirmar: “hay un grupo en el Perú, sobre todo de extrema izquierda, que no está reconciliado con el indulto. Eso es todo lo que pasa.”

No es todo. Resulta que no es solo la extrema izquierda lo que está contra el indulto y la gracia obsequiados por PPK a Alberto Fujimori. Fuerza Popular, Acción Popular, están por la vacancia del presidente, o su renuncia.

Ningún político prominente se ha alineado con la tesis sin sustento del presidente. Un adherente puede ser Bienvenido Ramírez, el congresista que descubrió que el Alzheimer ataca a los que leen mucho (lo que hace suponer que los analfabetos así como algunos congresistas y periodistas, están a salvo de ese mal).

El laberinto nos lleva a varias salidas, una es que PPK no se ha percatado del enorme descontento que reina en los ciudadanos. No es tanto, gracias a la extrema izquierda, salvo que PPK haya descubierto que Fuerza Popular y el congresista Andrés García Belaunde se han afiliado a la izquierda.

Mercedes Aráoz, presidenta del Consejo de Ministros, acudió en conferencia de prensa en auxilio de PPK: “todo lo que se ha presentado en los últimos días es parte de algún grupo de extrema izquierda que quiere llevar a una situación de caos al país. Es realmente lamentable y estamos detectándolo”.

O sea que no han encontrado pruebas de la acción de la izquierda, de la que se quejan.

En realidad, la lectura de todas las encuestas de opinión podrían servir a su afán detectivesco. Ahí encontrarán que la mayoría del país cree que PPK debe renunciar, por corrupto, por haberle mentido al país, por haberse enriquecido en negocios con Odebrecht, o ser vacado.

Después de eso, a lo mejor van a lanzar la hipótesis de que la mayoría de ciudadanos se han vuelto de izquierda: peor aún, de extrema izquierda.