El héroe Krul

Nunca en mi vida vi algo así. Porque solo una vez sucedió algo parecido. En la liga de campeones de África del 2004, Enyimba de Nigeria empató 2-2 con Esperance de Túnez en semifinales.

Antes de completarse en tiempo reglamentario el técnico nigeriano Okay Emordi puso al arquero suplente Dele Aiyenugba para reemplazar a Enyeama, el actual arquero de la selección de Nigeria que estuvo en la Copa del mundo. El portero atajó un penal y ganaron 6-5.

En la final ante Etoile du Sahel luego de los dos partidos en la que cada equipo ganó 2-1 de local otra vez definieron por lanzamiento desde el punto del penal. Y el técnico hizo la misma operación. El portero suplente Aiyenugba atajó dos disparos (5-3) y su equipo fue campeón.

Pero en una copa del mundo jamás se vio algo igual. El portero Cillessen además de ser el titular durante toda la copa tuvo una brillante intervención casi sobre el final del partido frente a un rival.

El efecto sicológico funcionó en Holanda. Porque los costarricenses debieron impresionarse con la decisión. Podrían pensar que este nuevo arquero podría haberlos estudiado. Ingresó Krul y, pese a estar frío, se le notaba con toda la confianza del mundo.

Comenzó a hacer ejercicios delante de los jugadores. Iba y les decía en su idioma cosas que los centroamericanos ni entendían. Pero los confundía y ese era el propósito. Lo extraño es que Krul no es un especialista en atajar penales. En su club, Newcastle, sólo atrapó 2 de 20 disparos.

Sin embargo, no fue casualidad que el portero Krul vaya justo a la dirección de la pelota en todos los disparos. Se lanzaba después que los “ticos” ejecutaban a diferencia del arquero griego que cuando tuvo que atajar frente a Costa Rica se lanzaba sin estrategia.

Ya era injusto que Costa Rica pasara ante los griegos y lo hubiera sido más si pasaban ante los holandeses. Los ticos apostaron a los tiros desde el punto del penal desde que comenzó el partido. Ahora recién veremos en semifinales partidos con resultados inciertos.