El mundial de la impunidad y la corrupción

Alberto Fujimori - Augusto B. Leguía

¡Cada vez más cerca! Y no necesariamente de Rusia, sino del posible indulto a Alberto Fujimori. Los toques de pelota orientados a ese fin, vienen siendo dados con mucha más precisión y con mucho cálculo, no matemático, sino político.

La nueva re-conformación de la Comisión de Gracias Presidenciales, es un paso orientado a lograr la libertad a través del indulto humanitario que tanto persigue Kenji Fujimori. Un cambio que se da en medio de especulaciones sobre si el presidente Pedro Pablo Kuczynski  otorga, o no, el indulto.

Y para seguir alimentando esas especulaciones, las últimas declaraciones de PPK, afirma que no quiere “un nuevo Leguía”, y que por lo tanto, se están revisando las condiciones médicas del exdictador a fin de determinar si es posible otorgarle la gracia presidencial.

Mis amigos historiadores no podrán negar que comparar a ambos personajes dista abismalmente y que lo único compartido entre ambos es haber sido Presidentes del Perú y ser apresados. Eso no niega la dureza con la que Leguía gobernó y repatrió a personajes importantísimos como el Amauta Mariátegui. Pero mientras uno repatriaba, Fujimori ordenaba asesinar, delitos por los que ha sido condenado y cuya sentencia ha sido ratificada en todas las instancias judiciales y por ello cumple condena por crímenes de lesa humanidad, en una cárcel dorada. Leguía fue tratado de manera inhumana sin un cuerpo médico dedicado exclusivamente a su servicio, sin computadora, sin internet, sin twitter y sin las amplias concesiones que han motivado dos amplias movilizaciones de la sociedad civil. En fin, ojalá no nos hagan una mala jugada aquí.

Por otro lado, el día que enfrentábamos a Argentina en el estadio más simbólico e histórico de ese país, el fujimorismo volvió a hacer de las suyas en el Hemiciclo del Congreso de la República, donde aprovecha -en cada ocasión- “ser local” para salirse con la suya. Aprobaron una ley, ya bautizada como “la ley táper”, con la cual se minimiza las sanciones para quienes entreguen dádivas durante una campaña electoral. Lo que en pocas palabras es un elogio a la impunidad, al establecer que el infractor, no podrá ser excluido del proceso electoral inicial, solo si es reincidente. El candidato o candidata que viole la norma será multado con 30 Unidades Impositivas Tributarias (UIT),equivalente a más de S/ 120 mil. No se establece una sanción si incumple el pago. ¡Tápers a la vista!

El dictamen será sometido a segunda votación en un lapso mínimo de siete días, en cumplimiento del reglamento del Congreso. De ser aprobado -nuevamente- será aplicado en los comicios 2018, en los que participarían más de 100 mil candidatos para las elecciones regionales y municipales. ¿Qué otra atrocidad nos depara esta reforma electoral parcializada?

Pero aún hay más juegos que comentar. La escandalosa vinculación que investiga el Ministerio Público, a nueve funcionarios que ocuparon puestos estratégicos durante el segundo gobierno de Alan García, en el marco de la Operación Lava Jato, de los cuales 7 están involucrados tras recibir pagos mayores a US$10 millones de manos de Odebrecht (a través de la Banca Privada de Andorra). Dos de ellos tuvieron vinculación estrecha con Alan García. Pero García no sabía nada, dice.

Así mismo, la Comisión Lava Jato, citará a García y a Keiko Fujimori, para que puedan responder, sobre presuntos vínculos con la empresa brasileña Odebrecht, que como recordaremos, se encargó de pagar favores políticos, por la aproximada suma de 788 millones de dólares en 12 países de América Latina y África. En el Perú se entregaron, alrededor de 29 millones de dólares entre los años 2005 y 2014 como soborno a funcionarios peruanos. Un escándalo estratosférico a nivel regional y mundial.

Keiko Fujimori, cabe recordar, tiene tres investigaciones abiertas en el Ministerio Público. Dos en la Fiscalía de Lavado de Activos (Caso Joaquín Ramírez y financiamiento vía cocteles) y una en la 16° Fiscalía Penal, respecto a presuntos aportes fantasmas en el 2011. A ello se suma la investigación preliminar que acaba de abrir la Fiscalía por el caso “aumentar Keiko para 500 e eu fazer visita”.

AG, solo el por Twitter
Alan García hace uso de sus redes en la prensa, escribiendo columnas para convencernos, la Fiscalía decidió abrirle proceso por presuntamente encabezar una organización criminal. Consideran que hay indicios de la existencia de una red delictiva que desde el año 1991 blanquea bienes y dinero provenientes de crímenes de corrupción de funcionarios, con un líder y tres niveles de testaferros. El círculo se le va cerrando a García.

El país entero está jugando no solo la merecida clasificación al mundial, sino que también -diversos sectores de la sociedad civil organizada- libran una abierta batalla contra la impunidad, la injusticia y el macabro intento de re-escribir la historia por quienes operan a favor de la corrupción, violación de derechos humanos y lobbies. Un partido que nos debe convocar a los 30 millones de peruanos. ¡Sí se puede!

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