El presidente Fujimori y el preso Kuczynski

Pareciera que este título es un equívoco. Sin embargo, no es realmente un tan grande contrasentido. Ciertamente que desde julio del 2016 Pedro Pablo Kuczynski juró como Presidente constitucional del Perú mientras que Alberto Fujimori estuvo preso en Lima desde los finales de septiembre 2007 hasta los de diciembre 2017. Sin embargo, ahora se ha operado una forma de inversión política.

JUGADA MAGISTRAL
Alberto Fujimori, quien es el único magíster en matemáticas que ha llegado a ser mandatario del Perú, ha evidenciado ser un maestro del cálculo político.

En estas navidades, cuando más de dos mil millones de cristianos celebraban que hace 2017 años nació Jesús, los más de 30 millones de peruanos apenas se percataban del alumbramiento de uno de los giros políticos más descomunales en la historia reciente del continente.

Cuando miles de cohetones se preparaban para celebrar la Noche Buena, el país se enteraba de una noticia bomba. Quien había estado una década en el poder y luego otra más apresado en Lima era indultado.

Sin embargo, lo acontecido no ha sido una simple liberación carcelaria sino una reversión en el posicionamiento político en Perú.

PPK VS PPK
En julio 2016 PPK debutó en la presidencia a la cual llegó cabalgando sobre el antifujimorismo. Raspadamente él llegó a la primera vuelta, raspadamente él ganó la segunda y raspadamente en víspera de la Navidad evitó ser removido de la presidencia.

Si antes PPK llegó al poder encabezando al antifujimorismo ahora solo podrá mantenerse en éste gracias al fujimorismo.

De la noche a la mañana Fujimori pasó de la prisión al poder y PPK ha terminado aprisionado por el partido del expresidente que fue reo.

Esta inversión de papeles se ha dado porque a PPK el fujimorismo le ha demostrado que solo puede gobernar si él se deja estar bajo cierto cautiverio suyo. Cuando PPK ha perdido asociados claves, ministros, congresistas, el jefe de su bancada, una buena relación con todas las bancadas minoritarias y el grueso del electorado que le llevó a palacio, el único que le puede mantener en la Plaza Mayor es el líder del mayor partido del Legislativo.

Mientras el partido del gobierno se ha reducido a poco más del 10% del Parlamento, el del expresidente que estuvo en la cárcel controla casi el 55% del Legislativo y ha evidenciado que estuvo muy cerca de despojar a PPK de su cargo.

En el lapso de menos de media semana Fujimori logró ejecutar una extraordinaria maniobra envolvente. Por un lado usó a su primogénita Keiko para asustar a PPK con una posible vacancia y ulterior procesamiento judicial y posible arresto. De otra parte empleó a su varoncito Kenji para tenderle la mano y demostrarle que solo y únicamente con sus votos pudo salvar el pellejo.

Además de haber pasado de las rejas al poder, Fujimori ahora busca purgar a su partido para controlarlo y para castigar a sus disidentes.

En el momento preciso se dio la aparición del pedido de indulto, su ingreso a la clínica y luego, en medio del debate congresal sobre la vacancia, aparecía el flash que la junta médica recomendaba el indulto. Todo ello fue fríamente calculado. El magíster en matemáticas supo mover sus fichas con gran cuidado y exactitud.

Hoy PPK ya no podrá gobernar sin la venia de Fujimori padre, quien ahora le tendrá cautivo.

A pesar que Fujimori se presente como enfermo, él seguirá muy lúcidamente moviendo sus fichas para ir copando el poder e ir envolviendo a PPK.

FUJIMORI Y PPK
Ambos comparten haber nacido en el mismo año de 1938 y la misma agenda económica y social. Ambos creen que el país debe ser un mercado abierto y ser regido por un monetarismo extremo.

PPK está en la ventaja de ser el presidente formal, pero Fujimori es quien sí tiene un partido, tiene una fuerza social organizada y controla totalmente al Poder Legislativo. El fujimorismo ahora buscará ir acrecentando su dominio en los poderes Ejecutivo y Judicial.

Habrá que ver cómo se da la reestructuración del gabinete y cuántos ministros cercanos al fujimorismo son nombrados.

Y, mientras tanto, la voluntad del pueblo peruano de evitar que el fujimorismo llegue al poder ha quedado frustrada. El hombre al que muchos votaron para evitar cerrarle el paso al exreo ahora solo podrá sobrevivir como prisionero del fujimorismo.

Kenji logró algo mejor que una vacancia presidencial que traería, como él dijo, la incertidumbre. No por casualidad él fue quien más festejaba la votación que evitó que PPK perdiese la banda presidencial. El no solo logró liberar a su padre sino lograr ir controlando a PPK y ahora podrá purgar a su partido de los “sinvergüenzas y caraduras” que le sancionaron.

PPK y Fujimori han creado un pacto de mutua protección en el cual ellos estarán dispuestos a integrar a todos aquellos que busquen trabar las investigaciones por corrupción.

Ahora el escenario político ha cambiado en el Perú. El fujimorismo ya tiene un pie en palacio y se prepara para poner el otro pie en el bicentenario o antes.