El surgimiento del Apra Rebelde

1) El viernes 23 de octubre en el local de la Derrama Magisterial, ante un repleto auditorio, simpatizantes y exmilitantes del MIR rindieron homenaje a Luis de la Puente Uceda , jefe guerrillero, con ocasión de conmemorarse 50 años de su muerte en combate en la provincia de La Convención en el Cusco. Estuvieron presentes Ricardo Gadea y Walter Palacios, exmiembros del histórico Comité Central del MIR.

2) Entre los jóvenes presentes, que no eran pocos, se advertía el asombro ante la historia de las guerrillas de 1965. Y como los militares que las combatieron, ya en el poder, después del golpe encabezado por el general Velasco en 1968, nacionalizaron el petróleo e iniciaron la reforma agraria que fueron las banderas de los guerrilleros muertos.

3) Como se recuerda, el MIR nació del interior del Apra. Después de 8 años de clandestinidad y persecución, la cúpula aprista decidió apoyar la candidatura oligárquica de Manuel Prado en 1956 a cambio de su legalidad, ante la oposición y crítica de un sector de nuevos militantes y cuadros. Así, en la VI Convención del PAP-octubre de 1958- éstos presentaron una valiente Moción de crítica donde se leía:”El PAP sirviendo a la oligarquía está defraudando las más caras esperanzas del pueblo”; además condenaba las matanzas de Toquepala, Chiclín y Yanacoto y exigían la renuncia de todos los militantes que ocupaban cargos políticos y puestos diplomáticos.

4) Fueron expulsados de la propia Convención, el grupo firmante de la Moción presentada (Luis de la Puente, Gonzalo Fernández, Luis Iberico, Walter Palacios, Carlos Malpica, Luis Olivera y varios otros, que se negaron a retirar sus firmas). Formaron el “Comité aprista de Defensa de los Principios Doctrinarios y la Democracia Interna”, decidieron publicar su vocero “Voz aprista Rebelde”, y sufrieron persecución y violencia por los “búfalos” apristas.

5) Triunfante la revolución de Fidel en 1959, una delegación de esta novel organización fue invitada a La Habana, estableciéndose una privilegiada relación con los revolucionarios cubanos, especialmente con el Che Guevara. En 1962, en el “Manifiesto de Chiclayo”, ya como Movimiento de Izquierda Revolucionaria-MIR, y en el contenido de “Nuestra Posición” de 1964, quedaba clara su decisión de organizar la lucha armada en nuestro país a favor de los campesinos y obreros.

Los errores que se cometieron fueron muchos, como grande fue su decisión de morir en la lucha por cumplir la palabra empeñada.