El Inabif en el debate de los problemas sociales de la infancia

La cercanía del Bicentenario de la Independencia del Perú ha despertado el interés sobre cómo deberíamos llegar al 2021. Sin duda, este interés no solo es sobre la situación económica que debemos alcanzar, sinotambién sobre la situación social en la que debemos encontrarnos en ese momento.

Hace algunos meses, se propuso declarar de interés nacional la fusión del MIMPcon el MIDIS, con lo quese puso en el tapete el tema de la eficacia de los Programas Sociales y, con ello, a la población que éstosatienden, los que –sin duda– debido a sus condiciones de vulnerabilidad, no podrán gozar de los beneficios deldesarrollo económico, sino que permanecerán al borde del alto riesgo de deterioros social. Haciendo un ensayo,encontramos familias vulnerables, cuyos miembros adultos mayores, adultos con discapacidad, adultos conproblemas de dependencia a sustancias, y niños y adolescentes sin cuidados parentales o en descuido, están en riesgo de ser excluidos del cuidado de sus familias, de ser expulsados de sus hogares o de desarrollarconductas de riesgo.

Así, pese a la labor de los Programas Sociales del Estado, es innegable el aumento deadultos mayores en estado de abandonoen las calles, el aumento de casos de violenciacontra la mujer y los niños, de los feminicidios y de los crímenes de odio. Es innegable también el desarrollo deconductas de riesgo en niños y adolescentes, entre las cuales se encuentran el consumo de drogas a mástemprana edad, los embarazos adolescentes, la explotación sexual comercial de niñas, la violencia urbana opandillaje, la delincuencia infanto-juvenil y, lamentablemente, la aparición del Sicariato Adolescente.

Pero, independientemente de la crítica a los resultados de los Programas Sociales, lo cierto es que, en estemomento, es impostergable un debate sobre qué es lo que se piensa hacer para que reciban de modo eficaz (sin filtraciones) y sin corrupción, el apoyotemporal que requieren del Estado para salir de la situación en que se encuentran.

En este sentido, la actual Gestión del MIMP deberá tener en cuenta que todo lo que en términos de PolíticaSocial de Infancia se haga para prevenir o afrontar las conductas de riesgo de niños y adolescentes, no puedehacerse sin tener en cuenta al INABIF, el cual pese al rol que cumple en la preservación del capital humano,contrariamente a lo recomendado por la Defensoría del Pueblo y en las Directrices de las Naciones Unidas sobre Modalidades Alternativas para el Cuidado Alternativo de Niños, Niñas y Adolescentes sin Cuidados Parentales, tiene a sus trabajadores con las remuneraciones más bajas a nivel de todo el Estado Peruano, por lo que corregir esta situación es una responsabilidad de la actual Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.