El ocaso del Centro de Rehabilitación Profesional La Victoria de EsSalud

La motivación de este artículo es por la desazón y la preocupación que me causa la situación actual del Centro de Rehabilitación Profesional de La Victoria a portas de cumplir 25 años, lamentablemente no se puede decir de servicios a la población con discapacidad, sino de su existencia.

Fui parte de los inicios de la aplicación de la especialidad de Rehabilitación Profesional en EsSalud, que datan desde la promulgación del Decreto Ley No- 18846 de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales el 28 de abril de 1971 cuyo artículo séptimo establecía que los asegurados además de las prestaciones de salud, tenían derecho a percibir Reeducación y Rehabilitación.

Quiero enfatizar que EsSalud implementó el programa de Rehabilitación Profesional para los asegurados con discapacidad por mandato expreso de ley, contando con el presupuesto requerido.

Por ello, en el año 1980 se crea en el Departamento de Medicina de Rehabilitación del Hospital Guillermo Almenara Irigoyen el Programa de Rehabilitación Profesional, orientado al manejo integral del paciente, el cual al término de su rehabilitación funcional se encontraba con la incertidumbre de su futuro laboral.

Este Programa estaba integrado por un Equipo Interdisciplinario de Profesionales constituido y su población objetivo provenía de los diferentes programas del Departamento de Rehabilitación, de la Comisión Médica Evaluadora de Discapacidades y de los Servicios Médicos Especializados de los Hospitales de la Entidad.

Sin embargo, esta especialidad se encuentra en el ocaso, porque después de haberse convertido en algún momento en un Centro de Capacitación de la especialidad para profesionales de la seguridad social y de otras instituciones y de haber tenido un gran desarrollo en la reubicación e integración de los asegurados, en ese momento con porcentajes muy alentadores, hoy se encuentra convertido en un receptor de casos, al extremo que para realizar sus contactos empresariales, tienen que realizar ferias de empleo, labor que no les compete, sobre todo porque la mayoría de sus usuarios provienen de empresas determinadas.

Creo que el mayor error para que se encuentre en esta situación, es que se ha desvirtuado la importancia de la especialidad, nombrándose en las sucesivas gestiones a personal improvisado, sin ninguna formación en el tema y que además de no conocerlo, no han tenido la hidalguía de reconocerlo y asesorarse debidamente, pues con 37 años de experiencia, EsSalud cuenta con profesionales formados experiencialmente o con estudios en el extranjero, que pueden apoyar la gestión. Lamentablemente, no hay ese espíritu de enmienda en este momento, pues de haber pertenecido orgánicamente la especialidad a la Gerencia de Prestaciones Sociales, ahora se encuentra ubicada me parece en un programa perteneciente al Hospital Guillermo Almenara I.